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octubre 2017

Golpe de calor en mascotas.

El golpe de calor es el nombre común de la hipertermia, una aumento de la temperatura corporal hasta tal punto que hay riesgo de daños y mal funcionamiento de los procesos fisiológicos. Sus efectos pueden ser temporales o irreversibles, pueden provocar la muerte, y dependen para cada animal del tiempo de exposición y de la temperatura.  En apenas 10 minutos, un perro o un gato pueden morir dentro de un coche.

Factores que pueden desencadenar el golpe de calor:
Altas temperaturas en el exterior.
Humedad ambiental alta, que dificulta la propia eliminación de vapor de agua del animal.
Espacio reducido y/o mal ventilado: coche, habitación, patio pequeño, balcón.
Agua: poca cantidad, no fresca o no renovada a menudo.
Carencia de sombra o sombra muy reducida.
Suelos de cemento.
Si está atado afuera corre el riesgo de ahorcamiento intentando llegar a la sombra o a más agua.

Síntomas
Aparecen cuando la temperatura interna supera los 42º.
Astenia. Falta o decaimiento considerable de fuerzas.
Temblores musculares.
Cianosis. Coloración azulada de piel causada por la deficiente oxigenación de la sangre.
Negativa a moverse.
Respiración muy rápida o muy costosa.
Aumento del ritmo cardíaco.
Alteración del color de las mucosas: encías.
Alteración en la salivación.
Tambaleo.

Primeros auxilios
No se le puede bajar la temperatura de golpe, porque pasará a provocarle una hipotermia con los mismos resultados. La temperatura debe bajar de forma paulatina y el animal debe rehidratarse y recuperar el azúcar y las sales que ha perdido.

Si se puede, se lo debe trasladar de inmediato a una clínica veterinaria, subirlo al coche y durante el trayecto: Humedecer (sin envolver ni tapar) prioritariamente el cuello y la cabeza mediante paños mojados en agua no muy fría o un pulverizador de agua. NUNCA cubrirlo con toallas húmedas.

Poner un cubito de hielo sobre el puente de la nariz, las ingles y las axilas.
Humedecerle la boca, sin forzarlo a beber, y sin dejar que beba en exceso.
Si no puede trasladarse de inmediato a una clínica veterinaria: Llevarlo a un sitio fresco. Sumergirlo en agua a unos 20º o aplicarle un chorro de agua a esa temperatura, hasta que se normalice la respiración. Cuando la respiración sea normal, mantenerlo sobre una toalla húmeda. Trasladarlo al veterinario lo antes posible, y explicarle todo lo hecho. Es imprescindible que un veterinario lo tenga bajo control y observación para ver cómo evoluciona, y que además le brinde la medicación necesaria para recuperarse.

Para evitar el golpe de calor
Tener siempre disponible agua limpia y fresca.
Estar en un espacio amplio y bien ventilado.
Contar con una zona de sombra amplia.
Darle de comer a primera o última hora del día.
Sacarlo a pasear a primera y última hora del día, y a mediodía lo mínimo para que haga alguna necesidad.Evitar que haga ejercicio.
No perderlo de vista.
Nunca dejarlo dentro del vehículo estacionado.
Si viajan con él y el coche no tiene aire acondicionado, llevarle hielo, un par de toallas y agua. En las paradas, mojar bien la toalla y que ponga las patas (para las almohadillas). También de vez en cuando frotarle las almohadillas con un cubito de hielo, y el puente de la nariz.

Fuente: diariocronica.com.ar