Lunes, 16 de septiembre de 2019

SEPTIEMBRE de 2019
Volumen XXXVI 
N° 377
ISSN 1852-317X

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abril 2019

Esteban Turic, CEO de Biogénesis Bagó en el  6° Simposio Del sur al mundo en 2030.

“Argentina tiene conocimiento, talento y capacidad para exportar productos biotecnológicos”.

El director general de la compañía presentó la estrategia que se está desarrollando en Asia y convocó a incorporar cada vez más a la biotecnología a la agenda del país.

Tenemos que incorporar cada vez más a la biotecnología en la agenda de Argentina”, sostuvo Esteban Turic, director general de Biogénesis Bagó  durante su participación en el “6° Simposio Del sur al mundo en 2030. Impacto de las Américas y la Bioeconomía en el desarrollo regional”.

Allí remarcó que el país tiene conocimiento, talento y capacidad para exportar productos biotecnológicos “que pueden contribuir a resolver problemas e incrementar la eficiencia en áreas como la agricultura, la ganadería y la salud. Lo hemos hecho en la Argentina y lo podemos hacer en otros países del mundo”, subrayó.

Durante el simposio presentó la experiencia de Biogénesis Bagó, una empresa de capitales nacionales que, tras convertirse en un referente mundial para la erradicación y control de la fiebre aftosa, logró globalizar sus biotecnologías y “pegar el salto” hacia el continente asiático, donde hoy exporta y también produce vacunas antiaftosa.

Esteban Turic explicó que este proceso comenzó primero con la regionalización de sus tecnologías y la apertura de filiales en Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia y México. Luego, por la calidad de la vacuna antiaftosa, la empresa se convirtió en proveedora del banco de antígenos de Estados Unidos y Canadá.

En 1997, se abrió una nueva etapa cuando un negocio de oportunidad se transformó en una estrategia. Ese año la compañía logró poner el pie en Asia exportando sus primeras vacunas contra la fiebre aftosa a Taiwán, con el objetivo de controlar un brote que había provocado la muerte de la mitad de la población de cerdos. Pudo hacerlo en menos de un año.

Desde ese momento comenzó a crecer la presencia de Biogénesis Bagó en la región que cuenta con la mayor población de cerdos del mundo. “Más del 50 por ciento está en China y otro 20 por ciento está distribuido en Corea, Japón, Vietnam y Tailandia. Tienen muchos problemas sanitarios sin resolver y nosotros podemos aportar soluciones”, asegura Esteban Turic.

El valor de las operaciones, que en 1997 comenzaron con Taiwán, se multiplicó por siete. “Hemos crecido 2,2% más en el mercado internacional que en el mercado local. Hoy no solo exportamos a Taiwán, Vietnam y Corea del Sur, también tenemos producción de vacunas en China,  lo que nos permitió mejorar nuestro posicionamiento en todo el sudeste asiático”, detalló Turic.

Biogénesis Bagó es la única empresa autorizada por el gobierno chino para producir en el país este tipo de vacunas. “La elección no fue casualidad. Primero nos convertimos en referentes mundiales en este segmento”, precisó.

En China-agregó Turic- logramos construir una  planta de clase mundial con capacidad para producir 400 millones de dosis por año. El objetivo es abastecer a productores líderes chinos de vacunas de buena calidad”.

La construcción y transferencia de tecnología de Argentina a China comenzó en 2013. En 2017 se finalizó la obra y en 2018 se comercializaron las primeras 50 millones de dosis elaboradas en la planta Yangling Jinhai Biotechnology, producto del joint venture entre Biogénesis Bagó y la empresa china Hile Biotechnology. “Esto representa un 30 por ciento de lo que elaboramos en Argentina para los once países donde actualmente exportamos nuestra vacuna”, informó Turic.

Una clave: la vinculación con el sector público y la academia
La vinculación permanente con las instituciones públicas científico- técnicas y la academia,  sostenida en los 80 años de trayectoria de la empresa, fue la base donde se fue tallando un perfil asociado a la innovación y al desarrollo de productos biotecnológicos de avanzada.

“No hubiésemos podido desarrollar nuestras tecnologías y destacarnos en el control de la fiebre aftosa  si no hubiésemos estado vinculados con las instituciones públicas y la academia. En estas vinculaciones se genera el conocimiento, se transfiere  a la industria, se le da escala y se gana competitividad”, precisó Esteban Turic.

“En Argentina-continuó – hemos contribuido a  través de nuestras biotecnologías a mejorar la productividad e inclusive a la apertura de mercados internacionales para nuestras carnes, lácteos y también para la genética. El estatus sanitario libre de aftosa con vacunación que consiguió el país,  fue en parte porque había una vacuna de calidad, que se abastecía regularmente y en las cantidades necesarias”.

Hoy Biogénesis Bagó es el mayor empleador de la industria veterinaria nacional, con 700 colaboradores en Argentina y 250 empleados en sus cinco filiales de Latinoamérica. Es también el mayor exportador de productos veterinarios de Argentina, con operaciones que llegan a 40 millones de dólares, y el quinto exportador tomando la industria farmacéutica en general (salud humana y animal)

El paso a paso de una expansión con valor agregado
Estaban Turic remarcó la necesidad de incorporar cada vez  más a la biotecnología en la agenda de Argentina. “Tenemos que creer que somos capaces de exportar productos de alto valor agregado. Esto genera un mayor desarrollo y puestos de trabajo altamente calificados. Así se va formando un círculo virtuoso, que vuelve a traer más conocimiento, que a su vez genera más desarrollo y nuevas biotecnologías”.

En ese sentido, explicó el proceso que abordó la empresa para convertirse en una compañía con presencia multinacional, exportadora de biotecnologías con alto valor agregado.

En primer lugar hay que dominar una tecnología, hay que hacerlo muy bien, y sentirse confiado. Luego es necesario contar con un marco regulatorio y de calidad que permita competir internacionalmente y cumplir con las normas establecidas en los países a los que queremos llegar”, precisó.

La estrategia es otro paso fundamental para planificar las operaciones de la compañía en el exterior. “No se puede ir a un país sin conocer el mercado. Hay que instalarse, abrir grandes los ojos, escuchar y hacer muchas preguntas para conocer y segmentar el mercado, definir qué hacer y de qué manera”, detalló.

La asignación de recursos y la convicción de emprender, son otras dos cuestiones fundamentales que sostienen el crecimiento global de Biogénesis Bagó.  Somos una empresa que realiza una alta inversión en biotecnología, por la convicción de nuestros accionistas que creen que para crecer hay que continuar invirtiendo, generar mayor desarrollo y agregar valor”, manifestó Turic.