Sábado, 17 de agosto de 2019

AGOSTO de 2019
Volumen XXXVI 
N° 376
ISSN 1852-317X

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septiembre 2017

Las triquinas en la Península Ibérica.

Conferencia en la sede de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España, en marzo de 2017, por el Excmo. Sr. Dr. D. Antonio Ramón Martínez Fernández, Académico de Número y Presidente de la Sección cuarta de la RACVE.

Resumen
El clima en Eurasia ha sufrido durante los últimos tiempos geológicos – segunda mitad del Mioceno, Plioceno  Pleistoceno – fortísimas variaciones, oscilando entre sucesivos periodos glaciares e interglaciares, en ambos casos con duración suficiente como para provocar cambios adaptativos, aislamientos y cuellos de botella evolutivos, es decir, especiaciones (formación de especies).La Península Ibérica está geográficamente en el extremo sudoccidental de Eurasia y por su tamaño y orografía: altitud media elevada, numerosas cadenas montañosas y cuencas fluviales que conforman ambientes variados, es capaz de sostener una amplio número de especies  con poblaciones discretas. Las especies animales- el hombre incluido – tendieron a migrar en la dirección Este/Oeste, almacenándose en este fondo de saco que es además un mini-continente, casi isla, como península limitada en su istmo por una alta cordillera.

Creemos que estas dos circunstancias se reflejan en la historia evolutiva reciente de un nematodo parásito muy particular, autoheteroxeno, instalado en el comportamiento depredador y/o carroñero de sus hospedadores, Trichinella, una de cuyas especies Trichinella spiralis ha contribuido especialmente al relieve y consideración social de la profesión veterinaria en Europa. Una historia evolutiva, por otra parte, reducida y oculta por su polixenismo (numerosos hospedadores) y la escasa exposición al medio externo de su fase de transmisión, las larvas musculares, lo que se traduce en solo dos particularidades morfo-funcionales observables entre sus especies: el límite formado por una simple lámina o por una fuerte cápsula del sincitio muscular que alberga las larvas infectantes para el siguiente hospedador. A pesar de la ausencia de caracteres morfológicos de otro tipo que las distinga, la especiación existe, reconociéndose en la actualidad nueve especies válidas, ocho de ellas con aislamiento reproductivo, así como al menos tres genotipos diferenciables sin nombre.

En esta ocasión, tras un examen breve del lugar de las triquinas entre los nematodos y la particularidad distintiva de su biología, se interpreta la especiación conocida del género, mediante una propuesta original de ensayo cladista que explora su posible pasado evolutivo. Por otra parte, se describen las especies presentes en la Península, su origen y difusión desde ella a América. Tras constatar la gran variedad de genovariedades de la especie más abundante en la fauna salvaje, T. britovi, ejemplo de migraciones pasadas de sus hospedadores, así como la falta de datos de su traslado desde estas tierras a América, justamente lo contrario a lo que se aprecia para T. spiralis, tratamos de preguntarnos: ¿cuándo y cuántas veces llegó a España T. spiralis?, ¿cómo y dónde persiste?.  Finalmente, si la Península fue un refugio durante las glaciaciones y sus máximos, con áreas libres de hielo, es posible que persistan en ella, especies relictas de Trichinella, aun no descritas, de las que hay indicios.

Fuente RACVE.