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septiembre 2020

Evaluación de microsilos de hoja de morera (Morus nigra) y su degradabilidad ruminal en cabras criollas x Nubian.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVII –  Nº 389 –  Septiembre 2020.

Arias, R.O1, 2; M.G. Muro2; M.S. Trigo2; K, Steffen2; D. Boyezuk2; C.A Cordiviola2.

Resumen
El objetivo del trabajo fue evaluar la composición nutricional y degradabilidad ruminal de la materia seca (MS) y proteína bruta (PB) de la hoja de mora en fresco y microensilada comparada con el heno de alfalfa. Se realizaron microsilos con biomasa de hoja de mora con inóculo más melaza (T1) y hoja de mora sin inóculo y sin melaza (T2), con tres repeticiones. Se determinó la degradabilidad ruminal mediante la técnica de bolsas de nylon y las mismas fueron incubadas por un tiempo de 48 horas en el rumen de dos cabras fistuladas ruminalmente alimentadas con una dieta base de heno de alfalfa y maíz partido. Se determinó la degradabilidad ruminal de la MS y PB. El T1 verificó pH más bajos que T2, a partir del día 53 se midieron pH de 5,4 manteniéndose hasta el día 120. La composición nutricional de la hoja de mora arrojó valores de PB, MS, MO y FB aptos para la alimentación animal. La degradabilidad ruminal de la MS no arrojó diferencias significativas (p>0,05) entre hoja de mora, ensilado de hoja de mora y heno de alfalfa. La degradabilidad ruminal de la PB fue estadísticamente menor (p<0,05) para el ensilado de hoja de mora, sin registrar diferencias (p>0,05) entre hoja de mora en fresco y heno de alfalfa. La composición nutricional y la degradabilidad ruminal de la MS de la hoja de mora en fresco como ensilada, arrojó valores aceptables para la alimentación de pequeños rumiantes, excepto la degradabilidad ruminal de la proteína bruta del ensilado de hoja de mora, debido probablemente a la proteólisis en el proceso de ensilaje, aumentando la concentración de nitrógeno no proteico y por ende disminuyendo la fracción de proteína degradable en rumen.
Palabras claves: Hoja de morera, ensilado, degradabilidad ruminal

Evaluation of blackberry leaf microsilos (Morus nigra) and their rumen degradability in Creole x Nubian goats.

Summary
The objective of the work was to evaluate the nutritional composition and ruminal degradability of dry matter (DM) and crude protein (PB) of fresh and microenilated blackberry leaf compared to alfalfa hay. Microsilos were made with biomass of blackberry leaf with inoculum plus molasses (T1) and blackberry leaf without inoculum and without molasses (T2), with three repetitions. Ruminal degradability was determined using the nylon bag technique and they were incubated for 48 hours in the rumen of two ruminal fistulated goats fed with a base diet of alfalfa hay and broken corn. The ruminal degradability of the MS and PB was determined. T1 verified lower pHs than T2, from day 53 pH of 5.4 were measured, remaining until day 120. The nutritional composition of the blackberry leaf yielded PB, MS, MO and FB values ​​suitable for animal feed. . The ruminal degradability of the DM did not show significant differences (p> 0.05) between blackberry leaf, blackberry leaf silage and alfalfa hay. The ruminal degradability of the PB was statistically lower (p <0.05) for the mulberry leaf silage, without registering differences (p> 0.05) between fresh blackberry leaf and alfalfa hay. The nutritional composition and ruminal degradability of the DM of the blackberry leaf in fresh as silage, showed acceptable values ​​for the feeding of small ruminants, except the ruminal degradability of the crude protein of the blackberry silage, probably due to proteolysis. in the silage process, increasing the concentration of non-protein nitrogen and therefore decreasing the rumen-degradable protein fraction.
Key words: Blackberry leaf, silage, rumen degradability
1iaroa@yahoo.com.ar
2Cátedra de Introducción a la Producción Animal. Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales. UNLP.

Introducción
La alimentación es un factor determinante en la producción animal ya que representa 70% de los costos. Depende de las características de la especie, del sistema de producción (intensivo, extensivo, semi-intensivo) y del objetivo: carne, leche, lana (Wegler, 1998). Sin embargo, los requerimientos de los principales nutrientes: proteína y energía en gran escala son cubiertos con grano de maíz y productos de soja, ingredientes que en la actualidad tienen altos costos y son de difícil acceso para medianos y pequeños productores. Por ello, los sistemas de producción animal tienen el reto de desarrollar alternativas de alimentación que permitan lograr sistemas rentables, sostenibles en el tiempo y no destructores del medio ambiente sin depender de recursos externos a la explotación.

El uso de árboles forrajeros, en los esquemas de alimentación animal, es una alternativa en el presente y en el futuro para una producción sostenible. Investigaciones llevadas a cabo en diversos países han destacado el alto contenido de proteína en las hojas de morera y grandes rendimientos de biomasa por unidad de área (Elizondo, 2007). La inclusión de morera; hojas y ramas verdes, harinas y ensilados, en la dieta de los animales, permite bajar los costos por ser un buen sustituto de concentrados, además de complementar la dieta a base de forrajes fibrosos de baja calidad nutricional en los sistemas de escala familiar. Los porcentajes de proteína cruda reportados por diversos autores fueron de 11 a 28% (Boschini, 2002;Singh y Makkar, 2002) y constituye una fuente importante de aminoácidos, de los cuales la mitad son esenciales, además de presentar cantidades apreciables de vitaminas, entre las que se destacan los ácidos nicotínico, ascórbico y pantoténico, la vitamina C y la riboflavina (Sánchez, 2002). La fracción fibra de la morera es baja, comparada con valores de 14% que se reportan en la literatura (Soca et al., 2010). Otra característica de la morera es su alto contenido de minerales con valores de cenizas de hasta 17 %. Los contenidos típicos de calcio son entre 1,8 y 2,45 %; los de fósforo entre 0,14 y 0,24 %; los de potasio entre 1,90 y 2,87 % en hojas y entre 1,33 y 1,55 % en los tallos tiernos y contenidos de magnesio entre 0,47 y 0,64 % en hojas y entre 0,26 y 0,35 % en tallos tiernos (Espinosa 1996).

Morera fresca: el corte y acarreo es la manera más práctica de usar la morera como forraje para el ganado. En dietas para vacas lecheras se recomienda la adición de hojas de morera fresca hasta un nivel de 60% de la materia seca total, balanceando en forma apropiada la cantidad de proteína requerida (Boschini, 2003). Datta et al. (2002), señalan que en la India alimentando vacas (local x Jersey) se registró un incremento en la producción de leche de 15.1 a 20.2 litros diarios por animal al sustituir 15 kg de paja de arroz por igual cantidad de hojas de morera con 20-23% de proteína cruda y se obtuvo una reducción en el periodo entre parto y concepción de 100 a 77 días.

Ensilaje de morera: El objetivo es aprovechar la biomasa total de morera (hoja y tallo) troceada de 5-7 cm, mediante la compactación manual o mecánica, y la eliminación de oxígeno. El ensilado expone la biomasa troceada, compactada y almacenada de forma anaeróbica al ataque de microorganismos fermentativos ocasionando la acidificación del medio hasta un pH de 4.2. El consumo de ensilaje de la rama de 7 a 12% en la dieta incrementó la producción de leche en vacas en 17.9 y 20.5% respectivamente y ahorrar 20% de concentrado, reduciendo los costos de producción (Fujing et al., 2010). En cabras la producción de leche se incrementó 1.9 kg/día cuando se alimentó con ensilado de morera con un consumo de MS de 4.9% del peso vivo (Benavides, 1999). Nguyen et al. (2005), evaluando la incorporación de morera (Morus alba) en diferentes proporciones con pasto nativo en ensilaje para cabras, el consumo de éste se incrementó linealmente con proporciones de morera hasta 40% de materia seca de la dieta.

Las características nutricionales, de producción de biomasa, versatilidad agronómica, palatabilidad, tolerancia a la sequía y disponibilidad mundial que posee la morera, en comparación con otros forrajes utilizados tradicionalmente, hacen de esta planta una opción importante para la intensificación de los sistemas ganaderos (Medina et al., 2009). Por lo tanto el objetivo del siguiente trabajo fue evaluar la composición nutricional y degradabilidad ruminal de la materia seca y proteína bruta de la hoja de mora en fresco y ensilada comparada con el heno de alfalfa.

Materiales y métodos
El estudio se realizó en la Unidad Experimental Caprina de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata.

Experiencia I: Elaboración de microsilos de hoja de morera (Morus nigra).
Para el estudio sobre dinámica de fermentación, se realizaron microsilos con biomasa de morera troceada a 5-7 cm en baldes de plástico de 4 lt y compactada de forma manual. Se realizaron dos tratamientos, T1: Hoja de mora con inóculo y melaza y T2: Hoja de mora sin inóculo y sin melaza, con tres repeticiones cada uno. Se utilizó un inoculante comercial a razón de 100 g de producto cada 20 tn de ensilaje y contaba con las siguientes bacterias: Lactobacillus plantarum, Pediococcus acdilactici y Pediococcus pentosaceus. Se incorporó melaza de caña al 10 % P/P para suplir los carbohidratos fácilmente fermentables debido a que este tipo de follaje posee escasa cantidad. Por su alta viscosidad se diluyó con un pequeño volumen de agua para minimizar las pérdidas por escurrimiento. Los microsilos fueron abiertos a los días 21, 42, 63, 84 y 120, posteriores a su elaboración para medición del pH. Para ello se tomaron 10 g de silo y se incorporaron a 50 ml de agua destilada durante 15 minutos para que liberen los jugos fermentables al medio acuoso, luego se midió con un pehachimetro de solución y también se determinó el contenido de materia seca (MS) (AOAC, 1995).

Muestras de 50 g de ensilado de hoja de mora fueron secadas en estufa (SOMCIC) a 95-100°C durante 24 horas o hasta peso constante. El contenido de materia seca fue calculado por diferencia de peso según la siguiente ecuación:

MS (%) = 100*((Pi-Pf)/Pi)

Donde Pi es el peso inicial de la muestra y Pf es el peso final. Las determinaciones se realizaron por duplicado para cada tratamiento.

Experiencia II: Evaluación de la composición nutricional y degradabilidad ruminal (Degr) de la hoja de mora en fresco y ensilada de la MS y la proteína bruta (PB) comparada con el heno de alfalfa. La composición química de la hoja de mora y del heno de alfalfa se realizó en el Laboratorio de Bioquímica y Fitoquímica de la FCAyF de la UNLP, (tabla 1). Para el proceso de degradación ruminal, se siguió la técnica descrita por Orskov (1984). Se usaron bolsas Ankon® de 10 x 10 cm con un poro de 53 μm de diámetro, conteniendo cada una 10 mg de muestra /cm2 de bolsa (hoja de mora, ensilado de mora y heno de alfalfa), secada previamente a 60°C por 48 h. Las bolsas de nylon fueron suspendidas en el rumen de dos cabras fistuladas ruminalmente, alimentadas con una dieta a base de heno de alfalfa y 250 g de maíz partido. Las bolsas divididas en cinco repeticiones con dos observaciones por repetición fueron incubadas por un tiempo de 48 horas. En el tiempo predefinido, las bolsas fueron extraídas del rumen, lavadas inmediatamente con agua fría y luego secadas a 60°C por 48 h y pesadas individualmente. Se determinó la degradabilidad ruminal de la materia seca y de la proteína bruta a partir de la diferencia de peso de la muestra antes y después de la incubación in situ en las bolsas de nylon.

Degr (%) = 100*((Pi-Pf)/Pi)

Donde Pi es el peso inicial de la muestra y Pf es el peso final post incubación ruminal. Las determinaciones se realizaron por duplicado y los resultados se expresaron como porcentaje.

 Para la determinación de proteína bruta (PB) se realizó la determinación de nitrógeno total según método de Kjeldahl-N, según AOAC (1995). Se calculó el porcentaje de proteína corrigiendo el valor por un factor de corrección de 6,25 para obtener el valor de PB. Las determinaciones se realizaron por duplicado.

Diseño experimental y análisis estadístico
Los datos fueron analizados por el procedimiento mixed (SAS, 2004) para un diseño experimental tipo cross–over, utilizando un modelo mixto que incluyó el efecto fijo del muestreo (tratamiento, periodo) y el efecto aleatorio del animal. Se realizó un análisis de ANOVA y mediante el test de Tuckey para el análisis de medias. Las diferencias significativas se consideraron con un valor de p <0,05 y las tendencias entre 0,05 y 0,10.

Resultados y discusión
En relación a la composición nutricional de la hoja de mora se pudo corroborar que el análisis de PB arrojó valores acordes (11 a 28%) a lo citado por Elizondo (2007); Boschini (2002); Singh y Makkar (2002) y los de MS, EE y FB a lo expuesto por Castro Ramírez y Borrantes (2011), Soca et al. (2010). En relación al contenido de cenizas se coincide con Espinoza (1996) que son elevados, con valores aún mayores a lo citado por dicho autor (24,9%) como lo demuestra la tabla 1.

Tabla 1. Composición nutricional de hoja de mora y henos de alfalfa.

MS: Materia Seca. MO: Materia Orgánica. PB: Proteína Bruta. FB: Fibra Bruta.
EE: Extracto Etéreo.

En la experiencia I se pudo observar que el T1 verificó pH más bajos que T2, así mismo a partir del día 53 se midieron pH de 5,4 manteniéndose en las mediciones sucesivas hasta el día 120 (Gráfico 1).

Grafico 1. pH de los ensilados según tratamiento.

T1: hoja de mora con inóculo y melaza.
T2: hoja de mora sin inóculo y sin melaza

Respecto a la experiencia II se pudo verificar que la degradabilidad de la MS a las 48 h post incubación ruminal no arrojó diferencias significativas (p>0,05) entre hoja de mora, ensilado de hoja de mora en fresco y heno de alfalfa (Tabla 2).

Tabla 2. Degradabilidad ruminal in situ de hoja de mora y heno de alfalfa.

Degr.MS.48 h: Degradabilidad ruminal de la materia seca post incubación 48 h.
P valor: Letras iguales indican diferencias no significativas.

La degradabilidad ruminal de la PB fue estadísticamente menor (p<0,05) para el ensilado de hoja de mora, sin registrar diferencias (p>0,05) entre hoja de mora en fresco y heno de alfalfa (Gráfico 2).

Gráfico 2. Degradabilidad de la PB post incubación ruminal a las 48 h.
En disidencia con Ojeda el al. (1991) respecto a los ensilados de hoja de mora por ellos realizados, obtuvieron un descenso del pH a 4.7 en el primer día, 4.3 en el sétimo día y a partir de ese momento se incrementó hasta el día 42 estabilizándose con un valor de aproximadamente de 4.4. También existió disidencia con González et al. (1996) que posiblemente la morera tiene altos contenidos de carbohidratos solubles que permiten una adecuada fermentación sin el uso de aditivos, debido a que en este trabajo los pH más bajos se lograron en el tratamiento que se incorporó inoculante y melaza.

Respecto a los pH de los microsilos obtenidos en este estudio, se concuerda con Moore y Peterson (1995) que los ensilajes de especies con alto contenido de proteína poseen mayor capacidad amortiguadora que las gramíneas, lo que obliga a reforzar el contenido de carbohidratos disponibles. Por su parte, Tobía et al., (2008) quienes analizaron ensilados de soja, obtuvieron valores de pH entre 4,0 y 5,9 donde los mejores valores coinciden con el mayor aporte de melaza de caña de azúcar.

La menor degradabilidad ruminal de la PB de la hoja de mora ensilada, probablemente se deba a lo reportado por Slottner y Bertilsson (2006); Grabber (2009) que durante el ensilaje ocurre un proceso de proteólisis aumentando el nitrógeno amoniacal en el silo, pudiendo variar hasta el 59%. Además este aumento en la proteólisis, puede conducir a la disminución en el consumo debido a la alta concentración de nitrógeno amoniacal, situación que puede agravarse especialmente en cuyas dietas son exclusivas a base de ensilajes Givens y Rulquin, (2004). Por este motivo en coincidencia Fransen y Strubi (1998) es importante tomar las previsiones para reducir la producción de nitrógeno amoniacal en el silo, tal como aumentar el contenido de materia seca, aumentar la cantidad de carbohidratos solubles y el uso de bacterias productoras de ácido láctico exógenas (Yitbarek y Tamir, 2014) como fue llevado a cabo en este trabajo.

Si bien en esta experiencia no se realizó un ensayo de performance productiva, de acuerdo a los valores observados de degradabilidad ruminal de la MS tanto de la hoja de mora en fresco como  ensilada en relación al heno de alfalfa, se coincide con los diversos autores citados (Boschini, 2003; Datta et al., 2002; Fujing et al., 2010; Benavides, 1999; Nguyen et al., 2005) que es una alternativa válida de alimentación de muy bajo costo y con valores nutricionales aceptables para dietas de rumiantes, convirtiéndose en una opción importante para la intensificación de los sistemas ganaderos (Medina et al., 2009). Por ello, la utilización de este recurso en los sistemas de producción animal permite desarrollar alternativas de alimentación logrando sistemas rentables, sostenibles en el tiempo y no destructores del medio ambiente sin depender de recursos externos.

Conclusión
Se puede concluir que la composición nutricional y la degradabilidad ruminal de la materia seca de la hoja de mora en fresco como ensilada, arrojó valores aceptables para la alimentación de pequeños rumiantes. Excepto en la degradabilidad ruminal de la proteína bruta del ensilado de hoja de mora, que probablemente una mayor proteólisis durante el proceso de ensilaje, haya aumentado la concentración de nitrógeno no proteico y por ende una disminución de la fracción de proteína degradable en rumen.

Colaboradores: Orlando Gvozdriecki, José Meroni.

Agradecimientos: Laboratorio de Bioquímica y Fitoquímica de la FCAyF de la UNLP

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