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septiembre 2020

Detectan hasta 17 especies distintas de quelonios invasores.

Detectan hasta 17 especies distintas de quelonios invasores

(EFE).- La presencia de tortugas invasoras como la de Florida (Tracheymys scripta) empieza a reducirse desde su inclusión en el Catálogo español de especies exóticas invasoras pero aumentan otras, tras haberse detectado al menos 163 ejemplares de hasta 17 especies distintas de quelonios invasores.

Se ha identificado un crecimiento de otras variedades de quelonios foráneos en espacios naturales y urbanos de las provincias catalanas de Girona y Barcelona, lo que supone una amenaza para la conservación de las tortugas autóctonas de agua dulce, según los expertos.

«La tortuga de Florida es una especie invasora más grande y voraz que las originarias de la península, como el galápago europeo (Emys orbicularis) y el leproso (Mauremys leprosa)», pero no la única, explica a EFEverde el responsable del área de biodiversidad urbana del estudio de divulgación ambiental Galanthus, Sergi García.

Coautor de un artículo sobre la materia en el último número de la revista ambiental Quercus, García recuerda que las tortugas autóctonas se ven perjudicadas por la degradación de su hábitat pero también por la presencia de especies exóticas invasoras que han sido abandonadas en entornos naturales y urbanos.

El abandono, además de desequilibrar el ecosistema, aumenta el riesgo de contagio de enfermedades zoonóticas, aquellas transmitidas de animales a humanos, explica el experto.

En el caso de las tortugas de agua, la más «popular» durante muchos años fue la de Florida, un «regalo de moda» entre los niños españoles aunque el ejemplar acabó siendo víctima del abandono, y su presencia ha disminuido desde que la Unión Europea prohibió su venta en 1997.

Pese a que esta especie se incluyó en el «Catálogo español de especies exóticas invasoras», y no es legal comercializarla, “se sigue abandonando» debido a que persisten todavía muchas en manos privadas, por ser “animales muy longevos», según el artículo.

Cualquier animal exótico «supone una perturbación en el sistema que invade», y una tortuga exótica puede hacerse «ama» del lugar desplazando a las autóctonas, advierte el experto.

Tras la prohibición de la venta de tortugas de Florida, los importadores pusieron en el mercado «otras especies similares», y esa es la razón, explica, por la que aparecen continuamente nuevas invasoras que también perjudican a los galápagos autóctonos.

Solo en Cataluña, se han encontrado en Girona y Barcelona numerosos ejemplares de especies exóticas como, la Tortuga de Vientre Rojo, la Tortuga Verde Concinna y la Falsa Tortuga Mapa.

Competencia por el territorio

Este tipo de animales «compiten y causan deterioro ambiental, transforman el medio, se reproducen con mucha facilidad y su presencia masiva hace que al agua se deteriore, se ensucie, con impactos directos e indirectos muy notables».

Dado que “se adaptan bien”, cuando se liberan en entornos naturales especies como la tortuga de Florida crían incluso en zonas urbanas si encuentran lugares donde desovar, explica García.

Para atajar el problema, propone una tenencia más controlada de estos animales, y que el dueño tenga que pasar alguna prueba o examen antes de comprarla así como intensificar la educación ambiental.

Sara Elisa Fernández  (c) Agencia EFE
Fuente:
https://es.noticias.yahoo.com/detectan-17-especies-distintas-quelonios-124623980.html?