Domingo, 19 de noviembre de 2017

NOVIEMBRE de 2017
Volumen XXXIV 
N° 355
ISSN 1852-317X

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junio 2016

Preocupa a la industria veterinaria los aumentos de los aranceles del SENASA.

La Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios (CLAMEVET) manifestó su preocupación, y principalmente de las pymes asociadas, por el aumento desmedido que ha resuelto el Ministerio de Agroindustria a través de la Resolución Nº 168, del 05 de mayo de 2016, publicada en el Boletín Oficial (Nº33375 pág.9) el 10 de mayo de 2016, que indica aumentos en los aranceles del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) que, según afirman, alcanzan hasta el 3074% en algunos casos.
“Estas subas no se corresponden con ningún aumento de los costos operativos del Servicio, y podrán producir grandes problemas económicos en las pymes con el riesgo de producir despidos, así como disminución de disponibilidad de muchos medicamentos de baja rotación y/o de bajo precio, necesarios para la terapéutica habitual de los animales de consumo y de compañía”, expresaron desde la CLAMEVET.
En Argentina hay unos 300 laboratorios veterinarios, de los cuales más del 95 % son de capital nacional, todas ellas pymes. Hay registrados alrededor de 8000 productos medicinales veterinarios destinados a las distintas especies animales (bovinos, equinos, ovinos, caprinos, porcinos, caninos, felinos, aves, peces, abejas)
Estos productos se utilizan en los distintos tratamientos para lograr mantener una sanidad animal adecuada en todas las especies.
“Existen muchos productos de baja rotación y/o bajo costo que son muy necesarios y que es importante mantenerlos disponibles en el mercado. La Resolución Nº 168/2016 del Ministerio de Agroindustria, establece aumentos de aranceles del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de hasta un 3074%, a partir del 01 de junio de 2016, sobre los vigentes desde el 2014. Estos aranceles incluyen tasas anuales obligatorias, así como las aplicables a diversos trámites habituales y frecuentes (no obligatorios) en el servicio, por lo que se generarán enormes problemas económicos en las pymes, en algunos casos imposibles de sobrellevar2, detallaron desde la Cámara.
A modo de ejemplo, informaron que un arancel obligatorio por mantenimiento anual de una firma en el registro pasa de $ 1260 a $ 15.500 (aumento de 1130%); un arancel obligatorio por mantenimiento anual de cada producto en el registro pasa de $ 520 a $ 5.000 (aumento de 861%); arancel por transferencia de producto pasa de $ 630 a $ 20.000 (aumento de 3074%); un arancel por inscripción de una persona física o jurídica pasa de $ 4.000 a $ 45.000 (aumento de 1025%); un arancel obligatorio por renovación de certificado de producto pasa de $ 0 a $ 20.000.
“Tomando un caso hipotético de un pequeño laboratorio que tenga 30 productos registrados en SENASA,  pagará como arancel anual para mantener su firma inscripta y los 30 productos: $ 165.500 para el año 2017 vs. los $ 16.860 que debe pagar en 2016 (aumento del 881%). Si a esto se suma que cada 10 años hay que renovar cada certificado, tomando un promedio de 3 certificados de los 30, renovados cada año a razón de $ 20.000 cada uno, son $ 60.000 por año contra $ 0 en la actualidad”, expresaron desde la CLAMEVET.
Además, destacaron que “todos estos aumentos no se corresponden con ningún mejoramiento en los trámites habituales ni con índices de actualización. Considerando un total aproximado de 8.000 Productos Veterinarios, el SENASA está cobrando $ 40.000.000 (cuarenta millones de pesos) anualmente (8.000 productos x 5.000 $)  por el sólo hecho de que el Expediente siga vigente. Además, por la renovación cada 10 años de cada producto, prorrateado por año (8.000 productos x $20.000/10) se cobran otros $ 16.000.000 anuales. El costo de mantenimiento del Expte. de cada producto  no se cobra en ninguno de los países referentes de la región (Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica) “, destacan.
Además, la Cámara remarcó que “comparando las enormes diferencias de aranceles con los de organismos regulatorios de otros países, es evidente que se coloca a la industria farmacéutica veterinaria local, en una posición poco competitiva para exportar a mercados internacionales”.

Fuente: Todoagro