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septiembre 2014

Inseminación artificial porcina 3ª Parte.

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Como ya hemos comentado, desde un punto de vista práctico el objetivo de la IAPC es la reducción del número de espermatozoides para aprovechar aquellos animales de mayor valor genético. Uno de los puntos claves será la detección de aquellos que pudieran suponer un problema debido a la calidad seminal, y por tanto, ésta, así como el procesamiento de los eyaculados, se convierten en factores críticos que deben centrar nuestra atención.

En este capítulo se tendrán en cuenta aquellos factores que puedan influir de alguna manera en la calidad de las dosis producidas (extracción, procesamiento, transporte, recepción, conservación de las dosis, etc.).

• Recogida del semen
Durante la extracción no se recomienda recoger la fracción pre espermática, de escaso volumen (10-15 ml). No contiene espermatozoides y si una alta carga de bacterias y restos de orina; esta fracción cumple una función de lavado de las vías genitourinarias.

Con respecto a la fracción post-espermática o fracción “pobre”. Esta parte proviene de las glándulas accesorias y está integrada por un escaso número de espermatozoides, además de poseer unos grumos gelatinosos que constituyen la tapioca y que han de filtrarse para evitar la aglutinación seminal. Su recogida es opcional, antes se pensaba que disminuía el tiempo de conservación de las dosis; hoy se considera que esto no es cierto.

• Color
El color normal es de una tonalidad blanquecina, si es muy claro nos indicará una escasa concentración espermática.
Un color amarillento nos revelará la presencia de orina, en estos casos irá además acompañado de olor característico. Los verracos que eyaculen habitualmente con orina no deben utilizarse, ya que esta nos puede provocar fenómenos de aglutinación de los espermatozoides.

Si el tono es rosáceo nos estará señalando que hay sangre o hemoglobina en el eyaculado; aunque en un principio esto no afecta a la conservación del semen, deberemos reconocer al verraco en busca de posibles traumatismos. Su presencia altera el color normal de la dosis seminal, por lo que no cumplirá con el criterio “color normal” y el eyaculado deberá ser eliminado.

• Volumen y concentración de la dosis seminal:
En la IAPC se intenta reducir al máximo la concentración seminal y se realiza un ajuste del volumen de la dosis (llegando a ser desde la mitad hasta un tercio de lo utilizado en inseminación tradicional). No debemos reducir el número de espermatozoides manteniendo el volumen porque aumentaríamos la tasa de dilución, lo que podría tener efectos negativos.

En la tabla siguiente se muestran los volúmenes y concentraciones utilizados habitualmente en la monta natural, inseminación tradicional y post-cervical:
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Recomendamos la implementación de la técnica con dosis no inferiores a 45-50 ml y unos 1500 millones de espermatozoides útiles antes de dar el paso a volúmenes y concentraciones más reducidos.

Debemos utilizar envases ajustados al volumen final de la dosis, en lugar de la partición de dosis tradicionales o el uso de envases de dosis de tradicional con volumen de dosis post cervical (figura 1) por 2 razones principales:

Evitar que haya un alto porcentaje de aire que va a favorecer un mayor estrés oxidativo, con la consiguiente afectación de la durabilidad de las dosis producidas.

– Evitar la introducción de la mayor parte de los espermatozoides en una cerda, y el diluyente en otra si no se realiza una correcta homogeneización de las dosis.

Figura 1. Diferentes tipos de envases de 45 y 90ml.

Figura 1. Diferentes tipos de envases de 45 y 90ml.

• Contrastación seminal:
El fundamento de la inseminación artificial consiste en lograr una cantidad suficiente de espermatozoides útiles en el momento y el lugar adecuados para la ertilización de todos los ovocitos producidos por la hembra. La utilización de dosis seminales de mala calidad, ya sea por un exceso de formas anormales o por una oncentración y volumen demasiado reducidos, puede ocasionar una disminución de los arámetros de fertilidad y prolificidad a nivel de granja.

Las dosis seminales utilizadas deben cumplir unos estándares mínimos de calidad:

1. >70% de espermatozoides móviles (motilidad subjetiva: 0%-100%) ó > 2´7 motilidad masal (0-5´5)

2. Grado de aglutinación <2. No deberían utilizarse eyaculados con más del 40% de espermatozoides aglutinados.

Existen varios tipos de aglutinación según el origen y el estado de los espermatozoides:

2.1. Aglutinación verdadera: Los espermatozoides están vivos
a. Aglutinación bioquímica: Producida por alteraciones en la composición de  proteínas y minerales del plasma seminal (relacionado con inflamaciones y/o infecciones de glándulas anejas) o pérdida de algunas proteínas que recubren la superficie del espermatozoide.
b. Aglutinación inmunomediada: Debida a un fenómeno de autoinmunidad en el que el propio verraco elaboraría anticuerpos contra sus espermatozoides, atrapándolos y aglutinándolos.

2.2. Aglutinación falsa: Los espermatozoides están muertos. Es la más frecuente denominándose así a la simple acumulación de espermatozoides muertos. Esta puede aparecer relacionada con cualquier alteración que afecte a la dosis espermática, como puede ser la presencia de tóxicos o contaminantes.

3. Formas anormales:

Se recomienda no superar el 30% de morfoanomalías totales (figura 2)


Figura 2 . Espermatozoides con formas anormales. Gota citoplasmática distal y cola en látigo.

Figura 2 . Espermatozoides con formas anormales. Gota citoplasmática distal y cola en látigo.

Las anomalías que con mayor frecuencia suelen aparecer son las gotas  citoplasmáticas ,tanto proximales como distales, así como las colas en látigo. En ambos casos se trata de malformaciones de tipo secundario que se producen durante la maduración de los espermatozoides en el epidídimo.

Los espermatozoides inmaduros con gota citoplasmática proximal se originan en el testículo y, a lo largo de su trayecto por el epidídimo, la gota citoplasmática se desplaza hasta el anillo de Jensen. Una vez que los espermatozoides con gota citoplasmática distal llegan la cola del epidídimo pierden la gota citoplasmática mayoritariamente durante la eyaculación, adquiriendo la madurez.

Hay otro tipo de anomalías menos frecuentes, como la flexión parcial de la cola a partir de la pieza intermedia, o morfoanomalías de origen primario como problemas  de cabeza, pieza intermedia o inserción ectópica de la cola que también podemos encontrar en los eyaculados; incluso se podrían incluir los acrosomas dañados dentro de las anomalías espermáticas.

El origen de las morfoanomalías; sobre todo las de tipo secundario y la falta de maduración de los espermatozoides, puede estar relacionado con una reducción del flujo de testosterona a nivel testicular, teniendo esta su causa más habitual en situaciones de estrés o ritmos de extracción inadecuados, tanto por exceso como por defecto. También pueden tener un origen anatómico como podría ser la presencia de un varicocele, o cualquier tipo de estrés.

Entre los factores de estrés, podemos citar infinidad de circunstancias que pueden afectar al rendimiento de los verracos como pueden ser las altas o bajas temperaturas, o fluctuaciones de la misma, corrientes de aire, cojeras, procesos patológicos, parasitosis, reacciones febriles posteriores a una vacunación (se recomienda administrar antipiréticos 1-2 días antes y después de vacunar)etc.

En el caso de las altas temperaturas hay que comentar que una exposición de tan sólo 3-4 días a temperaturas superiores a 27ºC es capaz de producir un estrés térmico que desembocará en un aumento de las formas anormales que pueden tardar en restablecer sus niveles normales entre mes y mes y medio, o incluso más.

4. Contaminación bacteriana:
No superar las > 300 unidades formadoras de colonias por ml

Prácticamente, todas las muestras de semen suelen estar contaminadas en mayor o menor medida en el momento de la recogida, viéndose aumentados estos niveles durante el periodo de estación cálida.

La contaminación permitida para un eyaculado no debe superar las > 300 unidades formadoras de colonias por ml (figura 3)

La contaminación bacteriana puede ser un indicador de higiene deficiente o convertirse en un problema primario para la supervivencia espermática, en virtud de los agentes identificados.

Figura 3.Presencia de contaminación en dosis seminal

Figura 3.Presencia de contaminación en dosis seminal

• Transporte y recepción de las dosis:
Las dosis deben transportarse en condiciones controladas, sobre todo cuando se tienen que recorrer largas distancias, y más en épocas poco favorables. Por este motivo, es aconsejable utilizar medios o materiales adecuados como cámaras isotérmicas y/o cajas de polietileno expandido. Además las dosis seminales no deben exponerse a la luz solar.

Una vez recibidas las dosis seminales en granja, éstas se llevarán a una cámara de conservación. Se recomienda utilizar cámaras de conservación con regulador digital y alarma que puedan mantener una temperatura constante de 15-17°C. La cámara debe estar localizada en una zona resguardada que mantenga una temperatura cercana a los 20°C y sin la incidencia directa de la luz solar (para asegurar un funcionamiento correcto).

Teniendo en cuenta la importancia que tiene la temperatura en la conservación y transporte de las dosis seminales:

– Temperatura >20°C produce daño en la membrana espermática

– Temperatura<14°C produce daño a nivel del acrosoma y deterioro de la motilidad y la calidad de movimiento, es aconsejable el uso de termómetros de máximas y mínimas o “data-loggers” para tener la certeza de que los equipos están funcionando correctamente.

Antes del uso de estas dosis seminales, es aconsejable hacer una valoración superficial al microscopio para asegurarnos de que las dosis con las que vamos a inseminar nuestras hembras cumplen los requisitos mínimos establecidos.

Fuente: Porcinocultura
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