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noviembre 2015

Tambo. Abaratar la alimentación con pasto.

Se aborda  la alimentación como un componente clave del costo de nuestros tambos, mediante la categoría Litros Libres de Alimentación (LLA)

En esta hoja, continuamos con la alimentación, proponiendo algunas estrategias de reducción de costos de los componentes de la dieta, sin afectar la producción ni la condición corporal de las vacas.

Aumentar la proporción de pasturas.
Es ampliamente conocido que la pastura eficientemente pastoreada es el alimento más económico para el ganado, y que el costo de producción de leche disminuye a medida que la proporción de pastura pastoreada aumenta.

En las tablas se muestran dos dietas para un rodeo de vacas Holando Argentino que se encuentra dentro de los 100 días de lactancia (al que llamamos Rodeo 1), con diferente composición y cantidad de alimento pero ambas balanceadas nutricionalmente para producir en promedio 33 litros de leche por animal por día.

Para analizar cómo impacta el incremento de la pastura en la dieta, utilizamos la misma metodología que presentamos en la Hoja informativa 2 sobre LLA (Litros Libres de Alimentación).

Dieta 1

Esta dieta posee 23 y 28 kg de Materia Verde (MV) de silaje de maíz y de pastura de alfalfa respectivamente con similar aporte de Materia Seca (MS) (1 a 1). Serían necesarios aproximadamente 9 litros de leche/VO para cubrir los costos de alimentación (27% sobre el total producido)

Sin título
En este caso, la dieta posee sólo 10 kg de MV de silaje de maíz y 55 kg de MV de pastura de alfalfa. La proporción final de ambos alimentos en MS tiene una relación de 4 a 1 a favor de la pastura de alfalfa.
Los litros necesarios para cubrir el costo del alimento serían 6,5, representado sólo un 20% sobre el total producido.
Además, existen otras estrategias para ser tenidas en cuenta al momento de bajar los costos manteniendo la producción, como por ejemplo:

Dividir el rodeo en función del momento de lactancia del animal y su eficiencia de conversión del alimento.

La vaca lechera produce durante el primer tercio de lactancia el 45% de la producción de la lactancia completa. Una correcta alimentación durante el período crítico de lactancia temprana permite que se exprese el pico de producción de leche (entre la 5° y 7° semana de lactancia), que tiene gran influencia en la producción total por los llamados efectos residuales que se estiman en alrededor de 200 litros de leche en toda la lactancia por cada litro adicional producido al pico de lactancia. A su vez, mientras mejor nutrida esté la vaca en este período crítico, más rápidamente se restablecerá su actividad reproductiva.

Por otro lado, la eficiencia de conversión del alimento (kg leche/kg MS consumida) es alta durante el primer tercio de lactancia y disminuye con el avance de la misma. Resumiendo: durante el primer tercio de lactancia la vaca requiere un importante aporte de energía y proteína para cubrir sus necesidades y obtener el máximo de producción.  Además, sabemos que al final de la misma sus requerimientos decaen y disminuye la eficiencia de conversión.

Por lo tanto, la estrategia es acompañar estos períodos modificando los tipos y cantidades de concentrados para su mejor aprovechamiento. Para mayor información sobre este punto se puede consultar este documento.

Una sugerencia de división de rodeos aplicando estos conceptos podría ser conformar dos grupos con el siguiente criterio:

Rodeo 1: conformado por las vacas que se encuentran en primer tercio de lactancia y vacías, que son las que habrá que preñar y las que mejor responderán a un plano nutricional alto, más todas las vaquillonas en producción. Si esto último no es posible, separar las vaquillonas preñadas de lactancia avanzada.

Rodeo 2: conformado por el resto de las vacas en producción, con menores requerimientos.

  • Incorporar el autoconsumo de silaje de maíz y/o sorgo.

Es una práctica que apunta a disminuir los gastos de suministro de alimento y trabajo del personal, estableciendo sistemas más simples y no por eso menos eficientes. Para ampliar este tema recomendamos la lectura de la Hoja Informativa Autoconsumo en el tambo de la Agencia del INTA San Francisco.

Se sugiere a modo de ejemplo una estrategia alimenticia basada en esta práctica, que debe ser testeada en el contexto de cada empresa:

Autoconsumo de silaje lateral + Heno + Concentrado (para producciones individuales de menos de 22 a 23 litros/día con condición corporal normal).

Finalmente, cabe mencionar que una estrategia alimenticia de adopción creciente en los tambos es la combinación de raciones totalmente mezcladas (TMR) y pastoreo, conocida como raciones parcialmente mezcladas (PMR), debido a que la pastura no es una parte física dentro de las TMR. En este sentido, un dato importante a tener en cuenta es que investigadores australianos en un trabajo de revisión sobre el uso de PMR en sistemas de producción de leche base pastoril, informaron que por debajo de un valor umbral de 9 kg MS de suplemento ofrecido, la respuesta en producción de leche corregida por energía fue similar para las vacas consumiendo PMR que para la dieta control (mismos ingredientes que la PMR suministrados por separado: grano en la sala de ordeño y silaje y heno en la parcela).

Tanto para la elaboración de las dietas como cualquier otro componente de manejo del tambo es importante contar con el asesoramiento de profesionales que analicen junto al productor y su equipo de trabajo (tambero y otros operarios) los aspectos vinculados con la condición del animal, la del medio, la calidad del alimento, ya que son aspectos determinantes de los resultados esperados.

Equipo técnico del INTA Rafaela
eearafaela.informa@inta.gob.ar 
Más información:
http://inta.gob.ar/noticias/bajar-los-costos-mantener-la-produccion