keyboard_arrow_up
diciembre 2020

Intoxicación por diplodiosis en rumiantes.

Se trata de una neuromicotoxicosis en rumiantes asociada al pastoreo de maíz infectado con el hongo Stenocarpella maydis. Desde el INTA Manfredi, brindaron algunas recomendaciones para evitar reapariciones de focos en establecimientos ganaderos.

Esta enfermedad ha sido reportada en varios países como Brasil, Nueva Zelanda y Argentina, entre otros, resaltó el Lic. Ignacio Erreguerena, del  Grupo Protección Vegetal/Fitopatología del INTA Manfredi, en el marco de un trabajo expuesto en el marco del 1º Congreso Argentino de Semillas, desarrollado esta semana.
En su descripción, explica que el hongo es capaz de producir toxinas como diplodiatoxina, chaetoglobosinas, diplonina, diplosporina y diptamol que producen síntomas microscópicos como espongiosis en la materia blanca (degeneración de la mielina) en varias regiones del cerebro. Los síntomas neurológicos por diplodiosis en bovinos incluyen ataxia, paresia, recumbencia y parálisis en extremidades.
Destacó además que en Argentina se han reportado y descrito desde el 2003 a la actualidad (Bs As y Santa Fe) varios casos de ganado bovino con diplodiosis, recientemente (2019) afectando también a terneros recién nacidos. Aunque la mortalidad puede ser alta (37%), si el ganado afectado se retira de los potreros intoxicados tan pronto como aparecen los primeros signos, la recuperación total es posible.
Remarca que en los años 2012 y 2016, en nuestro país, se detectaron dos grandes focos de diplodiosis en la provincia de Bs As donde además se describieron el manejo agronómico y las condiciones ambientales predisponentes para la colonización exitosa y producción de toxinas de S. maydis en maíz (diferido) destinado a consumo animal.
Entre ellos se detallaron la siembra directa sin rotación, utilización de maíces “hijos de híbridos”, alta densidad de siembra, retraso en la cosecha; y sequías extremas en floración y altas precipitaciones en el período de llenado de granos.
Frente a este contexto, el profesional remarcó que la diplodiosis puede prevenirse o al menos diagnosticarse tempranamente si consideramos todo lo antes descrito reduciendo el riesgo para el ganado.

Fuente: todoagro.com.ar