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mayo 2014

Factores que afectan la persistencia de la puesta.

La persistencia de la puesta en reproductoras pesadas es vital para la obtención de buenos resultados productivos. En ocasiones resulta frustrante observar como la puesta desciende y ninguna de las acciones que tomamos tiene validez para mantener un buen nivel de postura. Aunque las decisiones realizadas durante el periodo de postura son muy importantes, las actuaciones en el periodo de recría y las primeras semanas de producción pueden llegar a serlo incluso más.

Mantener 8 horas diarias de luz en recría y 15 horas en puesta son suficientes para obtener buenas resultados, en cambio un exceso de estimulación lumínica puede provocar la aparición de fotorrefractancia, con retrasos y mala persistencia de puesta. Debemos comenzar a fotoestimular las gallinas cuando su composición corporal sea adecuada y hayan adquirido suficientes reservas grasas.

Para conocer su conformación es necesario evaluar en campo su estado de pechuga, grasa en huesos pélvicos y vena torácica, número de plumas primarias mudadas y grado de apertura de huesos pélvicos. Si la composición corporal de nuestras gallinas no es óptima, deberemos esperar a que los niveles de acumulo de grasa y proteína mejoren para fotoestimular. Para conseguir una buena composición corporal de las aves y ajustarnos a las curvas de peso, es cada vez más importante conocer las kilocalorías y gramos de proteína que ingieren, ya que en reproductoras pesadas lo más normal es hablar de gramos de pienso consumido, lo que nos proporciona una información inexacta. En producción hay que evitar un engorde excesivo de las aves, en pico de puesta 25 gramos de proteína y 440 Kcal al día son suficientes para tener resultados óptimos.

Ajustar la ingesta de nutrientes a las necesidades reales de las gallinas es importante, para evitar por un lado una falta de condi­ción corporal o reserva grasa que producirá falta de persistencia en la producción como de la calidad del pollito, como un exceso que provocará un sobrepeso que también afectará en la persistencia de puesta. Entre los signos que nos pueden alertar a un desequilibrio en el suministro de pienso está el tiempo de consumo que no puede ser superior a 4 horas. Un aumento de peso importante puede favorecer un aumento excesivo de la pechuga en detrimento del desarrollo del oviducto y folículos. Como regla general se puede reducir el pienso entre un 10% y un 14% del pico de consumo.

Sólo podemos manejar las aves en grupo y no de manera individual, por lo que la uniformidad del lote es fundamental para que las gallinas respondan correctamente a las condiciones suministradas y obtengan buena persistencia. La selección de las aves según su peso debe ser lo más precisa posible y puede realizarse a los 12 días de edad, 6 semanas y 12 semanas. La selección a 12 días es importante, ya que a 6 semanas de vida ya tenemos formado el esqueleto en un 65%, y nos permitiría obtener lotes más uniformes desde el principio.

Una falta de espacio de comedero con menos de 15cm por gallina, rejillas estrechas, lenta distribución del pienso, platos in­suficientemente abiertos, tolvas de pienso mal calibradas, más de un 9,5% de machos, una ventilación inadecuada o una mala planificación del trabajo en granja, son también otros de los factores que pueden provocar un descenso paulatino de la puesta.

En resumen, para conseguir una buena persistencia debemos proporcionar unas condiciones estables en todos los aspectos de la cría de reproductoras, tanto ambientales, de manejo como nutricionales.

Fuente: www.avicultura.com
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