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noviembre 2020

Escabiosis o sarna canina, como zoonosis.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVII –  Nº 391 –  Noviembre 2020.
Dr. Eduardo Francisco Bonazzi, MVM

«Tener una mascota en la cama no siempre es buena idea»

Resumen
Las evidencias e investigaciones de salud y su relación entre los seres humanos con los animales que comparten el mismo ambiente, incluyendo a las zoonosis la medicina clínica comparada y la seguridad alimentaria, entre otras, son temas de constante investigación por parte de los Agentes de la Salud, Universidades y Centros de Investigación.

Este trabajo, Escabiosis o Sarna en animales y seres humanos, demuestra una vez más la importancia de considerar los conceptos antes mencionados y demuestra que su aplicación puede ser la llave que junto a una completa Anamnesis e Inspección, es el acercamiento al Diagnóstico preciso que permite un tratamiento adecuado tanto para el animal como para las personas y su ambiente. El concepto moderno de «Una Salud» (One Health Research. COHR, 2020), una innovación descripta y promovida por los Organismos Internacionales vinculados a la Salud en el Mundo, especialmente en tiempos de PANDEMIAS, son de suma actualidad y cada vez de mayor dedicación a través de tareas transdisciplinarias que permiten desarrollar estrategias innovadoras para comprender la coexistencia entre animales y humanos dentro de un ecosistema.

Se describe un caso Clínico de Escabiosis o Sarna canina y humana, cuyo orígen es un canino que convivía con dos personas. Finalmente quien hace el Diagnóstico y Tratamiento en el canino y en las personas, un Médico Veterinario que a diferencia de lo actuado, durante tres meses por un Médico Homeópata, llega al Diagnóstico de Escabiosis o Sarna, curando finalmente a las personas involucradas y al canino, conjuntamente con el correspondiente tratamiento ambiental donde convivían.

La Salud Pública Veterinaria, la Medicina Preventiva y la Epidemiología, especialmente en las Enfermedades Zoonóticas así como el Control y Erradicación de las Enfermedades Infecciosas y sus componentes, el Bienestar y Comportamiento Animal, es sin duda una responsabilidad social que compete a todos los Profesionales de la Salud.  Los programas y proyectos modernos de investigación ya consideran el concepto de «Una Salud», que exploran también los riesgos del Ambiente de convivencia entre las personas y los animales.

Summary
Evidence and health research and its relationship between humans and animals that share the same environment, including zoonoses, comparative clinical medicine and food safety, among others, are subjects of constant investigation by the Agents of the Health, Universities and Research Centers.

This work of Scabies in animals and human beings, demonstrates once again the importance of considering the aforementioned concepts and shows that their application may be the key that, together with a complete Anamnesis and Inspection, is the approach to the precise Diagnosis that allows an adequate treatment for both the animal and people and their environment.

The modern concept of «One Health» (One Health Research. COHR, 2020), an innovation described and promoted by the International Organizations linked to Health in the World, especially in times of PANDEMIES, are highly topical and increasingly important dedication through transdisciplinary tasks,  that allow developing innovative strategies to understand the coexistence between animals and humans within an ecosystem.

A clinical case of Scabies or canine and human scabies is described, whose origin is a canine that lived with two people. Finally, who makes the Diagnosis and Treatment in the canine and in people, a Veterinary Doctor who, unlike what has been done, for three months by a Homeopathic Physician, arrives at the Diagnosis of Scabies, finally healing the people involved and the canine, together with the corresponding environmental treatment where they lived.

Veterinary Public Health, Preventive Medicine and Epidemiology, especially in Zoonotic Diseases as well as the Control and Eradication of Infectious Diseases and their components, Animal Welfare and Behavior, is undoubtedly a social responsibility that corresponds to all Professionals of Health. Modern research programs and projects already consider the concept of «One Health», which also explores the risks of the environment of coexistence between people and animals.

Introducción
El Concepto de «Una Sola Salud» nueva tendencia en el campo de la colaboración y mejor comunicación entre Médicos y Veterinarios tiene cada día más vigencia, ya que cerca del sesenta por ciento de todos los patógenos humanos son zoonóticos. La zoonosis parasitarias son enfermedades transmisible de los animales al hombre (Lombardero, O.J. 1971).

Cabe destacar que no solo los animales contagian a las personas, estas también pueden contagiar a los animales y viceversa, siendo casi innumerables los casos que se pueden reportar. Queremos destacar el caso reciente del Virus H1N1 de gato a persona (Rabinowitz 2019), reforzando de esta manera, una vez más el concepto de las Zoonosis y una Sola Salud.

Si tenemos en consideración el desarrollo de la Clínica Médica y los Estudios Epidemiológicos, concomitantemente con la Tecnología de la Comunicación, no solo en las PANDEMIAS emergentes, también vemos la importancia cada vez mayor de la Telemedicina, recurso tecnológico que posibilita la atención en Salud (Kuzmar, I. E.; et al 2014), y facilita el acceso a zonas distantes para tener atención de especialistas, ya sea dentro del campo de la Medicina Humana como también de la Medicina Veterinaria.

Aunque la gente necesita saber que es posible enfermarse por causa de animales domésticos o sus mascotas, los beneficios que estos últimos brindan en muchos casos, ya sea como animales de compañía u otros usos, también se debe considerar el riesgo para la salud humana, donde en ocasiones puede ser muy serio.  Ya que se sabe que son muchas y variadas la enfermedades, las parasitarias incluidas, que pueden ser trasmitidas de los animales a las personas y se cree probablemente surjan muchas infecciones más que aún hoy nadie realmente descubrió.

En el caso clínico acá descripto la Enfermedad Subclínica en un canino, trasmitida a una persona y posteriormente a otras, muestra la importancia y muchas veces el riesgo de la convivencia entre las personas y animales. En lo que respecta a la Escabiosis o Sarna canina es llamada así de forma común por ser una de las más frecuentes parasitosis externa en estos animales, pero no es exclusiva de ellos, por ejemplo, los gatos también pueden padecerla. De hecho, es también habitual en personas, donde se la conoce como Sarna Humana. De todos modos, es mucho más frecuente en animales que en seres humanos.

Sarcoptes scabiei
El nombre correcto es Sarna sarcóptica, ya que el ácaro que la produce es el Sarcoptes scabiei, de aquí el nombre de Escabiosis, y en este caso la variedad canis. Pero también podemos decir que en el contagio de la sarna humana pueden existir otros animales. Este ácaro no solo suele habitar en la piel de los canes ni en la nuestra, por lo que también se adquiere del entorno. Si convivimos con animales o personas que estén infestados con este parásito debemos hacerlo con mucha precaución, usando siempre guantes de látex, cambiando y lavando la ropa, usando productos especiales para desinfectar también el entorno. Tanto la sarna sarcóptica en caninos o en humanos cuanto antes comience a tratarse es mejor, ya que este ácaro se reproduce rápidamente y la infestación se extiende en poco tiempo por todo el cuerpo.  Estos ácaros, denominados Sarcoptes scabiei var. canis  (Fig. 1) y Otodectes cynotis, son primariamente, los agentes causales de las dos formas clínicas de la sarna en caninos (Boero J.J., 1967).

Fig. 1.- Sarcoptes scabiei var. canis

Giovanni Cosimo Bonomo describió y dibujó el ácaro de la sarna en 1687. Bonomo extrajo la piel de varias personas con ‘picazón’ y luego observó las muestras de piel bajo un microscopio para encontrar, «una criatura viviente diminuta… con seis pies y una cabeza afilada». Sin embargo, en aquella oportunidad, los médicos no aceptaron que un organismo microscópico pudiera causar un prurito tan severo.

Poco después, Linneo incluyó el ácaro en sus clasificaciones taxonómicas. (The Insect Identification Guide. 2001). En un esfuerzo por demostrar una relación causal, Joseph Adams se infectó con el ácaro de la sarna en 1805. Dos semanas después de infectarse con el parásito, Adams estalló en lesiones y comenzó a sentir picazón. Al mismo tiempo, en Francia, Jean Louis Alibert y su alumno, Jean Chrysanthe Gale, demostraron que el ácaro podía recuperarse de un paciente con escabiosis. Irónicamente, todavía había dudas entre los miembros de la comunidad científica sobre si el ácaro causó sarna hasta que, Thomas Hiller concluyó en 1865: «En la actualidad, casi todos los escritores sobre enfermedades de la piel admiten que el elemento esencial en este afecto, del cual más o menos directamente, todos los síntomas surgen, es la existencia de una pequeña criatura, el ácaro scabiei o sarcoptes hominis, que excava entre las capas de la epidermis, y allí se propaga, causando una gran picazón » ( Fig 2. )

Fig. 2.-Sarcoptes scabiei var. canis hembra y huevo

El Sarcoptes scabiei var. canis, también llamado «el Arador de la Sarna» es una especie  de  ácaro  de la  familia   Sarcoptidae  de cuerpo no segmentado, ovoide, con 4 pares de patas. La hembra mide 300-450 micras y el macho 150-250 micras. Tiene como hospedadores a los animales mamíferos. En concreto, en los humanos produce la enfermedad conocida como Sarn.  El arador de la sarna es un parásito obligado, pues fuera del huésped no vive más de 2 a 4 días.

La clasificación científica es la siguiente Reino: Animalia. Filo: Arthropoda. Subfilo: Chelicerata. Clase: Arachnida. Subclase: Acarina. Superorden: Acariformes. Orden: Astigmata. Suborden: Psoroptidia. Superfamilia: Sarcoptoidea. Familia:   Sarcoptidae. Subfamilia: Sarcoptinae. Género: Sarcoptes. Especie S. scabiei (De Geer C. 1752, Vol.1).

La Sarna en general considerada como Acariosis Cutánea, designación de un grupo de afeciones cutáneas debido a la actividad patógenica de varias clases de arácnidos, subclase Acarina que producen distintos tipos de lesiones sobre el huésped. Siendo que tienen un polimorfismo etiológico las dermatitis acariósicas presentan diversas manifestaciones clínicas, no obstante hay una serie de síntomas comunes como el prurito, la esclerosis de la piel, exudación y costrosidades. La sarna ofrece casi absoluta especificidad en lo que concierne al parásito-huesped, en ciertos casos, por afinidad de huéspedes, la sarna puede pasar de una especie doméstica a otras especies distintas (Boero, J.,J.. 1967).

En los caninos, es frecuente que afecte al estado general, causando la picazón e irritación típica que llega hasta cambiar el carácter. En el diagnóstico no es fácil encontrar ácaros, por lo que es necesario un raspado profundo en los bordes de las lesiones costrosas, nodulares, vesículas o pústulas, principalmente en regiones de piel fina (Gelormini,N.. 1954)

Ciclo biológico.
Cabe recordar que los ácaros de este género viven parásitos sobre diferentes mamíferos, tanto domésticos como salvajes, causando la enfermedad (Monnig, B.A. 1947). La Primoinfestación (animales o mamíferos sin exposición previa al ácaro), dura de 5 a 15 días. La reinfestación (animales o mamíferos que han sido infestadas previamente), tarda de 1 a 4 días. La fecundación ocurre en la superficie de la piel, después de la cópula el macho muere. La hembra se introduce en el estrato córneo de la piel y va desarrollando túneles (Fig. 2) esta va dejando los huevos a medida que penetra en la piel (2 a 3 huevos por día) en total 30 a 50 huevos, finalmente muere en el túnel a las 4 a 6 semanas. Los huevos eclosionan y las larvas emergen a la superficie de la piel, se transforman en ninfas en 3 a 8 días y posteriormente en adultos en 12-15 días. Las formas contagiosas son la ninfa y los adultos.

Orígen de la infestación en el caso aquí descripto
En esta ocasión se trata de un caso de Escabiosis o Sarna Subclínica en un canino y su transmisión a una persona, caso que primariamente fue diagnosticado como una dermatitis alérgica, en la paciente, una mujer adulta, quien convivía y compartía su lecho con el canino.  Durante varios semanas fue tratada por esta Dermatitis (Fig 3), según diagnóstico del Médico Homeópata actuante, quien instituyó un tratamiento por vía local y otro oral. Localmente mediante compresas con «agua de arroz» sobre la piel, principalmente en las áreas afectadas, espacios interdigitales, brazos, bajo vientre, región inguinal y perianal anal. En forma oral se le instituyeron comprimidos homeopáticos según indicación del facultativo.

Fig. 3.- Lesiones observadas en la mano de la mujer.

El ambiente de convivencia compartido por la persona y su mascota, un departamento debidamente arreglado con piso de madera, alfombras, con buenas instalaciones y moderno mobiliario. El canino, asintomático en aparente buenas condiciones de salud de 4 años de edad bien aseado fue quien supuestamente mantenía la Sarna subclínica (Fig. 4) y que finalmente fué diagnosticada por su Médico Veterinario.

Fig. 4.- Canino con Sarna Subclínica

Materiales y métodos
La enfermedad, Escabiosis, no fue diagnosticada correctamente en sus inicios, ya que fue tratada como una «Dermatitis» de origen desconocido.  Después de más de dos meses de un tratamiento, la paciente no remitía los síntomas, apareciendo nuevas lesiones en otras áreas de su cuerpo. El Médico Veterinario interviniente, después de observar el cuadro de situación, convivencia con un canino, tratamiento homeopático instituido sin respuesta satisfactoria, y frente a la sospecha del canino traslada a la señora a la Guardia de un Hospital, donde le confirman y diagnostican Sarna humana o Escabiosis, ordenando el tratamiento correspondiente.

Posteriormente a las lesiones en humano, el Veterinario, después de una exhaustivo análisis clínico, observa el ácaro, Sarcoptes scabiei, en el canino. Instituyendo el tratamiento adecuado al animal.  Después de aproximadamente 15 días de haber estado en contacto con la mujer infestada, y el canino, el Veterinario también contrajo la parasitosis.  Presentando primero un escozor intenso, localizado en la cara externa del antebrazo insinuada a la mañana, siendo exacerbada y manifiesta como lesión primaria por la tarde (Fig. 5).

Fig. 5. Lesión primaria en el antebrazo.

Figura 5.

Ese mismo día, por la tarde el Veterinario, sobre esa lesión primaria, se efectúa una topicación con vaselina líquida y raspado con un elemento cortante, obteniendo un material que se deposita sobre una placa oscura observándose con una lupa de 100 aumentos, y con estos elementos fueron suficientes para detectar la presencia del ácaro Sarcoptes scabiei (Fig. 6).

Fig. 6. Material para el Diagnóstico
A los pocos días de haber detectado y diagnosticado en la lesión, la presencia del ácaro de la Sarna, se produce una rápida proliferación de lesiones secundarias en las zonas glútea e inguinal. Lesiones que fueron fotografiadas (Figs.7 y 8).  Estas fotos enviadas vía WhatsApp a un Dermatólogo reconfirman la presencia de una Sarna humana y sugiere el tratamiento adecuado, un comprimido de Ivermectina a la dosis de 6 mg. repetida a los 10 días. Es de destacar como una nueva herramienta brindada por medio del empleo de la Telemedicina (Foto y WhatsApp), puso en contacto al Veterinario contagiado con el Dermatólogo humano quien le reconfirmó e indicó el tratamiento indicado con un resultado favorable.

Fig. 7. Lesión secundaria en región glútea.

Figs. 8. Lesión secundaria en la región inguinal

Resultados
Las lesiones presentadas por la primer paciente, mujer dueña de la mascota, que inicialmente fue tratada como una Dermatitis probablemente alérgica de o de etiología desconocida, finalmente se comprobó que fue una Sarna o Escabiosis, diagnosticada y medicada en la Guardia del Hospital Público.  Cabe recordar que hasta ese momento era tratada como «Dermatitis» de origen desconocido. Después de más de dos meses de un tratamiento homeopático, por indicación y sospecha del Médico Veterinario actuante, gracias a su observación del cuadro de situación, convivencia con el canino, tratamiento homeopático sin respuesta satisfactoria, finalmente se diagnostica la Sarna.  Lamentablemente, al cabo de aproximadamente 15 días el Veterinario se desvincula de la dueña del canino y descubre que también fue contagiado por esta parasitosis.

Discusión y conclusiones
Esta enfermedad parasitaria, Escabiosis o Sarna común en caninos y otras especies, se puede comportar como una Zoonosis muy contagiosa, especialmente en aquellos casos de una convivencia muy estrecha con las mascotas. Destacándose que aunque los animales se encuentren en buenas condiciones de aseo y alimentación, se pueden comportar algunas veces como vectores o portadores subclínicos, asintomáticos de la enfermedad, tal el caso descripto.

Cabe destacar la actuación del profesional Veterinario, como agente primario de la Salud, acostumbrado al manejo de enfermedades zoonóticas, quien rápidamente sospechó de esta Zoonosis parasitaria logró certeza en el diagnóstico de unas enfermedades trasmisibles de animales al hombre.   Bien podemos definir este caso de Sarna o Escabiosis, de transmisión cruzada de un canino con síntomas subclínicos que contagia a una mujer y finalmente a otras personas de su entorno.

Evidentemente tener una mascota en convivencia íntima no siempre es una buena costumbre. Si bien las personas deben saber que es posible enfermarse por causa de de sus mascotas ú otros animales domésticos, debemos jerarquizar los beneficios que los mismos brindan, sea como animales de compañia u otros usos, pero el riesgo para la salud en ocaciones puede ser serio, ya que son muchas y variadas la enfermedades que pueden ser trasmitidas de los animales a las personas y se cree que probablemente, surjan muchas infecciones  nuevas, que aún hoy, nadie a descubierto.

Bibliografía
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– International Journal of Science and Research (IJSR) 2020
– Kuzmar I, Rizo M, Cortés E. 2014a. How to create a telemedicine service: telemedicine heptagon. Actualidad Medica 99(791):44-45. 2014.
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www.ijsr.net | Most Trusted Research Journal Since Year 2012. USA 2020


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