Viernes, 24 de abril de 2015

ABRIL de 2015
Volumen XXXII
N° 324
ISSN 1852-317X

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agosto 2012

Problemas de locomoción más frecuentes en pollos de engorde.

Giselle Viera; J. Eduardo Fumero*.
Fuente: http://www.cuencarural.com
Entre los problemas de locomoción de origen no infeccioso observados, las deformaciones óseas y articulares del miembro posterior ocupan un lugar preponderante debido a sus consecuencias económicas, pudiéndose estimar que del 4-6 % de las aves de carne los sufren.
Uno de los mayores avances de la industria avícola ha sido lograr una gran rapidez de crecimiento, alcanzando pesos al sacrificio en cada vez menos tiempo. La selección genética y los cruzamientos han posibilitado que de 98 días que tardaba en 1945 un pollo para lograr un peso de 1,6 kg, en 1986 tomaba 37 días y en la actualidad se proponen pesos de 1,9 kg a las seis semanas.
Sin embargo ésta alta tasa de crecimiento y el elevado peso corporal, aumentan considerablemente la presión en los huesos jóvenes y los animales sufren de una gran variedad de problemas de locomoción.
Entre los problemas de locomoción de origen no infeccioso observados, las deformaciones óseas y articulares del miembro posterior ocupan un lugar preponderante debido a sus consecuencias económicas, pudiéndose estimar que del 4-6 % de las aves de carne los sufren, con una incidencia que en algunos lotes puede llegar hasta el 20-30 %, siendo los más frecuentes la perosis y la discondroplasia tibial. Los desordenes que involucran la debilidad de las patas son un problema persistente en la avicultura comercial en todo el mundo.
Están asociados con muchas causas que incluyen la nutrición, genética, infecciones virales y el ambiente (Swick, 2003), observándose su disminución cuando se aplican sistemas de alimentación restringida y los animales crecen más lentamente, así como cuando los animales son sometidos a ejercicios regularmente.
Perosis.
También llamada condrodistrofia o “slipped tendon”, la perosis es una deformidad anatómica de los huesos de la pata de los pollitos pequeños, gallinas, pavos, faisán, gallina silvestre y codorniz.
Éste problema es mayormente genético pero se ve desarrollado y agravado por un conjunto de factores entre los que se encuentra la deficiencia de minerales como el manganeso, zinc, cobre y vitaminas como el ácido nicotínico, la biotina y la colina, así como trastornos de la relación calcio/fósforo.
La colina específicamente es esencial en la construcción y mantenimiento de la estructura celular, así como en el aseguramiento de la maduración normal de la matriz cartilaginosa del hueso.
Los síntomas fundamentales son un notable agrandamiento de la articulación tibiometatarsiana, inflamación de la articulación de la cadera, retorcimiento o doblamiento del extremo distal de la tibia y del extremo proximal del metatarso y, finalmente, deslizamiento del tendón del gastrocnemio de sus cóndilos.
Este último síntoma invalida por completo la extremidad afectada, y si lo son ambas patas suele producirse la muerte, por virtud de la imposibilidad en que se encuentra el animal de conseguir agua y alimentos.
Ésta enfermedad es más común en condiciones de crianza en confinamiento, sobre todo cuando prevalece la aglomeración; las razas pesadas son más susceptibles que las razas ligeras y las raciones que contienen grandes cantidades de minerales suelen agravar la afección.
Discondroplasia tibial.
Esta condición se observa con frecuencia en el tibiotarso proximal y se designa como discondroplasia tibial (DT) aunque las lesiones pueden observarse en otros sitios esqueléticos (Fowler, 1998), produce pocas deformaciones de los huesos y las articulaciones, pero frena considerablemente los desplazamientos de los animales que tienden a permanecer echados sobre los talones.
La enfermedad no parece estar relacionada con infecciones virales y si es frecuente en los animales con un crecimiento muy rápido y sometidos a una alimentación concentrada; donde también el desequilibrio ácidobásico, altos niveles de sal, poco calcio y exceso de nitrógeno incrementan la severidad de la afección (Swick, 2003).
La lesión más característica es la existencia, debajo del cartílago de conjunción de los huesos largos, sobre todo la tibia, de una masa cartilaginosa no mineralizada ni vascularizada, que consiste principalmente en condrocitos de transición caracterizados por lagunas ovoides más pequeñas y más matriz que el cartílago hipertrófico normal, la cual se extiende desde la placa de crecimiento hacia la metáfisis del hueso y puede llegar a ocupar toda la zona metafisiaria.
Se producen frecuentes fracturas cuando los animales se hallan ya colgados de los grilletes del matadero (Richet, 1995) y se estima que del 5-15 % de los pollos sufren de esta enfermedad (Animal Liberation, 2003).
En muchas bandadas es común un incidencia del 10 – 30% de discondroplasia subclínica, su incidencia es afectada por el genotipo, la proporción Ca -P y el equilibrio ácido-básico de la dieta.

Se ha encontrado relacionada también con la contaminación del alimento con micotoxinas, ya que éstas reducen la absorción de vitamina D y dañan el hígado limitando la conversión de la forma activa 25-OH de la vitamina D3 (Swick, 2003).
Objetivo.
El objetivo del presente trabajo fue evaluar la presentación de trastornos de locomoción en pollos de engorde en relación al sexo y al programa de alimentación, comprende la incidencia de estos años patologías en pollos sometidos a restricción del alimento con respecto a otros alimentos a voluntad.
Materiales y métodos.
La presente investigación fue realizada en la nave # 3 del Instituto de Investigaciones Avícolas (IIA), donde se crió el híbrido comercial para la producción de carne HEEB 55, sexados por el largo de la pluma del ala al día de edad. Se ubicaron en 28 cuartones a razón de 80 animales por cuartón, para un total de 2240 animales en el experimento. La densidad de crianza fue de 10 pollitos por m2.
Los primeros días de crianza las aves se ubicaron en ruedos de 3m de diámetro por 50 cm de alto, con una calentadora eléctrica con 2 bombillos infrarrojos de 75 watt, 2 bebederos de galón, 2 comederos tubulares, uno por cada 40 pollitos; a partir del 4to día de edad se colocaron paulatinamente los equipos que permanecerían hasta el final de la crianza, un bebedero planetario automático para 80 pollitos y un tercer comedero tubular, quedando 1 por cada 26 pollitos.
El ruedo se retiró al 8vo día de acuerdo con las condiciones climáticas. El consumo de agua fue a voluntad y recibieron 23 horas de luz y 1 de oscuridad.

El experimento constó de 8 tratamientos que se describen a continuación:

Tratamientos

Cantidad de animales

Horas de consumo

Efecto

T1

320

24 horas

Voluntad

T2

320

24 horas

Voluntad

T3

240

18 horas (21 días)

Rest. 12m-6pm

T4

240

18 horas (21 días)

Rest. 12m-6pm

T5

320

20 horas (28 días)

Rest. 2m-6pm

T6

320

20 horas (28 días)

Rest. 2m-6pm

T7

240

24 h menos 4 días de ayuno

Con ayuno días 8, 10, 12 y 14

T8

240

24 h menos 4 días de ayuno

Con ayuno días 8, 10, 12 y 14

Se tomaron los datos de la presentación de las diferentes anomalías en las aves a lo largo de toda la crianza y posteriormente se realizó un diagnóstico de matadero conjuntamente con el médico responsable de la matanza en el Matadero de Aves de Santiago de las Vegas para determinar los casos de condrodisplasia tibial.
Los datos fueron procesados a través del programa estadístico MLine realizándose análisis de varianza de clasificación simple para determinar si existieron diferencias significativas entre la presentación por tratamientos, sexos y edades.
Donde se señalaron diferencias significativas se analizó a través de la dócima de comparación múltiple de Duncan (1955).

Resultados y discusión

Tratamientos

Total de animales

Perosis

%

DT

%

Total de afectados

%

T1

320

14a

4,4

8a

2,5

22a

6,9

T2

320

10a

3,1

5a

1,6

15a

4,7

T3

240

7ab

2,9

2b

0,8

9b

3,7

T4

240

5b

2,0

0b

0,0

5b

2,1

T5

320

6b

1,9

3b

0,9

9b

2,8

T6

320

4b

1,2

1b

0,3

5b

1,6

T7

240

2c

0,8

1b

0,4

3b

1,2

T8

240

1c

0,4

1b

0,4

2b

0,8

Significación

-

**

-

*

-

**

-

Total

2240

49

2,2

21

0,9

70

3,1

Como se aprecia en la tabla anterior en general el porciento de presentación de los problemas de locomoción (3,1 %) es menor que lo reportado por Richet (1995) y Swick (2003) que plantean una incidencia del 4-6 % en las aves de carne.
Sin embargo en los animales alimentados a voluntad la frecuencia de presentación de los problemas de patas es significativamente superior (p < 0,01) con respecto a los restringidos, llegando hasta casi un 7 % en relación con un 1-3 % el los tratamientos de restricción.
Estos resultados coinciden con Animal Liberation en el 2003 que plantea que se observa una disminución de los problemas de locomoción cuando se aplican sistemas de alimentación restringida y los animales crecen más lentamente.
También es más frecuente en los machos que en las hembras, dado por la alta tasa de crecimientos de estos animales donde los machos tienen un crecimiento más acelerado que las hembras en las primeras etapas de vida.
En el caso específico de la discondroplasia tibial los resultados obtenidos no coinciden con la literatura pues el porciento observado (0-2,5 %) fue menor que el reportado por Animal Liberation en el 2003 (5-15 %) y por Merck en 1993 (10-30 %).
Los resultados generales del experimento corroboran el concepto que los programas de alimentación restringida disminuyen ostensiblemente la presentación de los problemas de locomoción en los pollos de engorde al lograrse una disminución en la velocidad de crecimiento y los animales logren adaptarse paulatinamente a la presión de su peso vivo sobre los huesos en crecimiento, siendo necesario también tomar en cuenta el trabajo de selección y mejoramiento genético que se ha llevado a cabo en nuestro país con los pollos de engorde con los que se han reducido también los problemas de locomoción.
Conclusiones.

  • Los problemas de locomoción disminuyen con la utilización de programas de restricción alimentaria.
  • Los problemas de patas son más frecuentes en los machos que en las hembras.

Recomendaciones.
Continuar el estudio de la influencia de los programas de restricción de alimentos sobre los problemas de locomoción y aplicarlos de forma preventiva en la crianza de los pollos de engorde.
*Instituto de Investigaciones Avícolas. La Habana, Cuba.