A comienzos de este año, un imponente cachalote apareció muerto en una playa de Murcia. Cuando le realizaron la necropsia, de su estómago sacaron casi 30 kilos de bolsas de plástico, un trozo de red, cuerdas e incluso un bidón. Pocos años antes, otro cachalote apareció muerto en Granada tras ingerir 18 kilos de plástico de las cubiertas de los invernaderos, dos macetas y un spray.

Los cetáceos no son las únicas víctimas del plástico. También las tortugas marinas confunden las bolsas de plástico con medusas y al comerlas mueren lentamente por hambre, asfixia o envenenadas. Lo mismo les ocurre a los delfines y a las aves marinas que confunden el plástico con comida.

Aunque parezca increíble, la mitad de todas las tortugas marinas y el 90% de todas las aves marinas tienen plástico en sus estómagos. El plástico es ya una de las principales amenazas para la salud de los océanos junto con la sobreexplotación pesquera. De hecho, si no reaccionamos a tiempo, en 2050 habrá más toneladas de plástico que de peces en nuestros mares.

EL MEDITERRÁNEO, UNA SOPA DE PLÁSTICO

Según nuestro último informe Trampa de Plástico, España es el segundo país que más plástico vierte al Mediterráneo, solo por detrás de Turquía, y el cuarto que más plástico consume de toda la Unión Europea.

Vertemos envases, bolsas, redes de pesca o plásticos de invernadero en enormes cantidades y al ser el Mediterráneo un mar casi cerrado, lo que arrojamos queda atrapado y se acumula sin parar en el fondo poniendo en grave peligro la vida marina.

A nivel mundial las cifras son insostenibles: más de 8 millones de toneladas de plástico son vertidas al mar cada año.

La contaminación por plásticos también pone en riesgo nuestra salud: los plásticos que acaban en el mar se descomponen lentamente en invisibles microplásticos, que son ingeridos por peces y moluscos, entrando así en la cadena alimentaria y terminando en nuestro plato con efectos aún desconocidos para nuestro organismo.

Por eso, en WWF hemos declarado la guerra al plástico en el mar. Aún estamos a tiempo. Pero evitar que la vida marina desaparezca ahogada en plástico y que las playas donde veraneamos se conviertan en vertederos es responsabilidad de todos.

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ?

Tú también puedes declararle la guerra al plástico en el mar. Únete a nuestra petición para pedir al Gobierno que prohíba cuanto antes la producción y consumo de los plásticos innecesarios de un solo uso y para que apoye la creación de un acuerdo internacional vinculante por el cual se prohíban los vertidos de plástico a los océanos.

No caigas en la trampa. Ayúdanos a eliminarla.  Firma la petición y juntos podemos conseguir unos mares llenos de vida y vacíos de plástico.

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