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marzo 2021

Biomarcadores para monitorear la integridad Intestinal y la inflamación en pollos de engorda.

Gregorio Rosales Guillermo Tellez-Isaias

La salud intestinal es crucial para la salud, el bienestar y el rendimiento general de los animales. Durante los últimos años varias investigaciones han identificado que la dieta, la estructura y la función de la barrera intestinal, la interacción del huésped con la microbiota gastrointestinal, la digestión y la absorción de nutrientes, el estado inmunológico y la función neuroendocrina son componentes esenciales de la funcionalidad y la salud gastrointestinal. Estos componentes están vinculados entre sí a través de una variedad de mecanismos biológicos complejos.

La identificación de estos componentes y el desarrollo de posibles biomarcadores serán esenciales para evaluar la salud y la funcionalidad gastrointestinal en los animales destinados a la producción de alimentos.

La digestión de alimentos y la eficiente absorción de nutrientes dependen del estado de salud del tracto gastrointestinal (GI).

  • En los pollos de engorda, después de más de 50 años de selección para obtener mayores aumentos de peso diarios y menores índices de conversión alimentaria, han generado estirpes genéticas caracterizadas por un elevado consumo de alimento y requisitos nutricionales específicos.
  • El consumo elevado y los ingredientes en los alimentos pueden causar un estrés considerable en el sistema digestivo.

Incluso en ausencia de patógenos específicos, este estrés puede dañar el tracto gastrointestinal y provocar una pérdida parcial de la función intestinal caracterizada por la malabsorción y la diarrea.

Tres mecanismos diferentes pero interconectados parecen estar involucrados en la pérdida de la función intestinal, cada uno de los cuales está siendo el foco de intensa investigación:

  1. La disbiosis o disbacteriosis (desequilibrio de la flora intestinal)
  2. La permeabilidad de la barrera en la mucosa
  3. La inflamación.

Por lo tanto, hay la necesidad de contar con biomarcadores oportunos, confiables y específicos de la salud intestinal en las aves domésticas

En este artículo, discutiremos los biomarcadores que han sido utilizados bajo condiciones de laboratorio para evaluar la integridad y la salud intestinal.

Entendiendo la integridad intestinal

Los antígenos extraños desafían constantemente al tracto gastrointestinal (TGI), y por ello, la mucosa intestinal debe tener mecanismos de reparación y restauración rápida en caso de daño tisular.

  • El deterioro de esta frágil barrera conduce a la enteritis y otras enfermedades inflamatorias
  • La función de la barrera es un aspecto crítico de la salud intestinal.
  • El estrés oxidativo, las proteínas mal digeridas y la coccidiosis pueden causar fallas de la barrera intestinal

Tras la eliminación de los promotores de crecimiento antimicrobianos han surgido nuevas enfermedades multifactoriales que causan enteritis y trastornos intestinales de origen desconocido, lo mismos que provocan efectos negativos en la salud y el rendimiento de las parvadas de pollos de engorda.

Entre ellas, la disbacteriosis es la presencia de una microbiota cualitativa y/o cuantitativamente anormal (desequilibrada) en la sección proximal del intestino delgado. Esta condición se asocia con una reducción en la digestibilidad de los nutrientes, deterioro de la función de la barrera intestinal, translocación de bacterias del intestino al torrente circulatorio y respuestas inflamatorias (véase la figura 1).

Una mala salud intestinal también se asocia a la aparición de la condronecrosis bacteriana con osteomielitis (también conocida como necrosis de la cabeza del fémur) en pollos de engorda y reproductoras.

El tracto intestinal sirve como una barrera selectiva o filtro que permite la entrada de nutrientes y fluidos al cuerpo, al mismo tiempo que excluye el ingreso de moléculas indeseables y microorganismos patógenos.

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Fuente: AviNews. América latina.