Sábado, 21 de septiembre de 2019

SEPTIEMBRE de 2019
Volumen XXXVI 
N° 377
ISSN 1852-317X

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marzo 2013

Los sistemas intensivos amenazan al patrimonio genético de la cabra.

Por SINC

Muchas razas de ganado caprino se encuentran seriamente amenazadas, con alto riesgo de extinción.

Además, el inadecuado manejo de esta especie ganadera durante el pastoreo puede causar importantes efectos perjudiciales para el medio ambiente.

El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias (SERIDA) ha llevado a cabo una investigación* en la que han realizado un análisis de la situación mundial de la población de la cabra, llegando a la conclusión de que su patrimonio genético está gravemente amenazado.

En el trabajo se han tenido en cuenta la raza, las implicaciones de su conservación, las interacciones con otras especies animales (salvajes o domésticas) y las consecuencias del pastoreo de esta especie animal desde el punto de vista medioambiental.

Según declara Rocío Rosa García, investigadora del SERIDA y coautora de este trabajo, el riesgo de desaparición del patrimonio genético se ha visto incrementado a causa de los sistemas ganaderos intensivos que utilizan un número muy limitado de razas. De hecho, curiosamente, la mayor pérdida de recursos genéticos de animales autóctonos se observa en Europa, aunque se desconoce la situación en muchas zonas.

El grado de adaptación del ganado caprino es extraordinario, ya que es capaza de sobrevivir en las condiciones ambientales más difíciles. Y aunque es una realidad que el pastoreo de estos animales puede causar efectos perjudiciales para el medio, García asegura que es debido a prácticas de manejo inadecuadas, que superan la capacidad de carga de los ecosistemas.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO), el mayor número de cabezas de caprino se encuentra hoy en día en los países más pobres, y especialmente en aquellos con unas condiciones ambientales muy difíciles, en zonas montañosas, desérticas o semidesérticas, en las que el caprino puede llegar a proveer la única fuente de proteínas de origen animal en la dieta.

El equipo, liderado por Koldo Osoro Otaduy, responsable del Área de Sistemas de Producción Animal del SERIDA y director del centro, ha desarrollado buena parte del trabajo de campo en zonas en las que el papel que el caprino desempeña puede ser muy relevante y que guardan ciertas similitudes con los ambientes hostiles en otras zonas del mundo. “Gran parte de los proyectos nacionales e internacionales se han llevado a cabo en zonas desfavorecidas, como la de la montaña asturiana, que cuenta con pendientes pronunciadas, suelos pobres, población envejecida y gran riesgo de despoblamiento y abandono de las actividades tradicionales”, aseguran los investigadores.

El manejo inadecuado del pastoreo, que no tiene en cuenta las características de la especie ganadera y el tipo de hábitat en el que se desarrolla, es el principal responsable de los efectos dañinos que el caprino puede producir al medio. Por ejemplo, el crecimiento incontrolado de las poblaciones de cabras cachemira para incrementar la producción de su preciada lana ha superado en algunos casos la capacidad de carga de los ecosistemas y ha tenido impacto, no sólo sobre la vegetación, sino también sobre ciertas especies animales autóctonas en la India, China y Mongolia.

Como contrapartida, el estudio también contempla un buen número de casos en los que esta especie ejerce una importante labor para la conservación medioambiental. Entre ellos se destaca su utilidad para la lucha contra incendios en zonas dominadas por el matorral o para el control de plagas vegetales exóticas que pueden poner en riesgo los ecosistemas.

*R. Rosa Garcia, R. Celaya, U. Garcia, K. Osoro. Goat grazing, its interactions with other herbivores and biodiversity conservation issues. Small Ruminant Research 107 (2012) 49– 64.

Fuente PV