Martes, 17 de septiembre de 2019

SEPTIEMBRE de 2019
Volumen XXXVI 
N° 377
ISSN 1852-317X

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mayo 2019

Caballos famosos: “Decano”.

 CR (R) Gregorio Daniel Brejov

Otro de los equinos ilustres de nuestra Independencia fue el “Decano” del Teniente Don Miguel Caxaraville.

Este Oficial nacido por los pagos de Chascomús, al comienzo de las pampas, en la Argentina, era hijo de un hacendado de la zona, y entró a servir, en la época de la Independencia, en calidad de soldado distinguido en el famoso cuerpo de Granaderos a Caballo creado por San Martín.

Era norma del Regimiento que cada soldado, oficial o jefe, debía tener un caballo, que era mantenido a pesebre por cuenta del Estado. Caxaraville mandó traer de una estancia de su padre situada en los Montes Grandes, al Sur de Buenos Aires, un caballo colorado para su servicio exclusivo.

En 1814, siendo ya Alférez, marchó a la campaña del Alto Perú, a las órdenes de Belgrano, llevando su alazán. Hizo con él las campañas hasta SipeSipe, el 24 de noviembre de 1815, en que salió herido de bala. En 1816 marchó a Mendoza, a la formación del Ejército de Los Andes.

En enero de 1817 ascendió la cordillera por el camino de Los Patos, con el ejército de San Martín, y se halló en la batalla de Chacabuco, en que fue herido nuevamente de un balazo el 12 de febrero de 1817; peleó en el combate de Cancha Rayada, el 19 de marzo de 1818, y en Maipú, el 5 de abril; hizo, además, toda la campaña del sur de Chile en 1819, y participó en las acciones de Bío-Bío, en los encuentros con los indios y en infinidad de guerrillas.

De regreso a Buenos Aires, Caxaraville trajo a su leal y esforzada cabalgadura. En 1825 aún vivía el Decano, como lo llamaban, de nuevo alojado en la estancia de los Montes Grandes, agobiado por los años. Pero cuando oía sonar algún clarín, o, adrede le simulaban el silbido de las balas, alzaba su pesada cabeza, se incorporaba, y sus ojos marchitos por los años volvían a despertarse y a brillar, y se corrían avaros de lejanía de una manera terrible.

¡Ése fue el alazán famoso de Caxaraville!

Al decir de Esteban Ocampo… “Esos tiempos en los que ese Guapo llamado Miguel Caxaraville y su fiel corcel y amigo El Decano, siempre dieron muestras de un valor extraordinario. El Guapo y el Decano… son los mejores ejemplos de nuestra vieja y querida caballería, y estoy seguro que en cada monumento hecho a la memoria de ese fiel amigo como lo es el caballo, estará siempre asociado al Gran Decano. Ese colorado del Guapo… Ese Guapo que un día se escapó de su casa para servir a la Patria con todas sus fuerzas y que fuera llamado el “mejor sableador del Ejército de los Andes”, nada más y nada menos que por parte del Gran Capitán…”

Bibliografía: De Olazabal M. “Episodios de la Guerra de la Independencia” Publicación de la Biblioteca del Instituto Sanmartiniano. Vol.5, año 1942. Pág. 62 y 63.

Fuente: Ciberboletín Nro 105 de la Asociación Argentina de Historia de la Veterinaria (ASARHIVE).