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marzo 2010

Megaesófago Asociado a Miositis de Músculos Masticatorios (Mmm) en Caninos.

Vet. Arg. – Vol.  XXVII –  Nº  263 – Marzo 2010.
Suraniti, A¹; Ortemberg, L3; Rigazzi, A¹; Espina, C¹; Marina, L¹; Aiello, N¹; Mira, G²; Fidanza, M²; Mundo, S4, Duchene, A²; Guerrero, J*.

Resumen:
El megaesófago es una dilatación patológica del esófago, que puede ir acompañada de una disminución más o menos importante de la motilidad. Suele presentarse con más frecuencia en perros que en gatos, siendo la causa más frecuente de regurgitación en la clínica diaria. Puede tener un origen congénito o adquirido.
El objetivo de este trabajo es correlacionar la presencia clínica de megaesófago como signo asociado al desarrollo posterior de una miositis de músculos masticatorios.
Palabras clave: megaesófago, miositis, polimiositis.

Summary:
Megaesophagus refers to esophageal dilatation with of efective peristalsis.This condition is the most frecuent presentation in dogs than cat. Both congenital and acquired esophageal dysphagias have been seen in dogs and cat. The objetive is to found the relation megaesophagus and after associated condition, myositis of masticatory muscle.

Key words: megaesophagus, myositis, polymyositis. 
1:Unidad de Neurología, 2: Unidad de Laboratorio, 3: Unidad de Gastroenterología Hospital Escuela m 4: Área de Inmunología, *Area de Cirugía. Hospital Escuela .Facultad de Ciencias Veterinarias. UBA. Chorroarín 280, Buenos Aires. asuraniti@fvet.uba.ar

Introducción.
Existe una serie de enfermedades sistémicas que pueden cursar o producir, entre otras manifestaciones clínicas, alteraciones motoras del esófago o del esfínter gastro-esofágico que pueden determinar una dilatación pasiva de éste, por acumulación de alimentos sólidos o líquidos. Dentro de estas patologías se encuentran las miopatías inflamatorias, las cuales se denominan miositis. Estas se clasifican según su origen en infecciosas, traumáticas o inmunológicas. Las miositis inmunomediadas generalmente se manifiestan por polimiositis, por lo que afecta a distintos grupos musculares. Tienen presentación aguda o crónica, pero en general son de evolución progresiva. Los músculos primariamente afectados son los músculos temporales, masetero y esofágicos.

Foto 1 y 2. Visla, hembra, 3 años de edad. Nótese la atrofia de los músculos temporales y maseteros.

Foto 1 y 2. Visla, hembra, 3 años de edad. Nótese la atrofia de los músculos temporales y maseteros.

Casos clínicos.
Se estudiaron 9 caninos, una visla y 8 mestizos, de 18 a 36 kg de peso corporal, 3 hembras, 6 machos de 2 a 7 años de edad. Los pacientes manifestaron claudicaciones en uno o más miembros, dolor muscular y en alguna oportunidad disfagia. Algunos de los pacientes presentaron además debilidad generalizada, intolerancia al ejercicio, paso rígido, temblores en miembros y cuerpo, tumefacción o atrofia de músculos masticatorios (maseteros, temporales y pterigoideos)( fotos 1 y 2), megaesófago (foto 3), vómito, disfonía y excesiva salivación. Dos de los caninos presentaron ventroflexión de cabeza y cuello, junto a un trismus. Se solicitaron hemograma, bioquímica sanguínea, tests serológicos de Toxoplasmosis y Neosporosis, perfil tiroideo, radiografías simples de tórax, y electromiografía de los músculos masticatorios.

Se revisaron clínicamente y se solicitaron radiografías simples de las articulaciones temporomandibulares a fin de descartar compromiso de las mismas. Debido a que la hipomovilidad de la articulación témporomandibular es uno de los diagnósticos diferenciales que debemos descartar. La etiología de la hipomovilidacl puede atribuirse a distintos factores como ser espasmos musculares o contracturas producidas, por ejemplo, por apertura bucal exagerada y prolongada, como en el caso de juegos con palos, pelotas u otros elementos, como así también posterior a  extracciones dentales  laboriosas, que a menudo conducen a una luxación o subluxación del cóndilo uni o bilateral.  Se deben descartar  además anquilosis por inmovilidad de la  articulación temporomandibular  provocada por injurias traumáticas o por una infección en la región próxima a la articulación; y las artritis producidas por procesos inflamatorios agudos o crónicos, que en algunos casos  si no son bien tratados pueden derivar en osteoartrosis.

En dos de los caninos se realizó biopsia muscular de maseteros y temporales.  Se tomaron muestras de 1 cm de largo (dos de cada paciente), se fijaron en formol 10% a ph 7 y se realizaron cortes en sentido transversal y longitudinal respecto a la fibra muscular. Se procesaron para inclusión en parafina y se colorearon con hematoxilina-eosina, acido periódico-reactivo de Schiff y tricrómico de Mallory.

Foto 3: Radiografía latero-lateral de cuello: Megaesófago en porción cervical.

Foto 3: Radiografía latero-lateral de cuello: Megaesófago en porción cervical.

Resultados.
Los 9 caninos presentaron megaesófago generalizado en las radiografías; en los análisis solicitados se detectó un incremento significativo de la Creatín fosfoquinasa (CK). Dichos valores oscilaron entre 368 hasta 6280 UI (Valor de referencia hasta 200 UI). Los test serológicos fueron negativos y el perfil tiroideo en todos los casos se encontró dentro de los valores normales. Las radiografías de las articulaciones témporomandibulares no mostraron anormalidades.  Los hallazgos electromiográficos observados fueron: potenciales de fibrilación en reposo, descargas miotónicas, patrón de máximo esfuerzo. El patrón de máximo esfuerzo hizo referencia a patrones de interferencias con amplitud disminuída.  Las biopsias revelaron miofibrillas de diámetro irregular, citoplasma eosinófilo condensado, reemplazo fibroconjuntivo e infiltrado linfoplasmocítico difuso.

Discusión.
En los cuadros miopáticos el electromiograma brinda una variedad de hallazgos patológicos; sin embargo esto no permite realizar el diagnóstico diferencial entre las distintas miopatías, por lo que los datos electromiográficos deben ser correlacionadas con los signos clínicos y otros estudios complementarios (análisis de sangre, biopsia muscular).

Conclusión.
Dado que la MMM lleva a una atrofia que imposibilita la ingesta de alimentos vía oral, lo cual puede comprometer la vida del paciente, es fundamental el diagnóstico precoz de esta miopatía, así como el manejo clínico del megaesófago y su posible complicación más frecuente que es la neumonía por aspiración.

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