Martes, 25 de septiembre de 2018

SEPTIEMBRE de 2018
Volumen XXXV 
N° 365
ISSN 1852-317X

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septiembre 2018

Seguimiento reproductivo de vacas multíparas servidas a los 15 meses de edad.

Vet. Arg. – Vol.  XXXV – Nº 365 – Septiembre 2018.

Arias, R.O.1*; Trigo, M.S.1; Muro, M.G.1; Dominguez, N.1; Boyezuk, D.1; Bertoldi, M.1 y Cordiviola, C.A.1

Resumen
El objetivo general del trabajo fue llevar a cabo el seguimiento reproductivo de vaquillonas Aberdeen Angus entoradas a los 15 meses de edad. El estudio se realizó en una unidad productiva ganadera compuesta por tres establecimientos ubicados en los partidos de Magdalena y Punta Indio (Bs As). Se realizó una primera entrevista con el productor, el asesor y el encargado para la realización del diagnóstico inicial de los indicadores reproductivos del establecimiento. Se realizaron visitas periódicas en momentos claves para poder visualizar el estado corporal del rodeo general y de las vaquillonas de 15 meses de edad en su primero, segundo y tercer servicio y al momento del diagnóstico de preñez. La información recopilada demostró que el porcentaje de preñez en las vacas de tercer servicio era muy bajo con respecto a los valores óptimos de la zona. Se recomendó que dicha categoría no se incluya en el rodeo general tal como venía manejándose, sino que se las traslade a un lote con recursos forrajeros de mejor calidad, para que así lleguen al servicio con buena condición corporal y esto permita aumentar el porcentaje de preñez. Implementar la tecnología del entore de vaquillonas a 15 meses de edad en los sistemas de cría en la zona estudio, requiere de un manejo y cuidado diferencial no solo en su segundo servicio, sino hasta su tercero inclusive, respecto a las demás categorías. Por lo tanto, implementar la tecnología del entore de vaquillonas a 15 meses de edad en los sistemas de cría en la unidad productiva, requiere de un manejo y cuidado diferencial hasta el tercer servicio inclusive. La vaca de tercer servicio iniciada a los 15 meses requiere un buen nivel nutricional tanto en cantidad como en calidad, para poder mantener una condición corporal optima y no comprometer su tercera preñez.

Reproductive tracking multiparous cows served at 15 months of age.
Summary
The general objective of the work was to carry out the reproductive monitoring of Aberdeen Angus heifers served at 15 months of age. The study was conducted in a livestock production unit composed of three establishments located in the Magdalena and Punta Indio (Bs As) parties. An interview was conducted with the producer, the advisor, the manager to carry out the initial diagnosis of the reproductive indicators of the establishment. Periodic visits were made to visualize the body condition of cows and heifers of 15 months of age in their first, second and third service and at the time of diagnosis of pregnancy. The percentage of pregnancy in cows of third service was very low with respect to the optimal values of the area. It was recommended that this category not be included in the general rodeo and moved to a batch with better quality forage resources and arrive at the service in good physical condition. The implementation of the technology of the first service of heifers at 15 months of age in the breeding systems in the study area requires differentiated care not only in their second service, but up to their third, with respect to the other categories. Therefore, the cow of third service started at 15 months requires a good nutritional level both in quantity and quality, in order to maintain an optimal body condition and not compromise his third pregnancy.

 (1)Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales. UNLP.
Teléfono: 54- 221-4236758 Int. 419
*Correo electrónico: iaroa@yahoo.com.ar
Casilla de Correo: 60 y 119 s/n La Plata. Buenos Aires. Argentina

Introducción

  1. Descripción de la zona de estudio

La Depresión del Salado es un área eminentemente dedicada a la ganadería y especialmente a la cría bovina, que abarca una superficie de aproximadamente 8 millones de hectáreas ubicado al centro y este de la provincia de Buenos Aires, donde la principal base forrajera son los pastizales naturales, los cuales representan un 85 % de la superficie con una oferta marcadamente estacional (primavero-estival).  (Fernández Greco et al., 1988).

Figura 1. Ubicación geográfica de la Depresión del Salado.

La Cuenca del Salado es la principal zona ganadera de la Región y cuenta con una extensión de 95.000 km2 de excelentes pastizales naturales. Esta zona incluye pequeñas proporciones de tierra cultivable, de hasta 10-15% del área total la cual puede ser sembrada con pasturas cultivadas o cultivos de cereales (Municipalidad de Magdalena, 2017).

  1. La comunidad vegetal.

Según Burkart et al. (2005) esta región cuenta con una vegetación muy heterogénea, las cuales se pueden agrupar de la siguiente manera: Pradera de mesófitas, se asocian con suelos bien drenados o ubicados en posiciones altas del relieve, como Argiudoles. Esta unidad de vegetación potencial se restringiría a las lomadas y altos con suelos con textura generalmente más gruesa que los circundantes. Pradera húmeda de mesófitas, corresponde a la vegetación que ocuparía las áreas planas y extendidas o las depresiones ligeras en las que el drenaje tiene algunas limitaciones y en donde existen rasgos de sodicidad en horizontes subsuperficiales (Berasategui & Barberis, 1982). Pradera de hidrófitas, son aquellas comunidades que ocuparían los suelos con mayores problemas de drenaje, pero sin rasgos de sodicidad superficial o subsuperficial. Estepa de halófitas, ocuparían los suelos con altos niveles de salinidad y sodicidad desde la superficie o muy cerca de la superficie (Perelman et al., 2001).

  1. El recurso animal.

La raza Aberdeen Angus.
Debido a las particularidades agroecológicas de esta zona y al desarrollo de la ganadería en la Argentina, una de las razas que más se adaptan a dichas condiciones son las británicas y sus cruzas, con una predominancia de la Aberdeen Angus, seguida por la Hereford y en menor medida por la Shorthorn.

Según la Asociación Argentina de Angus (2007), la raza Aberdeen Angus, conocida como Angus en el mundo ganadero, se caracteriza por su sobresaliente fertilidad y aptitud materna, gran precocidad sexual y productiva, alta capacidad de crecimiento y excelente rendimiento al gancho con carne de insuperable calidad.

Más de la mitad de los 55 millones de bovinos argentinos lleva sangre Angus, tanto en zonas templadas como en condiciones menos benignas, donde demuestra su increíble adaptabilidad a diferentes climas, calidades forrajeras y sistemas productivos.

En la Argentina, la raza Angus presenta valores intermedios de “frame score” (Los puntajes de la escala de tamaño o “frame score” son relaciones numéricas objetivas entre la altura a la grupa de los animales y su edad.), dadas las características del mercado local de producción de animales de tamaño corporal moderado, referencia asociada con los mejores niveles de eficiencia en materia de fertilidad y capacidad de crecimiento bajo regímenes de producción extensiva, con estos valores se ofrecen excelentes terneros de destete y animales listos para la faena con 420 kilos de peso promedio (Asociación Argentina de Angus, 2007).

  1. Parámetros de producción y manejo reproductivo de la zona bajo estudio.

La productividad en la Depresión del salado es muy baja (del orden de los 80-90 kg. de carne/ha/año), fundamentalmente debido a severas alternancias entre sequías e inundaciones y sumado a esto, las pobres condiciones edáficas y de relieve. Sin embargo, a pesar de estos fuertes condicionamientos, la productividad no alcanza los niveles que debiera por manejos desacertados, y principalmente por que la actividad ganadera se basa sólo en el aprovechamiento del pastizal natural, sin la debida elaboración de reservas forrajeras que permitan atenuar las fluctuaciones estacionales en la producción de forraje (Sarena, 2008).

Según  Maresca et al. (2011), datos de índices reproductivos promedios para la zona de estudio, en vacas multíparas, arrojaron valores de 89,6 % de preñez, 85,1 % de parición y 81,7% de destete, para el período 2004/2009. Para igual período pero en vacas primíparas, los datos registrados fueron 89,3 % de preñez, 84,9 % de parición y 76,8 % de destete.

  1. Aspectos fisiológicos de la reproducción bovina y su manejo.

Según Robinson (1977) la pubertad se define como el proceso por el cual los animales se vuelven capaces de reproducirse y Rovira (1996) la define como el momento en que se manifiesta el primer estro acompañado de la ovulación correspondiente (Figura 3). La edad a la pubertad y al primer parto son elementos que afectan la producción de una vaca en todo su ciclo de vida (Lesmeister et al., 1973) ya que hembras ciclando más temprano son más eficientes en subsecuentes entores y en su posterior vida productiva (Rege y Famula, 1993).

En las hembras vacunas, muchos son los factores que pueden influir en la edad y peso al cual se alcanza la pubertad. Entre ellos se destacan el plano nutricional (expresado en el peso al destete y manejo pos-destete), la genética (variando el peso y la edad a la pubertad entre razas y entre líneas de una misma raza), el fotoperiodo, los tratamientos hormonales y la sanidad (Quintans, 2002).

Bajo circunstancias normales, una hembra no entrará en pubertad hasta que no alcance un estado de desarrollo que le asegure la capacidad de tener y cuidar una cría. Por esta razón la pubertad está más pobremente relacionada con la edad cronológica y más fuertemente con el estado de desarrollo, peso vivo y presencia de adecuadas reservas corporales (Quintans, 2002).

En condiciones pastoriles es común observar animales que entran en celo (pubertad) en el otoño temprano y luego caen en anestro en invierno, principalmente por bajos niveles nutricionales. Existe información que vaquillonas perdiendo entre un 4 y 23% del peso vivo inicial, pueden caer en anestro (Imakawa et al., 1986; Vizcarra et al., 1991).

Vizcarra y Wetteman, (1993)  estudiaron que el 66% de las vaquillonas recobraron la ciclicidad 4 a 5 semanas después de ser realimentadas pero tuvieron que alcanzar un peso 12% superior al inicial.

Esta es una de las posibles causas de que vaquillonas que tienen pesos similares al momento del servicio puedan presentar estatus ovárico diferente, reafirmando el concepto de que la evolución de peso previo al momento del servicio puede afectar la actividad ovárica (Quintans, 2002). Esto se ve más acentuado en condiciones pastoriles y ambientales como las de nuestra región.

Por otro lado, los criadores saben perfectamente que la categoría más difícil de preñar es la vaca de primer parto (segundo servicio). Es decir, la que se encuentra criando su primer ternero. Esto se debe, en gran medida, a que aún se encuentra en crecimiento, lo cual eleva sus requerimientos. Cuando los mismos no son cubiertos adecuadamente, se afecta su desempeño reproductivo. El vientre primerizo es  extremadamente sensible al nivel nutricional al cual es sometido. Un buen % de preñez, en vacas de segundo servicio, es un buen indicador del manejo aplicado.

Figura 3. Porcentajes de concepción en relación al peso de la vaca (Rovira, 1996).

1. Condición Corporal.

 Herramienta útil en el manejo nutricional del rodeo.
La condición corporal es una herramienta útil para determinar de forma subjetiva la cantidad de energía almacenada en forma de grasa y músculo que una vaca posee en un momento dado. Los cambios en la misma constituyen una guía más confiable y práctica que el peso corporal para establecer el estado nutricional y planear las estrategias de manejo a seguir con el fin de minimizar los desórdenes reproductivos (Pordomingo, 1994).

Los cambios en la proporción de tejidos grasos y musculares que ocurren en invierno no son fáciles de detectar a través del peso vivo del animal, constituyendo en cambio los estimadores de estado de condición corporal (puntos de condición) una herramienta de mayor sensibilidad (Pordomingo, 1994).

Tabla 1. Escala de Condición Corporal.

Se caracteriza por la absoluta prescindencia de uso de la balanza, del tamaño del animal y del estado fisiológico, como ocurre durante la gestación, en la que se observa un aumento de peso vivo (40 – 50 kg) que no pertenece a reservas corporales sino a los tejidos fetales y sus anexos. El trabajo de van Niekerk y Louw (1982, citados por Marchi, 1992) fija una escala de cinco puntos y observaciones sobre cuatro áreas del cuerpo, y es considerado un sistema apropiado para las condiciones locales a los efectos de hacer un diagnóstico y tomar decisiones tendientes a maximizar la expresión de la fertilidad potencial del rodeo (Marchi, 1992).

En base a lo anteriormente citado, se considera que valores de entre 3 y 3,5 puntos de dicha escala, son los óptimos para poder disponer de un rodeo en buen estado nutricional, con el fin de minimizar los desórdenes reproductivos.

Manejo de la vaquillona para un servicio anticipado.
El proceso de intensificación de la cría contempla, entre otras prácticas mejoradas, el adelantamiento del primer servicio de los vientres para aumentar la relación vientre/vaca total del rodeo. Lograr anticipar el primer servicio, si bien requiere de una serie de ajustes y condiciones nutricionales en la recría, presenta importantes ventajas en el incremento de los índices productivos del sistema de cría. La ganancia de peso durante la recría y el peso al inicio del servicio son la clave fundamental para lograr buenos índices de preñez (Frick et al., 2003; Flores et al., 2014).

Existe, por lo tanto, una premisa básica dentro del manejo de un rodeo de cría, que dice: ¨La vaquillona preñada debiera manejarse en forma separada del resto del rodeo¨. Fundamentalmente porque exige un nivel nutricional superior, tanto en cantidad como en calidad. Además, se debe tener en cuenta que el vientre de primera parición naturalmente demora más días en reiniciar la actividad sexual posparto en relación a los vientres con más de una parición (Holgado et al., 2002).

Según Carrillo (1997), es preciso hacer referencia de las ventajas y desventajas del entore de las vaquillonas a diferentes edades, en este caso, entore a 15 meses vs entore a 27 meses.

Por un lado, con el entore a los 15 meses de edad, se obtiene un aumento de la relación: Total vientres/Total animales del rodeo. A su vez, con este manejo de la vaquillona, se está logrando un ternero más en su vida útil.

También es posible a través de este tipo de entore disminuir el porcentaje de reposición del rodeo.

Una característica importante en este manejo es la posibilidad de realizar dicho entore en los meses primaverales, dándole la gran ventaja al animal de aprovechar de forma óptima la oferta forrajera que se presenta en dicha estación, tanto en cantidad como en calidad.

Por su parte, se pueden identificar una serie de desventajas que traen consigo este proceder, como por ejemplo, que dichos animales requieren un alto grado de alimentación y se debe ser muy estricto en los pesos y aumentos de los mismos. Si no se atienden los altos requerimientos nutricionales se pierde el segundo servicio y también los vientres, por falta de desarrollo adecuado de los mismos.

También se van a requerir un mayor número de toros al aumentar el número de vientres a entorar en la misma época.

En lo que respecta al entore a los 27 meses de edad, se encuentran ciertas ventajas como por ejemplo, que las exigencias en cuanto a nutrición son muchos más bajas que las de las vaquillonas de 15 meses de edad.

Esta vaquillona se entora con el resto del rodeo y va a parir con un buen desarrollo.

En tanto, este también presenta ciertas desventajas como la disminución de la relación: Total vientres/Total animales del rodeo, se aumenta el porcentaje de reposición y se incrementa el número total de toros necesarios al aumentar el total de animales a entorar en la misma época.

En base a lo citado anteriormente, el objetivo del siguiente trabajo fue llevar a cabo el seguimiento reproductivo del tercer servicio de vacas de cría multíparas, servidas por primera vez a los 15 meses de edad.

Materiales y métodos

Objeto de estudio
El estudio de caso se llevó a cabo en una Unidad Productiva (UP) ganadera compuesta por tres establecimientos ubicados en los partidos de Magdalena y Punta Indio (Pcia de Bs As).

La superficie total de esta unidad al inicio del estudio es de 488 hectáreas, las cuales se detallan a continuación:

  • Establecimiento “La Viruta”, ubicado en el partido de Punta Indio, cuenta con 170 hectáreas destinadas a la cría y recría de vaquillonas de reposición.

Recursos forrajeros: 130 Ha de pastizal natural; 18 Ha de rye grass anual (Lolium multiflorum L.) y trébol blanco (Trifolium repens L.);  22 Ha de cebadilla criolla (Bromus unioloides), trébol rojo (Trifolium pratense L.) y rye grass perenne (Lolium perenne L.)

  • Establecimiento “Santa Clara”, ubicado en el partido de Magdalena, cuenta con 180 hectáreas destinadas a la cría y recría de vaquillonas de reposición.

Recurso forrajero: 113 Ha de pastizal natural; 23 Ha de trébol blanco, rye grass anual y Lotus tenuis; 12 Ha cebadilla criolla y trébol rojo; 28 Ha de rye grass anual y trébol blanco.

  • Establecimiento “La Lucila”, ubicado en el partido de Magdalena, cuenta con 138 hectáreas destinadas a la actividad de cría.

Recurso forrajero: 138 Ha de pastizal natural.

Composición general del rodeo de la Unidad Productiva:

Descripción del manejo reproductivo y sanitario previo a la intervención
En la UP, se realiza un servicio estacionado durante 90 días en los meses de Octubre – Noviembre – Diciembre en todas las categorías del rodeo.

La UP recría todas las terneras nacidas, de las cuales un porcentaje se destina a la reposición del rodeo.  Aproximadamente, por año, unas 20 terneras son caravaneadas e identificadas con doble señal en la oreja y recriadas para llevar a cabo su primer servicio a los 15 meses de edad. A esta categoría animal, se le asigna los mejores recursos forrajeros y recibe una suplementación de 3 kg/día de maíz partido, hasta llegar al peso de servicio (aprox. 270 Kg).

Se utiliza un toro que genéticamente transmite bajo peso al nacer a su descendencia, para evitar partos distócicos.

Luego del parto, esta categoría transcurre su lactancia y próximo servicio sobre potreros con pasturas de alto valor nutricional (12 ha de cebadilla criolla y trébol rojo).

Diagnosticada la segunda preñez de las vaquillonas en cuestión, por medio de un diagnostico ecográfico 40 días posteriores de culminado el servicio, son llevadas al Establecimiento “La Lucila” (100% campo natural) e incluidas en el rodeo general de cría, donde se llevará a cabo su tercer servicio.

Metodología de trabajo
Se realizó una primera entrevista exploratoria con el productor, el asesor técnico y el encargado de la unidad productiva para la realización del análisis de la situación inicial de los indicadores reproductivos del establecimiento.

Posteriormente se realizaron visitas periódicas en momentos claves para poder visualizar el estado corporal del rodeo general, y de las vaquillonas de 15 meses de edad en su primer servicio y a los vientres en su segundo servicio, y al momento de realizar el diagnóstico de preñez de dichas categorías.

Para la determinación de la condición corporal se utilizó la escala de 1 a 5 puntos (ver Tabla 1).

Luego de las estas visitas, se realizó el análisis de los datos para posteriormente materializar un diagnóstico del estado de situación de la unidad productiva.

En función del diagnóstico obtenido, se diseñó una propuesta de intervención que contemplara la utilización de herramientas conceptuales y metodológicas que permitieran una mejora de la situación actual, con la posibilidad de asegurar su continuidad en el futuro.

Análisis de la situación actual
Se realizó el análisis del porcentaje de preñez, obtenido por diagnóstico ecográfico, del  rodeo general de la UP, tal como se observa en el gráfico 1.

 Gráfico 1: Porcentaje de preñez del rodeo general de la unidad productiva.

Si bien, los porcentajes de preñez logrados son aceptables para la zona de estudio, se decidió profundizar el análisis discriminando en las siguientes categorías:

  • Vaquillona 15 meses: vaquillona de primer servicio iniciado a los 15 meses.
  • Vaca segundo servicio: vaca de segundo servicio (iniciando a los 15 meses su primer servicio).
  • Vaca tercer servicio: vaca de tercer servicio (iniciando a los 15 meses su primer servicio).
  • Vaca adulta: vaca con más de tres partos.

Los resultados discriminados por las categorías anteriormente mencionadas, se observan en el gráfico 2.

Gráfico 2. Porcentaje de preñez según categoría.

Si bien como se mencionó anteriormente, los criadores saben perfectamente que la categoría más difícil de preñar es la vaca de primer parto, o sea la que va a recibir su segundo servicio y esto se debe a que aún se encuentra en crecimiento, el vientre primerizo es extremadamente sensible al nivel nutricional al cual es sometido.

En esta situación de análisis inicial, se pudo comprobar que no fue la categoría en cuestión la más sensible, tal como lo demuestran los resultados del diagnóstico ecográfico. El buen porcentaje de preñez en las vacas de segundo servicio, es un buen indicador del manejo en esta categoría.

Por otra parte, los resultados obtenidos del diagnóstico de preñez de las vacas de tercer servicio, no fueron los esperados. Tal como lo demuestra el grafico 2, los porcentajes de preñez alcanzaron el 50%, incidiendo en un menor porcentaje de concepción del rodeo general.

Si bien no se realizó ningún análisis del aporte nutricional de los recursos forrajeros, este resultado podría estar vinculado a un posible bajo nivel nutricional que pudo haber recibido esta categoría, corroborando lo antes dicho, mediante la baja condición corporal observada al momento del diagnóstico de la preñez (Gráfico 3).

Gráfico 3. Condición corporal según categorías.

Si bien la condición corporal del rodeo general registró valores aceptables, en el gráfico 4 se observa la incidencia de la baja condición corporal de las vacas de tercer servicio, sobre la condición promedio de todo el rodeo.

Gráfico 4: Condición corporal promedio del rodeo general, vacas adultas y vacas de tercer servicio.

Propuestas de intervención post análisis de la situación actual.

  • Mejorar el nivel nutricional de la vaca de tercer servicio, para el siguiente ciclo productivo.
  • Una vez determinada la segunda preñez de la categoría antes mencionada, por medio de un diagnóstico ecográfico 40 días posteriores de culminado el servicio no asignarles campo natural como único recurso forrajero.
  • Asignarles praderas de mejor valor nutritivo (parcelas de pasturas del establecimiento Santa Clara) hasta el comienzo de su tercer servicio.
  • Realizar un pastoreo rotativo, subdividiendo dicha parcela en ocho sub-parcelas y utilizar este recurso durante los meses de abril a octubre.
  • Realizar recorridas y observaciones de la evolución de la condición corporal de la categoría en estudio, para que llegasen en óptimas condiciones (condición corporal entre 3 y 3,5) a su tercer servicio.
  • Incluir esta categoría al rodeo general para comenzar el periodo de servicio a partir del mes de octubre.
  • En el caso que fuese necesario, para mantener en equilibrio la carga animal, trasladar hacia La Lucila (100% campo natural) vacas multíparas o con al menos 3 partos, ya que dicha categoría es la que tiene los menores requerimientos nutricionales.

Luego de realizadas las propuestas de intervención y transcurridos 40 días de culminado el servicio, se llevó a cabo el diagnóstico de preñez del rodeo general, observándose en el gráfico 5 la mejora de este índice de eficiencia reproductiva.

 Gráfico 5: Porcentaje de preñez del rodeo general de la unidad productiva.

Puede observarse que el porcentaje de preñez del rodeo general, en el segundo ciclo, aumentó 9 % respecto a la situación inicial.

 Por otra parte, los resultados obtenidos del diagnóstico de preñez de las vacas de tercer servicio fueron altamente satisfactorios, arrojando un aumento del 47% en relación al primer diagnóstico y manteniéndose estable los porcentajes de preñez en las otras categorías (Gráfico 6).

Gráfico 6: Porcentaje de preñez según categoría.

Los buenos índices de preñez logrados son atribuibles al manejo del pastoreo que recibieron las vacas de tercer servicio, reflejado este, por la excelente condición corporal que presentaron los animales desde abril hasta la detección de la preñez. Así también se observó una uniformidad en el estado corporal de  las otras categorías (Gráfico 7).

 Gráfico 7: Condición corporal según categorías

Como anteriormente se mencionó, los buenos índices de preñez obtenidos en el rodeo general fueron resultado del aumento del porcentaje de preñez de las vacas de tercer servicio, se observa el mismo efecto cuando esta categoría mejora su condición corporal impactando positivamente en el estado corporal del rodeo en su totalidad (Gráfico 8).

Gráfico 8: Condición corporal promedio del rodeo general, vacas adultas y vacas de tercer servicio.

Conclusiones
Por lo tanto, implementar la tecnología del entore de vaquillonas a 15 meses de edad en los sistemas de cría en la unidad productiva, requiere de un manejo y cuidado diferencial no solo en su segundo servicio, sino hasta su  tercero inclusive,  respecto a las demás categorías.

La vaca de tercer servicio iniciada a los 15 meses requiere un buen nivel nutricional tanto en cantidad como en calidad, para poder mantener una condición corporal óptima y no comprometer su tercera preñez.

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