Jueves, 23 de abril de 2015

ABRIL de 2015
Volumen XXXII
N° 324
ISSN 1852-317X

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abril 2009

Científicos del SENASA realizan importante hallazgo biológico

Las investigaciones de los veterinarios Horacio Delpietro y Gabriel Russo revelan que los animales que son mordidos por el vampiro común (Desmodus rotundus) pueden llegar a volverse inmunes a la rabia paresiante.

Tras ocho años de estudios, científicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) determinaron que los animales que son frecuentemente mordidos por el vampiro común (Desmodus rotundus), pueden volverse inmunes a la rabia paresiante, lo que constituye un importante hallazgo, pues hasta la fecha no se había observado una relación de tipo inmunológico entre mamíferos.

La metodología utilizada en este estudio y los resultados obtenidos serán publicados en octubre próximo en el Journal of Mammalogy bajo el título: Acquired resistance to saliva anticoagulants by prey previously fed upon by vampire bats (Desmodus rotundus): evidence for immune response.

La enfermedad
La rabia paresiante, también denominada rabia paralítica, es una enfermedad infecciosa que afecta a todos los animales de sangre caliente y es transmitida por mordeduras de murciélagos. Es endémica en zonas tropicales, y en la Argentina está presente en las provincias del Norte. Los signos clínicos aparecen después de un período promedio de incubación de tres semanas y comienzan con debilidad de los miembros posteriores, combamiento y balanceo de los cuartos traseros al caminar, sigue con incoordinación de movimientos y salivación. Luego el animal se echa, comienza la parálisis progresiva y la incapacidad para levantarse. La muerte llega después de cinco o seis días de manifestarse los síntomas clínicos.

Tratamiento
Hasta el momento, no hay tratamiento eficaz, sólo el aislamiento de los animales sospechados y confirmación post mortem a partir de la necropsia que debe ser realizada por un profesional veterinario con la posterior remisión de muestras de tejido nervioso y la denuncia del caso a la entidad sanitaria correspondiente. La prevención se realiza vacunando a los animales en las zonas endémicas con vacunas a virus muerto neutralizadas.

En su investigación, Del Pietro y Russo demuestran que los bovinos, equinos, porcinos, ovinos y caprinos, frecuentemente mordidos por el vampiro común, incrementan su resistencia a los anticoagulantes de la saliva de esta especie de murciélago, razón por la cual sugieren la existencia de una respuesta inmune eficaz.

“Estas observaciones se efectuaron en la naturaleza y experimentalmente en el laboratorio, para lo que hubo que desarrollar y poner a punto nuevas metodologías, actividad que implicó más de ocho años de intenso trabajo”, explicó Delpietro.

“En el laboratorio Regional Posadas - amplía Russo - hemos logrado, por medio de inoculaciones de saliva de vampiros, incrementar experimentalmente la resistencia de ovinos a los anticoagulantes de la saliva del murciélago.”

Valor de la investigación
“El valor científico de esta investigación - retoma Delpietro - es que los resultados obtenidos permiten vislumbrar la posibilidad de lograr en el futuro una alternativa inmunológica para el control del vampiro, para lo cual este trabajo constituye el primer paso”.

Fuente: SENASA, marzo de 2009