Lunes, 16 de septiembre de 2019

SEPTIEMBRE de 2019
Volumen XXXVI 
N° 377
ISSN 1852-317X

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agosto 2019

Los 200 años del Manual de agricultura, de Tomás Grigera.

El Manual de agricultura
El Manual de agricultura

Entre las imprentas que se establecieron en Buenos Aires desde 1810 en adelante finalizando el largo tiempo de la única de los Niños Expósitos, se encontraba la de la Independencia. Periódicos y documentos salieron de sus talleres donde hace 200 años veía la luz el Manual de agricultura, de don Tomás Grigera.

Porteño, nació en 1755, propietario de campos en la zona de Cañuelas y en las «tierras de Zamora» la actual ciudad de Lomas, actuó en las invasiones británicas. Sin embargo su nombre ha quedado ligado para siempre por ser junto a don Joaquín Campana el organizador del movimiento del 5 y 6 de abril de 1811. Fundó un hogar ejemplar con Margarita Casavalle del que nacieron 12 hijos, con tantos vástagos que, hasta hace unos años, existía en la ciudad de Lomas de Zamora una institución que nucleaba a los descendientes de don Tomás.

Su afición por las tareas rurales en tierras cercanas a Buenos Aires lo hizo observar acabadamente el tema de la agricultura y por si fuera poco atento a lo que dice en el prólogo contó con el apoyo de su amigo Juan Martín de Pueyrredón, quien cuando llegó a Director Supremo «siempre ha tenido en consideración el grande interés, y no menor importancia al fomento de la labranza».

El manual, de 44 páginas, fue un gran éxito editorial y además pedagógico, como bien lo define De Massi. Después de indicar en la introducción el trabajo de la tierra, con notable claridad mes por mes anota las tareas que debe desarrollar el agricultor, en lo que hace a qué sembrar, cuando podar, trasplantar, etcétera. En abril de 1832 en una panadería del barrio de la Recoleta se vendían árboles «de varias especies y calidades de la mejor fruta del país y de Europa, injertados desde uno a cuatro años», según anunciaba el periódico La Gaceta Mercantil.

Pero lo interesante es que anotaba como aval para la venta afirmaba al final del aviso que el señor Tomás Grigera en su Manual de a gricultura dice «que después del 15 de abril se trasplanta todo árbol frutal». Cuatro años de experiencia lo convencían al vendedor que «el otoño es la estación más a propósito para hacer esta operación».

Tal fue el éxito del libro que se reeditó en 1831, 1854, 1856, en los almanaques del Labrador Argentino y la última edición facsimilar en el 2011 con trabajos introductorios de De Massi, Lozier Almazán, y Carlos Pesado Palmieri y su hijo homónimo. Grigera falleció en Buenos Aires en 1829. Unos años antes, en 1821, había logrado del gobernador Martín Rodríguez junto con otros vecinos la concesión de una suerte de chacra, origen de la población y del primer asentamiento agrícola en Lomas de Zamora.

Más especies

Es de destacar la extensa vinculación que tuvo el autor con Pueyrredón en cuya quinta del Bosque Alegre de San Isidro tuvo activa participación para lograr el crecimiento de numerosas especies.

Seguramente las enseñanzas del autor del Manual a dos siglos de distancia siguen vigentes y la frase que la Sociedad Rural Argentina estampa desde siempre sobre la tribuna oficial, parece salida de la pluma de Grigera: «Cultivar el suelo es servir a la Patria».