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octubre 2017

Bloques multunutricionales para vacunos.

Aníbal Fernández Mayer1

Una alternativa balanceada para aprovechar recursos de baja calidad.

En la República Argentina, durante los últimos años, la ganadería bovina de cría y en menor proporción los sistemas de engorde pastoril y a corral, se han concentrado especialmente en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba y gran parte de las provincias de La Pampa y Río Negro, además de otras regiones del norte del país.

En la región del sudoeste bonaerense y La Pampa, las condiciones ecológicas predominantes, tanto el clima (subhúmedo y semiárido) como los suelos (de poca profundidad y baja fertilidad) limitan las actividades agropecuarias, especialmente la agrícola. Estas condiciones adversas provocan serias restricciones en el desarrollo de los cultivos implantados (pasturas perennes y cultivos de invierno y verano) y con ello, también, se ve afectada la productividad y la viabilidad de los sistemas ganaderos, especialmente en las regiones marginales. Para mejorar el resultado productivo y económico de la empresa ganadera, se puede implementar diferentes estrategias, entre ellas, se destaca el empleo de aditivos, como es el caso del Smartfeed, el Smartfeed Proteico y el Nutriliq. Una forma práctica de utilizar estos aditivos es, a través, del empleo de Bloques Multinutricionales (BMN), que se están experimentando en toda la región desde el 2007 con muy buenos resultados.

El Smartfeed es un residuo líquido de melaza enriquecido con levaduras muertas, producto de la Industria de Levaduras de cerveza (Saccharomyces Cerevisiae), cuyo peso específico es de 1.32. Este aditivo combina altos niveles de energía rápidamente disponible, de la melaza de caña de azúcar, y la proteína de las levaduras de cerveza, para ser utilizadas por las bacterias ruminales. Existen 2 presentaciones diferentes, el Smartfeed “Tradicional” (SFT) con 11 al 13% de proteína bruta (PB) y el Smartfeed Proteico (SFP) “mejorado con Urea” con 30 al 32% PB (Tabla 1).

Los valores proteicos del SFT se deben, exclusivamente, a la presencia de levaduras muertas que van quedando durante el proceso de multiplicación o cultivo de ellas en melaza. La proteína de las levaduras contiene uno de los mejores perfiles de aminoácidos que existe en la naturaleza, siendo su valor biológico superior al de la soja. Mientras que los niveles proteicos del SFP son más elevados porque, además, contiene Urea.

Mientras que el NUTRILIQ 2030 o 2050 está compuesto por diferentes proporciones de sustancias azucaradas (fructosa de maíz), SFT, Urea u minerales, lo que le confiere muy altos niveles de proteína (61 o 41%PB, respectivamente) y de Energía Metabolizable, equivalente al grano de maíz (2.9 a 3.1 Mcal EM/kg de MS) (Tabla 1).

En cualquiera de los casos, se incrementan las bacterias ruminales y con ellas, se mejora la degradación de la fibra de forrajes groseros (mayor tasa de pasaje), incrementado el consumo de estos alimentos fibrosos y la producción de carne.

A partir de ambos subproductos o aditivos, se están evaluando diferentes formas de suministro, entre ellas, los Bloques Multinutricionales (BMN) para mejorar el aprovechamiento de forrajes de baja calidad nutricional (rastrojos de cosecha, pastos naturales, forrajes tropicales o C4 implantados en época otoño-invernal, etc.).

  1. Técnica para elaborar los bloques multinutricionales

La utilización de los BMN tiene como objetivo entregar, a nivel de rumen, una serie de compuestos químicos (amonio y ácidos grasos volátiles) para promover el desarrollo y multiplicación de la flora ruminal (especialmente a las bacterias celulolíticas). En otras palabras, se estaría “alimentando a los microorganismos ruminales”.

En la Tabla 1 se presenta la composición nutricional de una serie de aditivos energéticos-proteicos (Smartfeed tradicional, Smartfeed proteico y Nutriliq) y diferentes tipos de BMN elaborados con Harina o Pellet de Girasol o Soja.

Tabla 1: Análisis de los Laboratorio del INTA Bordenave (Buenos Aires), Facultad de Agronomía Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza) y del INTI

Referencias: MS: materia seca, PB: proteína bruta, DIVMS: digestibilidad in vitro de la MS, Ca: calcio, P: fósforo, CNES: carbohidratos no estructurales de la MS o Azúcares solubles, Mg: magnesio, s/d: sin datos

En el metabolismo energético y proteico, además de los productos generados en rumen (amoníaco, ácidos grasos volátiles, péptidos, aminas y amidas) se produce una serie de eventos y compuestos que trascienden el rumen (pasante o by pass) llegando al intestino delgado (duodeno), como parte de los almidones de los granos de cereal, de la proteína verdadera del suplemento proteico y la proteína microbiana sintetizada en rumen. De una forma u otra, todos estos productos del metabolismo alimentan al animal propiamente dicho a través de los nutrientes que llegan al intestino.

MUY IMPORTANTE

Una de las claves para lograr “altos consumos de los BMN” y con él, lograr una adecuada respuesta productiva con forrajes groseros y de baja calidad, es conservarlos “frescos y blandos” hasta el momento de ser consumido dentro de una caja de cartón (20-25 kg/caja) (Foto 1) o directamente dentro de un recipiente plástico o metálico de diversa capacidad.

El objetivo principal de esta protección es aislarlo del aire exterior que lo endurece en demasía, reduciendo significativamente su consumo. Este tema será tratado con mayor profundidad más delante en este informe.

(1)Doctor en Ciencias Veterinarias especializado en Nutrición Animal (Ing. Agr. M.Sc.) de  INTA BORDENAVE, Centro Regional Buenos Aires Sur (CERBAS)  afmayer56@yahoo.com.ar ó fernandez.anibal@inta.gob.ar