Domingo, 25 de agosto de 2019

AGOSTO de 2019
Volumen XXXVI 
N° 376
ISSN 1852-317X

Archivo

noviembre 2018

La empresa argentina de satélites que revolucionó las decisiones en el agro.

La empresa Satellogic es una de las pocas en el mundo que construye satélites económicos para monitorizar lo que pasa en cada punto de la tierra en tiempo real.

¿Se puede comprender lo que pasa en el planeta en tiempo real? Los cambios se producen a la velocidad de la luz y muchas veces las decisiones se toman sin herramientas específicas y con datos inexactos. Ante ello, la empresa Satellogic propone una solución que combina tecnología satelital con variables reales para que los productores agropecuarios mejoren su toma de decisiones.

Surgida en 2010, produce nanosatélites bajo el financiamiento del fondo de inversión Nxtp Labs. Se trata de un emprendimiento global ya que produce satélites más baratos que los tradicionales que permiten capturar datos de un metro de resolución con una cámara multiespectral y de 30 metros de resolución con una cámara hiperespectral.

“Lanzamos 8 en los últimos años, contamos con una de las pocas plantas en el mundo para fabricar satélites en serie. En el agro, estamos trabajando con productores y compañías que ponen valor agregado a lo que hacemos. Estamos en el proceso de lograr 300 satélites más para poder capturar datos en toda la superficie del planeta de manera diaria, luego la idea es procesarlo al ritmo de inteligencia artificial para terminar generando información que le hace falta a nuestro clientes o socios para mejorar sus decisiones de negocios. El mercado del agro es muy importante”, declaró a Agrofy News su CEO y fundador Emiliano Kargieman.

Respecto a los comienzos, Emiliano Kargieman relató: “Es una historia que ridículamente tiene mucho que ver con el agro, ridículamente porque uno piensa en satélites y lo que menos se le ocurre es el campo. Mi formación es como matemático, yo me he dedicado a la tecnología toda mi vida de compañías de software, de seguridad informática. En 2006 me fui de una de las compañías y puse un fondo capital de riesgo. En aquella época entendía que faltaba capital para impulsar proyectos innovadores en Argentina, fue una de las épocas más frustrantes de mi vida porque encontrarme del otro lado de la mesa no era lo que más me gustaba porque quería resolver problemas reales”.

Así fue como pensó en el campo: “Sobretodo en las problemáticas que teníamos que resolver los de mi generación, siempre buscando alternativas sustentables que no se ‘coman’ los recursos de generaciones futuras, es un desafío grande de documentación. Lo primero que necesitamos construir fueron modelos de tomas de decisiones con información actualizada, por eso hice un pequeño peregrinaje por el mundo y comencé a armar satélites en la búsqueda por conocer qué estaba pasando en la tierra en tiempo real”, fundamentó el fundador de Satellogic.

En cuanto a la elección de crear una startup de satélites indicó “están muy bien posicionados para hacer eso porque giran alrededor de la tierra pudiendo cubrir toda su superficie todos los días pero para hacerlo hay que construir 350 satélites y una inversión de 400 millones de dólares por satélite, no tenía mucho sentido, entonces empecé a buscar estrategias para poder captar estos datos con menor costo, por lo cual eso me obligó a construir satélites más económicos que los tradicionales”.

¿Podemos ver todo lo que pasa?
Sin embargo, como a cualquier emprendedor se le presentaron algunas problemáticas como el alto costo de datos, la baja frecuencia de datos de buena calidad y el procesamiento de esos datos y transformarlos en información que sea relevante para tomar decisiones.

En detalle, el CEO fundamentó las razones por las cuales no se están utilizando imágenes satelitales para tomar decisiones o gestionar a alta resolución diariamente: “Las imágenes celulares son muy caras, no son suficientemente frecuentes y no hay disponibilidad. El problema es que cuando un satélite pasa por algún lado tiene que elegir para dónde apuntar, tiene un costo de oportunidad alto para elegir dónde, entonces hace que no sea muy viable controlar este tipo de información”.

En el agro el impacto es relevante, según Kargieman: “El primer salto que vamos a ver es cuando tenemos una constelación de unos 70 satélites en órbita lo que nos permite premapear toda la superficie de la tierra una vez por semana, podemos ver cuántas hectáreas hay plantadas en el planeta sin un costo marginal. Esto permite armar un modelo de negocio totalmente distinto con información que llegará a los productores digerida por nosotros o por terceros para que pueda insertarse en un modelo de negocio”.

Actualmente la empresa trabaja con sus clientes en entender cómo la tecnología que se viene en los próximos dos o tres años va a cambiar el modo en que gestionamos. “La idea es poder responder a preguntas específicas como qué humedad hay, cuánta cantidad de nitrógeno, o qué rinde luego de una inundación o una sequía, como está respondiendo la planta, cuál es la tasa de energía solar o química”, amplió el máximo representante de Satellogic.

Además, para recopilar cada una de las necesidades de los productores, Satellogic cuenta con socios que se ocupan de transformar cada uno de los datos que se crean y las variables que se pueden medir del espacio, en recomendaciones específicas que permitan mejorar las decisiones en cada lugar.

Como visión a largo plazo el CEO argumentó: ”Queremos constituirnos en una plataforma porque está claro que no podemos ser especialistas en cada una de las aplicaciones de esta nueva tecnología, donde terceros brinden información específica desde cualquier lugar del mundo”.

Talento nacional al exterior
En referencia a la startup Satellogic, su fundador afirmó que la empresa es argentina: “Somos 140 personas, de las cuales más de la mitad trabajan en Argentina, sobretodo en Buenos Aires y Córdoba. Todo el diseño de los satélites lo hacemos desde acá, luego los integramos en Montevideo, Uruguay. Tenemos un equipo de software en Tel Aviv, Israel; otro en Barcelona, España; una oficina de desarrollos en San Francisco, Estados Unidos y otra en Beijing, China”.

A pesar de apuntar al mercado externo y globalizarse, exclamó con optimismo: “Está claro que en Argentina hay excelente talento, no a una escala ni a un volumen que cada una de las personas pueda traer al país, que en términos de tecnología vaya a tener una relevancia comparable con la que hay en el campo. Por eso tenemos que maximizar el valor por cada integrante. Aprovechamos mucho el talento argentino pero es difícil que se soporten muchas compañías así, es una alternativa grande formar gente y seguir trabajando con estos recursos.”

Finalmente, el referente opinó que “la agricultura está en proceso de transformarse en una ciencia de datos, hay mucho valor en la información que tenemos al producir, se van a establecer los algoritmos que nos permitan entender la manera en la que producimos alimentos. Estamos parados sobre una productividad de oro, no solo por la productividad del campo sino por el valor que tiene la información que genera el campo. Cuanto antes lo entiendan y empiecen a trabajar para aprovechar el valor de esa información va a ser una ventaja competitiva interesante”, concluyó.

Fuente: Agrofy. Carina Labruna.