keyboard_arrow_up
agosto 2015

IPCVA: Seminario para una Mayor Productividad Ganadera en el Sur de la Provincia de Buenos Aires. Argentina.

Forrajes conservados, aplicación de tecnologías, exportaciones y bienestar animal fueron los ejes principales del encuentro que se llevó a cabo días atrás en Bahía Blanca.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) realizó un nuevo seminario en Bahía Blanca el pasado 13 de agosto durante el cual se presentaron herramientas para el aumento de la productividad ganadera en la zona.
«Debemos apuntalar a la transferencia tecnológica en ganadería porque el mundo nos sigue dando una gran oportunidad y necesitamos más carne”, sostuvo Gonzalo Álvarez Maldonado, Presidente del IPCVA, en la apertura del encuentro que se llevó a cabo en el Club Argentino de la ciudad, con la participación de 400 productores de la región.
Álvarez Maldonado se refirió al reciente anuncio de la reapertura de Estados Unidos –recordó que el estudio de abogados que llevó adelante la demanda ante la OMC fue financiado por el IPCVA-, las oportunidades que presenta el mercado chino, pese a la devaluación de su moneda, el acceso la Cuota 481 de la UE y la factible recomposición del mercado ruso a mediano plazo en el marco de un mundo que cada vez produce menos carne vacuna.

Forrajes conservados.

En cuanto a la búsqueda de una mayor producción de carne, Marcelo de León (INTA Manfredi), aseguró que la Argentina ya llega a cubrir dos millones de hectáreas con maíz y sorgo con destino al uso de forrajes conservados para la intensificación de los sistemas ganaderos lo cual significa que “los productores comenzaron a aplicar prácticas para no depender sólo de las pasturas”.
La «incorporación de silaje se suma a las herramientas que permiten producir mucha más cantidad de forraje de buena calidad para usarlo en los momentos en que estamos débiles de los forrajes provenientes de las pasturas y combinarlos», agregó.
«De este modo –dijo- se pueden formular dietas para los vacunos que se acoplen a los distintos requerimientos de los sistemas de producción: de cría, engorde, recría y terminación».
Además, ratificó que se puede observar «un crecimiento muy grande de superficie destinada a silaje en el país, con un crecimiento muy grande en regiones donde se produce carne, incluso donde antes la ganadería era más pastoril y extensiva», sostuvo.
Para el especialista esta práctica “permite un incremento muy grande en la productividad ganadera y los kilos de carne producidos por hectárea tienen costos totalmente razonables. Por lo tanto, el resultado económico de la empresa se ve mejorado de forma muy importante».
“Además le da más seguridad al sistema porque tenemos el forraje, sabemos cuánto es y lo tenemos conservado en los silobolsas, picado el grano y húmedo», concluyó.

Exportar para crecer. 

“El aparato ganadero argentino está en condiciones de salir a exportar y abastecer todos los mercados abiertos”, sostuvo por su parte Dardo Chiesa, Consejero del IPCVA. “La exportación es la única opción de crecimiento”.
“Por eso –agregó- debemos reclamar previsibilidad, que es el aspecto central de un negocio a largo plazo como el nuestro. Son momentos de definición política y hay que hablar de exportación”.
“La exportación implica trabajo, frigoríficos abiertos, más ganadería y divisas para el país”, enumeró para luego concluir: “No hay ganadería sin exportación”.

Por su parte, Jorge Torelli, Consejero del IPCVA por la industria frigorífica, aseguró que «a corto plazo hay que tratar de sobrevivir, y tratar de ser más productivos”.
Sin embargo, para el analista hay que “pensar” a largo plazo y para eso «Necesitamos políticas claras que apunten a que el productor actual le deje a sus hijos un negocio en marcha que ellos puedan desarrollar, porque todas las proyecciones que estamos viendo son muy promisorias», precisó.
«Hoy debemos elevar la productividad de los campos, obteniendo más kilos por hectárea, y esto se puede lograr aplicando mucho trabajo y tecnologías, que son sencillas y de bajo costo».
En cuanto a la caída de los precios internacionales,  aseguró que «en la carne no se siente tanto porque es un producto escaso y con un fuerte aumento de la demanda que tracciona sobre la oferta. De todas formas, si bien algo cayeron, la pérdida de valor viene del lado de los otros productos que se utilizan para solventar los gastos industriales y de logística en la industria frigorífica, como el cuero, la grasa y las menudencias”, aseguró.

Bienestar animal.
La  Argentina avanza paulatinamente en el concepto de bienestar animal que hoy es «aceptado y entendido». Así lo explicó Marcos Giménez Zapiola, asesor privado, quien disertó sobre la temática a pedido de los productores bahienses e ironizó al destacar que hace dos décadas en el ambiente ganadero trataban «poco más que de afeminados» a los que se ocupaban del tema.
Actualmente, según Giménez Zapiola, esta corriente se impone en el mundo y es objeto de seguimiento por parte de los consumidores que quieren que los animales tengan un trato digno, tanto en los campos como en los frigoríficos.
Para el especialista se trata simplemente de aplicar conceptos muy básicos que, además, “nos van a permitir que los vacunos hagan el trabajo por nosotros”.
“Son herramientas de muy fácil implementación: ¿qué no les gusta a los vacunos? Que los corran, que los separen del grupo -porque son animales de manada-, que les griten, que haya perros en su entorno”, enumeró.
«Si uno quiere trabajar mejor, primero tiene que dejar de lado un montón de cosas que nacen de esa raíz de que trabajar con el ganado es trabajar en contra del ganado, por ejemplo hacinar los animales», reflexionó.
Otro aspecto central a tener en cuenta, según Giménez Zapiola, es no sobrecargar las mangas de vacunación ni cargar animales de más en los camiones.
“El productor habitualmente piensa que hizo negocio cargando más animales pero esas situaciones casi siempre terminan en golpes, machucones y estrés que repercuten en el precio y en la calidad de la carne”, dijo.
“No hay nadie que se beneficie del maltrato animal, en cambio, aplicando pautas básicas de bienestar, nos beneficiamos todos”, concluyó.
El seminario, que fue seguido por más de 800 cibernautas en vivo y en directo por internet, también incluyó disertaciones sobre terminación a pasto y a corral (Sebastián Rifle, asesor privado) y selección genética y cruzamientos (Sebastián López Valiente, Foro Argentina de Genética Bovina).
“Debemos ir hacia una ganadería de precisión, como lo hizo en su momento la agricultura”, aseguró Álvarez Maldonado en el cierre del encuentro que también contó con la participación de los Consejeros del Instituto Juan José Grigera Naón, Ulises Forte y Arturo Llavallol (SRA).

Esmeralda 130, Piso 22 l (C1035ABD) Buenos Aires, Argentina l Tel./Fax: 54 11 4328 8152
www. ipcva.com.ar l info@ipcva.com.ar