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enero 2020

Estudio epidemiológico de una ectoparasitosis en una comunidad rural.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVII – Nº 381 – Enero 2020.
Roberto Rosell Pardo1. Armentina Gleibis Ramírez Rubio2

Resumen
Se realizó un estudio epidemiológico, en Campechuela, Cuba, de una paciente con 55 años de edad con una ectoparasitosis, la cual se quejó en las instalaciones sanitarias de intenso prurito y lesiones en la piel que comienzan con sensación de picadura y formaciones de máculas oscuras, fisuras, laceraciones y de úlceras con presencia de ectoparásitos, para lo cual se tomó muestras de diferentes lesiones del cuerpo y de forma complementaria en la cama de su hogar las mismas se vertieron en placa de petri y se analizaron en el laboratorio de parasitología de la Universidad de Granma encontrando la presencia de Tunga penetrans y se procedió con una metodología especifica para la solución del caso clínico.
Palabras clave: ectoparasitos; nigua, lesiones de la piel.

Summary
An epidemiological study of a patient with 55 years of age with a ectoparasitosis was carried out, in Campechuela, Cuba, complaining in the health facilities of intense pruritus and skin lesions that start with a stinging sensation and dark macule formations, fissures, lacerations and ulcers with presence of ectoparasites, for which samples of different lesions of the body were taken and in a complementary way in the bed of their home they were poured in petri dish and analyzed in the parasitology laboratory of the University of Granma finding the presence of Tunga penetrans and proceeded with a specific methodology for the solution of the clinical case.
Keywords: ectoparasites; nigua, skin lesions
1Universidad de Granma. Cuba.
rrosellp@udg.co.cu

Introducción
La tungiasis corresponde a una infestación cutánea producida por la pulga hembra de Tunga penetrans ((Phylum Arthropoda, Clase Insecta, Orden Siphonaptera, Familia Tungidae). Este ectoparásito hematófago representa la pulga más pequeña conocida (1 mm) encontrándose ampliamente distribuida en países de Sudamérica, el Caribe y zonas de África Sub-Sahariana, lugares en los que la enfermedad es endémica y estrechamente relacionada con la pobreza  (Connor, 1976 y Heukelbach et al., 2001).

Esta pulga penetra la piel del huésped homeotermo (hombre, perros, cerdos, aves, etc.) luego de la cópula, donde deposita los huevos y posteriormente son eliminados al ambiente (González et al., 2004 y Verdi et al., 2008). Clínicamente se caracteriza por pápulas eritematosas y pruriginosas que presentan un halo blanquecino translúcido dado por el abdomen de la pulga relleno de huevos y una región central pardo negruzca correspondiente al segmento posterior del abdomen; pudiendo ser estas lesiones únicas o múltiples y frecuentemente localizadas en los pies (Verdi et al., 2008; Vergara, 2009 y Heukelbach, 2002).

La tungiasis corresponde a una ectoparasitosis cutánea producida por la pulga hembra de T. penetrans, descrita por primera vez en 1525 por González Fernández de Oviedo y Valdés en un grupo de conquistadores españoles en Haití, realizando Aleixo de Abreu en 1623 la primera descripción científica. Esta pulga recibe diversas denominaciones según el país, así en Argentina y Uruguay es conocida vulgarmente como «pique», en México, Paraguay y América Central se la conoce comúnmente como «nigua», en Brasil «bicho do pé», «bicho do cachorro» y «pulga de areia», en Bolivia «Kuti» o «Suthi», en Colombia «chica», en Perú «pico», en Francia «ponce de sable», en Alemania «Sandfloh», en Estados Unidos de Norteamérica «sand flea» o «jigger flea (Spronhle et al., 1992).

  1. penetrans se caracteriza por ser la especie de pulga más pequeña conocida, con 1 mm de longitud; siendo su hábitat el suelo seco, arenoso y templado, así como suelos de cobertizos, viviendas, bodegas y establos de animales en zonas endémicas (Heukelbach et al., 2001).

El ser humano es un hospedero accidental de este parásito, pudiendo también afectar a perros, cerdos, gatos, caballos, monos y aves. El macho parasita al hombre, lo abandona después de alimentarse y muere después de la copulación que se produce en el suelo. Por el contrario, la hembra fecundada se moviliza por saltos cortos horizontales pudiendo alcanzar alturas de hasta 35 cm teniendo la capacidad de penetrar la epidermis del huésped homeotermo liberando para ello kerato-enzimas. Una vez que penetra la piel, fija su boca en la dermis papilar, se alimenta de sangre de los plexos dérmicos superficiales y comienza a producir hasta 200 huevos; aumentando su tamaño hasta 10 veces su volumen no grávido dando el aspecto blanquecino translúcido a las lesiones cutáneas. Su extremo posterior en tanto queda en contacto con el exterior y da la coloración central negruzca descrita en las lesiones, permitiéndole esta apertura genital eliminar los huevos al ambiente. Una vez terminada la oviposición la hembra muere  (Connor, 1976; Heukelbach, 2001 y Pilger et al., 2008).

Objetivo General
Realizar un estudio epidemiológico en una paciente que presenta lesiones en piel en una comunidad rural del municipio de Campechuela en Cuba

Material y métodos
Anamnesis: Se queja hace 30 días de picaduras con intenso prurito en lesiones de la piel que comienzan con sensación de picadura, eflorescencias primarias, como por ejemplo mancha oscura (mácula) algunas con nódulo de pus (pústula), habón (urticaria), y eflorescencias secundarias, como por ejemplo hendidura (fisura, laceración), úlcera con un halo blanquecino alrededor que provocan mucho malestar (picor, quemazón, dolor), deformación y pérdida de uñas, y necrosis tisular con complicaciones crónicas.

Toma de muestra: En lesiones de diferentes partes del cuerpo (Cabeza, Espalda, Brazos, senos, abdomen, piernas, dedos) complementariamente en colchón de la cama donde duerme.

Las muestras extraídas fueron colocadas en un envase plástico de 10 mL de capacidad con formalina 10% para su conservación. Luego trasladadas, procesadas y analizadas (identificación morfológica y taxonómica) en el Laboratorio de Parasitología del de la Universidad de Granma.

Las muestras fijadas en formalina, fueron dejadas por 12 horas a temperatura ambiente en el reactivo de Bouin, deshidratadas en concentraciones crecientes de etanol 30-70%, teñidas con aceto-carmín de Semichon por 12 horas a temperatura ambiente, deshidratadas en concentraciones de etanol 80-100%, y montadas en una placa de petri y fueron observados microscópicamente, fotografiados e identificados empleando las claves taxonómicas de Rey (1991).

Lesiones en el dedo del pié, piernas y cuero cabelludo.

Resultado y discusión
 Diagnóstico:

Ectoparasitos Grado infestación
1.      Pulga Tunga penetrans (Nigua) Alto (+++++)

Imágenes de ectoparásito encontrado a través de un estereoscopio Olympus SZH 10.

Tunga penetrans

La infestación humana por parte de T. penetrans ocurre generalmente en la zona interdigital, peri-ungueal, plantar y talones del pie, además de otros sitios como manos, codos, muslos, espalda, región glútea, genitales y mamas (Heukelbach et al., 2002, Arria et al., 2005, Vergara et al., 2009, Miller y Rodríguez 2010, Fich et al., 2013, Thielecke et al., 2013, Dassoni et al., 2014) y puede ocasionar síntomas y signos en la zona afectada como sensación de cuerpo extraño, dolor, palpitación, eritema, calor local, inflamación, arrugamiento y oscurecimiento de la piel, quedando una cicatriz en el estrato corneo (Eisele et al., 2003). Estas infestaciones pueden conllevar a sobreinfección bacteriana y a complicaciones tales como erisipela, celulitis, gangrena gaseosa, necrosis, linfagitis, úlcera crónica, tétanos, septicemia, autoamputación de ortejo e incluso la muerte del individuo (Bastarrika et al., 1998, Kehr et al., 2007).

En el ciclo biológico de T. penetrans, los huevos son depositados en suelos secos y arenosos, como el de ranchos, establos y chiqueros, llegando a eclosionar en tres o cuatro días. Tras dos semanas, la larva, de hábitos detritívoros, forma un capullo o pupa que se rompe y libera la pulga adulta en una o dos semanas. La copulación supone la muerte de la pulga macho y la hembra grávida sobrevive para penetrar en la piel del hospedero (hombre, perro, rata, aves, porcinos, equinos, bovinos, entre otros). Una vez dentro, labra un surco o saco fibroso hasta que su cabeza queda en la dermis en contacto con los vasos del plexo vascular superficial y el segmento abdominal es paralelo a la superficie cutánea. Por ser un parásito hematófago se alimenta de la sangre del hospedero y aumenta de tamaño hasta alcanzar de 0,6 a 1 cm a expensas de un abdomen lleno de huevos. Durante siete a diez días, expulsa 150-200 huevos diarios a través de su orificio abdominal caudal, muriendo después de esta deposición y completándose así el ciclo (Rey, 1991).

Las casas con pisos de tierra en su interior representan un importante factor de riesgo para la infestación con T. penetrans (Ugbomoiko et al., 2007, Mazigo et al., 2010). Según Witt et al., (2007), estas casas constituyen un microambiente para la transmisión de T. penetrans; además, muchas de ellas contienen patios y corrales para animales, con pisos de tierra, lo que aumenta la probabilidad de infestación por T. penetrans.

Witt et al. (2007), en un estudio donde expusieron ratas en distintos ambientes del hogar (cocina, sala, patio, entre otros), observaron que el 83% de las ratas colocadas en el patio, bajo un árbol, presentaron pulgas debido al contacto con el suelo contaminado por perros y gatos infestados quienes, al descansar en estos lugares, dejan los huevos expelidos por las pulgas hembras. Tal observación coincide plenamente con lo señalado por Ugbomoiko et al., (2007) quienes también refirieron la infestación por T. penetrans en lugares de descanso provistos de piso de arena y sombra, tales como la base de árboles, en cuyo alrededor sombreado abunda material orgánico para la alimentación de las larvas del parásito.

Procedimiento epidemiológico y tratamiento médico.

  1. Estudio epidemiológico del paciente valorar factores como edad, piso de tierra, ocupación, grado de instrucción, disposición de la basura, perros, caballos, cerdos, corrales, letrinas, talar árboles con sombras, escombros o acumulaciones de desechos, arenas, piedras, higiene del hogar, visita o relaciones con personas de habitad rural, debe quemar colchón y revisión alrededores, la paciente debe estar con calzados cerrados.
  2. Aislamiento del paciente con ingreso hospitalario.
  3. Fumigación con Malation al 2% de la cerca perimetral de la vivienda hacia su interior cada 72 horas tres sesiones de trabajo, después cada 7 días tres sesiones de trabajo.
  4. Tratamiento quirúrgico en las lesiones para extraer parásitos bajo condiciones estériles. Se debe punzar y luego apretar para extraer el parásito con sus huevos, luego no olvide esterilizar la herida y limpiar bien usando solución yodada y lancetas para ensanchar la abertura y extraer completamente el lecho de la lesión, el tratamiento consiste en la limpieza de la herida y la utilización de un antibiótico tópico bacitracina y como prevención del tétano se indica la aplicación del toxoide antitetánico.
  5. Quimioterapéutico para la Nigua: Administrar niridazol o tiabendazol por vía oral a la dosis de 25 a 50 mg/kg/día durante 5-10 días junto con antibióticoterapia oral de amplio espectro como la cloxacilina por la presencia de lesiones ulcerada de bordes eritematosos ya que es frecuente la sobreinfección bacteriana en lesiones cutáneas hasta gangrena y tétanos con Estreptococos pyogenes, Klebsiella aerogenes, Enterobacter agglomerans y Clostridium tetani.
  6. Uso de un repelente adecuado basado en aceite de coco (Coco nucifera) aceite de jojoba (Simmondsia chinesis ) y sábila (Aloe vera ), dimeticona ha mostrado ser efectivo (Buckendahl et al., 2010, Thielecke et al., 2013), aunque también se ha utilizado insecticidas, Malation 0,5 %, cloroformo, turpertine, ungüentos con mercurio o vaselina, cúrcuma tres veces al día en ocasiones con ácido salicílico y miridazol (Ade-Serrano et al., 1982). Además uso de amitraz 1 ml en 0,5 litro de agua tópico directamente en lesiones teniendo en cuenta que su antídoto son los antagonistas alfa 2 adrenérgicos como Yohimbina, Tolazolina y Atipemazol. Aplicación de Inmunoglobulinas humana 10% cada 21 días durante 84 días.

Conclusiones

La infestación con Tunga penetrans estuvo asociada con una deficiente higiene, piso de tierra en la vivienda, inadecuada disposición de residuos sólidos y otros factores como la edad y falta de usos de calzado cerrado.

Referencias Bibliográficas

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