Martes, 19 de marzo de 2019

MARZO de 2019
Volumen XXXVI 
N° 371
ISSN 1852-317X

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marzo 2019

Miositis masticatoria en perros

Un grupo de investigadores revela en un estudio los signos clínicos que manifiesta un perro afectado por una miositis muscular masticatoria, además de proponer un tratamiento efectivo para esta enfermedad.

Investigadores pertenecientes al Departamento de Ciencias Clínicas y Medicina Avanzada de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Pennsylvania (Estados Unidos) detallan mediante un estudio los signos que manifiestan los perros afectados por la miositis muscular masticatoria (MMM por sus siglas en inglés).

Los profesionales de la clínica veterinaria Colores explican que la MMM es una miopatía o enfermedad muscular que se caracteriza por la inflamación, atrofia y necrosis de los músculos que forman la mandíbula del animal.

La razón, señalan, puede deberse a un desorden producido en el sistema inmunitario que puede llegar a causar alteraciones oculares, debido a que la inflamación de los músculos de la mandíbula pueden desplazar al globo ocular, así como babeo, trismo o dificultad para abrir la boca, inflamación de las amígdalas y de ciertos ganglios, falta de apetito y fiebre.

Características de la enfermedad

Pese a que es una enfermedad común, los responsables del estudio abordaron el tema debido a la falta de referencias sobre esta afección. Por ello, analizaron el caso de la MMM en 22 perros -13 machos y 9 hembras con una edad media de 3 años y un peso de 27 kg- que fueron tratados en el Hospital Veterinario de la Facultad de Pennsylvania durante 17 años. Tras el periodo de estudio concluyeron que la raza más común entre los perros afectados con MMM fue el Golden Retriever, seguido del Rottweiller.

Entre los signos observados, los perros manifestaron dolor facial, cambios vocales, arcadas y letargo. Además, ninguno de los canes podía abrir la boca, ni de manera parcial ni completamente. Con todo, los investigadores registraron anomalías sanguíneas como la hiperglobulinemia, hiperproteinemia y un aumento de las enzimas hepáticas.

Tras la realización de una serie de pruebas, los responsables del estudio confirmaron la MMM en los perros a través de una imagen diagnóstica que mostraba alteraciones en el aspecto y en el tamaño del músculo masticatorio del animal.

Seguidamente, administraron dosis inmunosupresoras de prednisona, un fármaco corticosteroide. Tras cuatro semanas de tratamiento, los investigadores comprobaron que la función del músculo masticatorio se recuperó en un 91% en la mayoría de los perros afectados con MMM, sin asociar los casos de recaída con dicho tratamiento. Por todo ello, los responsables del estudio ofrecen un pronóstico favorable del tratamiento con prednisona de los perros afectados con MMM.
Por Javier López Villajos
Fuente: animalshealth.es