Viernes, 13 de diciembre de 2019

DICIEMBRE de 2019
Volumen XXXVI 
N° 380
ISSN 1852-317X

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octubre 2019

Producción de leche y mastitis bovina.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVI – Nº 378 – Octubre 2019.
Alejandro Córdova Izquierdo1, Juan Eulogio Guerra Liera2, Gustavo Ruiz Lang1, Silvia D. Peña Betancourt1, Rubén Huerta Crispín3, Abel E. Villa Mancera3, Maximino Méndez Medoza3, Armando Gómez Vázquez4, Raúl Sánchez Sánchez5 y 6María de L. Juárez Mosqueda.

Resumen
La mastitis es el padecimiento más frecuente y caro en las Unidades de Producción Animal (UPAS) de ganado bovino lechero, debido sus graves consecuencias sobre las pérdidas económicas en la cantidad y calidad de la leche producida. Su causa está directamente relacionada con aspectos de bienestar, salud e higiene y sanidad de los animales altos productores de leche. En este trabajo, se describen aspectos importantes a tomar en cuenta para el diagnóstico, prevención, tratamiento, antimicrobianos  y finalmente aspectos de vital importancia a tomar en cuenta para prevenir la mastitis bovina en las UPAS de ganado bovino lechero.
Palabras clave: producción de leche, mastitis bovina, diagnóstico, prevención, tratamiento.

Milk production and bovine mastitis.
Summary
Mastitis is the most frequent and expensive disease in the Units of Animal Production (UPAS) of dairy cattle, due to its serious consequences on economic losses in the quantity and quality of the milk produced. Its cause is directly related to aspects of wellbeing, health and hygiene and health of high milk producing animals. In this work, important aspects to be taken into account for diagnosis, prevention, treatment, antimicrobial and finally aspects of vital importance to be taken into account to prevent bovine mastitis in UPAS of dairy cattle are described.
Key words: Milk production, bovine mastitis, diagnosis, prevention, treatment.
1Departamento de Producción Agrícola y Animal. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco, Ciudad de México. acordova@correo.xoc.uam.mx. 2Facultad de Agronomía. Universidad Autónoma de Sinaloa, México. 3Facultad de Veterinaria. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. 4Divisón Académica de Ciencias Agropecuarias. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México. 5Departamento de Reproducción. INIA, Madrid, España.  Departamento de Morfología. FMVZ-UNAM.

 Introducción
En ganado bovino lechero, existen dos aspectos muy importantes que todo ganadero y profesional que se dediquen a la actividad de la industria lechera deben tomar en cuenta, la producción de leche y la mastitis; aspectos que siempre están ligados, uno con el otro: la actividad más importante es la producción de leche y la mastitis es el padecimiento más sobresaliente.

A la mastitis se le define como la inflamación de la glándula mamaria caracterizada por cambios físicos y químicos en la leche y es causada por lesión física, agentes químicos y por microorganismos, principalmente por varios tipos de bacterias, algunos hongos y micoplasmas; cuya característica son cambios patológicos en el tejido de la ubre de la vaca. Los cambios más importantes en la leche son decoloración, presencia de grumos y aumento en el número de células inflamatorias, conocido como conteo de células somáticas (CCS); cuya repercusión económica es considerable en las UPAS de ganado bovino lechero (Castillo, 2008; Cruz, 2015).

A pesar de los adelantos que existen en la actualidad sobre tecnologías factibles de aplicarse en la reproducción y producción animal, aún son pocos los productores o ganaderos que han mostrado preocupación por mejorar las condiciones ambientales generales de sus UPAS, sin tomar en cuenta que esas condiciones son en gran parte, las responsable de la salud de los animales, alterando el bienestar de los mismos y repercutiendo de manera importante, en la presencia de problemas de reproducción, producción y de salud de la glándula mamaria, aumentando de manera importante costos de producción en la industria ganadera bovina productora de leche (Castillo, 2008; Córdova et al., 2003 y 2014).

La mastitis, ha sido considerada como el padecimiento de tipo sanitario más importante y costoso del ganado bovino lechero, está considerada como el problema de salud más común, cuyas pérdidas representan la mitad de los costos totales de salud en las UPAS (Lam et al., 2015).

Se ha indicado que la presencia de mastitis está ligada a grupos de vacas con altas producciones de leche, representando grandes pérdidas de dinero para los productores de leche de vaca, cuyas pérdidas son debido a la eliminación de la leche procedentes de animales tratados que tienen éste padecimiento, disminución en la producción lechera, aumento en mano de obra y servicios veterinarios para su tratamiento; además, disminuye la vida productiva de las vacas en las UPAS, cuya consecuencia es el aumento de costos por reemplazos (Sewalen et al., 2006).

La repercusión de la mastitis no deseada por los productores de bovinos lecheros está relacionada con la cantidad y calidad en la producción lechera en las UPAS, la calidad de la leche procedente de vacas con mastitis es menor, en términos de menor vida de almacenamiento en anaquel de la leche líquida pasteurizada y en su rendimiento en la elaboración de quesos.

Las bacterias patógenas causantes de mastitis, has sido clasificadas como agentes patógenos causantes de mastitis en mayores y menores. Entre las mayores se encuentran Staphylococus aureus, Staphyloccus agalactiae, coliformes, enterococos estreptocos y entre los menores se encuentra el Corynebacterium bovis causantes de moderada inflamación de la ubre y poco efecto sobre la cantidad y calidad de la leche.

La mastitis, puede estar presente de dos formas; clínica y subclínica. La forma clínica es caracterizada por la presencia de aumento en el volumen, color (enrojecimiento) y dolor de la glándula mamaria, cuya característica es el aumento de su temperatura y que en ocasiones puede ir acompañada de algunos signos como falta de apetito, fiebre y decaimiento. Esta forma de mastitis, su característica es que siempre está acompañada de cambios en la calidad de la leche, algunos pueden verse a simple vista y otros no. Entre los que se pueden observar a simple vista se encuentran la presencia de grumos y falta de coloración; entre los que no se pueden observar están el aumento en el CCS, contenido de bacterias, aumento de sal y de plasmina la cual es un enzima resistente a la pasteurización y destruye a la proteína de la leche (caseína); así como bajada del contenido de lactosa y grasa, reduciendo de esta manera la calidad de la leche. La forma subclínica, se caracteriza por no presentarse cambios aparentes en la ubre y en la leche, pero sí existe disminución en la cantidad de leche producida, no se observan signos del padecimiento, pero los agentes patógenos pueden estar presentes en la leche producida, provocando una alteración en su composición, como un pequeño aumento en CCS.

La presencia de mastitis en las vacas lecheras es muy variable, cuya incidencia puede ser desde un 5 hasta alrededor del 50% (Zwald, 2006). Sin embargo, existen dos aspectos entre producción lechera y mastitis de vital importancia. El primer aspecto está relacionado a que el rendimiento lechero se asocia con el riesgo a padecer mastitis y el segundo se relaciona en que la mastitis afecta el rendimiento en la producción de leche, de tal manera que se ha indicado que UPAS con más rendimiento lechero, más susceptibles son de padecer mayores casos de mastitis.

Además de las pérdidas económicas por mastitis, la pobre salud de la glándula mamaria en las vacas lecheras, aumenta el resigo de tener residuos de antimicrobianos, baja la satisfacción labora de los productores lecheros y perjudica el bienestar de las vacas en las UPAS, en donde el papel que juegan los veterinarios en la capacitación de los productores de leche bovina, es fundamental, indispensable e impostergable (Lam et al., 2015).

En México, se ha indicado que la mastitis en las vacas lecheras causan pérdidas en su producción láctea hasta del 30%; lo cual significa que se pueden tener costos promedio anual por tratamiento contra este padecimiento hasta de 1200.0 por vaca (Reyes et al., s/a).

En este trabajo, se describen aspectos importantes a tomar en cuenta para el diagnóstico, prevención, tratamiento, antimicrobianos  y finalmente se describen 10 aspectos de vital importancia para prevenir la mastitis bovina.

Diagnóstico
La determinación clínica de la mastitis en la UPAS de ganado lechero, está basada principalmente en la preparación, capacitación y experiencia de los actores en la actividad lechera (médicos veterinarios, ganaderos y trabajadores), encontrándose mucha diferencia entre ellos (Lam et al., 2015). Por ejemplo, en casos subclínicos de mastitis bovina, que son fáciles de detectar para veterinarios, éstos no son siempre detectados por los ganaderos y trabajadores; no obstante, que éstos son los responsables de la mayor parte de las pérdidas provocadas por mastitis; representando alrededor del 90% de los casos de mastitis en las UPAS de ganado lechero.

En el diagnóstico de la mastitis bovina, es de vital importancia la práctica del despunte,  además de ser de gran utilidad para la preparación de la ubre en el proceso de la ordeña. Sin embargo, ésta práctica no se lleva a cabo en todas las UPAS; en Estados Unidos (Wisconsin) se lleva a cabo en un 86%, en 35% en Holanda, en 2% en Nueva Zelanda y en México no se dispone de datos al respecto (Lam et al., 2015; Reyes et al., s/a).

El CCS es de vital importancia para el diagnóstico de este padecimiento, ya que en 1995, Le Roux et al. indicaron la presencia de mastitis puede estar presente a partir de 250 mil células/ml de leche. Por lo tanto el CCS se usa de manera extensiva para el diagnóstico de mastitis en las UPAS de ganado lechero en todo el mundo (Lam et al., 2015). Otra prueba de uso masivo es el test de California (CMT), cuya característica es que para su realización en campo es práctica, sencilla y barata; aunque no muy perfecta, sobre todo para el diagnóstico de mastitis con alto índice de CCS; se ha usado en todo el mundo por muchos años (Lam et al. 2015).

La identificación del agente patógeno causante de mastitis en las vacas lecheras, mediante cultivo, es una herramienta segura y definitiva. Esta actividad ayuda de manera importante para orientar las actividades en la selección del fármaco o qué hacer para el tratamiento de la mastitis en las UPAS de ganado lechero.

Qué hacer para un buen diagnóstico:

  1. Realizar un diagnóstico temprano y preciso.
  2. Tener registros verdaderos y exactos de casos clínicos de mastitis.
  3. Realizar monitoreo bacteriológico con regularidad de todos y cada uno de los casos clínicos que se hayan presentado en la UPA.

Qué no hacer para un buen diagnóstico:

  1. No usar casos aislados de CCS.
  2. Nunca pasar por alto signos clínicos por muy leve que sean.
  3. Tener mucho cuidado con la sensibilidad de los fármacos que se usen para el tratamiento de la mastitis, sobre todo en casos crónicos.

Actividades a realizar para obtener un buen diagnóstico de mastitis en las UPAS de ganado lechero:

  1. Revisión constante del estado der salud de la ubre de todas las vacas.
  2. Tratar de utilizar métodos de diagnósticos sencillos, prácticos y baratos como el CMT de manera rutinaria.
  3. Disponer de datos consecutivos de CCS de un mismo animal.

Importancia de la utilización CCS:
En CCS puede ser utilizado en leche de tanque, en cada vaca, en grupo y en cuarto individual; cuyo beneficio es: permite evaluar programas de mastitis; permite realizar el CCS rápidamente en menos de un minuto, lo cual puede ser de leche de tanque o procedente de cada vaca individual; permite valorar la salud de la ubre de las vacas durante el secado y durante el periodo postparto y ayuda a evitar perder los bonos por calidad de leche. A continuación se presenta la forma de interpretación el CCS y su consecuencia en la producción de leche.

Reyes et al., s/a.

Esto indica que a menor CCS, en las UPAS se cuenta con vacas sanas, cuyo resultado es menor pérdida en producción de leche; no obstante, a CCS altos por arriba de los 6 X106/ml de leche, las pérdidas son mayores por vaca y por lactancia (Reyes et al., s/a).

Prevención
Para la prevención de la mastitis, es de vital importancia mantener en excelentes condiciones la salud la ubre de todas y cada una de las vacas que están en producción en la UPA, en donde la participación de los veterinarios en la capacitación del personal (ganaderos y trabajadores) es de suma importancia; cuyo beneficio está directamente relacionado con la calidad del trabajo durante la ordeña y como consecuencia con menores casos de mastitis en las UPAS, tanto clínicas como subclínicas (Lam et al., 2015). Para llevar a cabo esta actividad de excelente salud de la ubre en las vacas de la UPA, es necesario establecer un excelente plan de actividades en donde se contemple fechas específicas y responsabilidades concretas; cuya evaluación debe ser por lo menos anualmente; ya que el bienestar de las vacas repercute directamente en la salud de la glándula mamaria, aspecto fundamental para la prevención de la mastitis en la vacas lecheras en general y en partículas en las altas productoras.

Qué hacer para una mejor prevención de la mastitis bovina:

  1. Evitar a toda costa la existencia de factores predisponentes a la presencia de mastitis; cuyos aspectos están relacionados con actividades de higiene y sanidad.
  2. Mantener informado al personal que trabaja directamente con las vacas, pero principalmente los ordeñadores.
  3. Revisar constantemente las indicaciones que se han proporcionado, relacionadas con el mantenimiento de la buena salud y bienestar de las vacas.

Qué no se debe hacer si se quiere prevenir la mastitis bovina:

  1. Tratar de hacer un diagnóstico sin visitar la UPA.
  2. No informar todos y cada unos de los detalles a cuidar durante la ordeña, por mínimos que sean.
  3. Indicar que se realicen las actividades más importantes y sobre todo se debe vigilar que realmente se lleven a cabo.

Tratamiento
El tratamiento de la mastitis clínica o subclínica bovina, es de vital importancia en las UPAS de ganado bovino lechero; sin embargo, casi siempre no soluciona el problema, incluso, puede hasta empeorar la situación por casos reincidentes, sobre todo cuando la terapia antimicrobiana no se realiza de manera adecuada, lo que puede resultar severas prevalencias y resistencias de los agentes patógenos. Lo más importante es la prevención, en donde la salud y el bienestar y salud de las vacas juega un papel de suma importancia (Lam et al., 2015).

En el tratamiento de la mastitis bovina, debe ser estandarizado y específico basados en el estado de salud general de las vacas, tales como fiebre, color y aspecto físico de la leche (textura); se debe de tratar de evitar disponer de muchos tipos de tratamientos con antimicrobianos.

Los casos clínicos de mastitis bovina, deben tratarse lo más rápido posible, sobre todo en cosos clínicos sobreagudos y agudos o subagudos; así como en aquellos recientes o crónicos. Para que el tratamiento sea exitoso, se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Que el antimicrobiano elegido sea específico, basado en el resultado de laboratorio mediante cultivo o antibiograma.
  2. Que la concentración del antimicrobiano administrada sea la adecuada.
  3. Que el tratamiento no sea interrumpido, hasta tener éxito en el resultado (eliminación del caso).
  4. Administrar una terapia de soporte, cuando se requiera y sobre todo administrar el antimicrobiano específico vía infusión intramamaria, previo vaciamiento o drenaje de o los cuartos afectados.

Puntos a tomar en cuenta para tener éxito en el tratamiento de la mastitis bovina:

  1. Identificar a las vacas tratadas.
  2. Elaborar un calendario sencillo y fácil de interpretar de tratamientos para los casos clínicos y otro para los que se presenten en el periodo de secado.
  3. Los casos subclínicos durante el periodo de lactancia, deben tratarse con mucho cuidado.

Aspectos que no se deben llevarse a cabo para tener éxito en el tratamiento de la mastitis bovina:

  1. Nunca cambiar de tratamiento si el caso no sede a las 24 hora después de iniciarlo.
  2. Evitar proporcionar a los terneros de la UPA leche con altos índices de CCS o procedente de vacas tratadas con antimicrobiano.
  3. No realizar el proceso de la ordeña de manera metódica, tranquila y no cuidar lo mejor posible la salud y bienestar de las vacas en la sala de ordeña.
  4. Evitar la valoración periódica de los resultados de los tratamientos realizados en las UPAS.

Antimicrobianos usados en el tratamiento de la mastitis bovina
En la actualidad, existe una gama variada de antimicrobianos que pueden ser utilizados en el tratamiento de los casos de mastitis bovina, tanto clínicos como subclínicos, tales como: bencilpenicilina G (para estreptococos), cloxacilina (estafilococos penicilínicos.-resistentes), ampicilina (gram positivos y gram negativos, ineficaz contra Staphyloccus resistente a penicilina), cefalosporina (gram positivos y gram negativos, parecida a la ampicilibna), neomicina (amplio espectro), gentamicina (gram negativos), estreptomicina y dihidroestreptomicina (gram negativos y Staphyloccus) y cloranfenicol (amplio espectro, especial para Streptoccus y Staphyloccus).

Aspectos a tomar en cuenta para la prevención, tratamiento y control de la mastitis bovina
Finalmente, es de vital importancia indicar los 10 puntos del Consejo Nacional de Mastitis para prevenir y controlar el padecimiento en las UPAS de ganado lechero (Lam et al., 2015):

  1. Poner atención en la técnica de ordeño y de preferencia usar máquina de ordeño.
  2. Desinfectar pezones después de la ordeña.
  3. Tratar en tiempo y forma los casos clínicos de mastitis.
  4. Secar a todas las vacas con antimicrobiano adecuado y recomendado para tal caso.
  5. Eliminar a las vacas con casos crónicos.
  6. Elaborar objetivos específicos para logar mantener saludable la ubre de todas las vacas de la UPA.
  7. Mantener un ambiente que propicie el bienestar de las vacas, principalmente en lo relacionado a su salud higiénica-sanitaria.
  8. Registrar adecuadamente todos y cada uno de los datos relacionados con las vacas de la UPA.
  9. Mantener en la UPA aspectos adecuados de bioseguridad.
  10. Monitorear periódicamente el estado de salud de las glándulas mamarias de la vacas en la UPA.

Bibliografía
Castillo J. H. 2008. Producción de leche, fertilidad y salud de la glándula mamaria en bovinos. Plaza y Valdez, México.
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