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abril 2022

Alimentación de las tortugas terrestres.

Vet. Arg. – Vol. XXXIX – Nº 408 – Abril 2022.

*Autor: Equipo de MiTortuga.net

Las tortugas son seres vivos primigenios fascinantes, que habitan la Tierra desde hace por lo menos doscientos millones de años, gracias a un organismo muy especial en permanente estudio por la comunidad científica, a fin de establecer cuáles son las claves de la longevidad de estos reptiles, tan singulares como arrugados.

Vale aclarar que cuando se les nombra como galápagos, no hay mayor diferencia con respecto a las variadas especies terrestres integradas en la familia Testudinidae. Simplemente, distingue a aquellas especies que pueden vivir en ecosistemas acuáticos, de las que no lo hacen.

Pero el origen de la palabra tortuga es igualmente curioso. Proviene del vocablo latín tartaruchum, que significa demonio, que deviene a su vez de la palabra griega tartaruchus, que eran habitantes endemoniados en el inframundo de la región del Tártaro.

Descubrir cómo viven las tortugas terrestres es una experiencia inigualable para el ser humano, que aún sigue tratando de descubrir los secretos de la longevidad de estos seres tan resistentes a los cambios medioambientales, las características de las distintas especies terrestres y semi terrestres, así como su reproducción, alimentación y enfermedades.

¿Cuánto puede vivir una tortuga en libertad?
Son animales ovíparos, porque ponen sus huevos en nidos que cavan en la tierra para su incubación. No tiene dientes, pero sí un pico muy resistente que usan para comer.

Aunque muchas variedades actualmente están en peligro de extinción, se han documentado a nivel mundial cerca de 240 especies terrestres y otras tantas subespecies, amenazadas por la pérdida de su hábitat o por la captura indiscriminada de ejemplares en libertad.

No obstante, son seres muy longevos que pueden vivir entre 50 a 80 años, o más.

De hecho, la tortuga gigante más vieja del planeta se llamaba Harriet, o la Tortuga de Darwin. Fue descubierta en Las Galápagos y vivió 175 años. Murió en el Zoo de Australia el 25 de junio de 2006.

¿Cuáles son las especies más comunes de tortugas de tierra?
Las pertenecientes a la familia Testudinidae que aún caminan lentamente sobre la faz terrestre se clasifican en unas 40 especies.

Sus dimensiones varían desde los 6 centímetros hasta 2.2 metros de longitud y un peso que varía desde 95 gramos a 600 kilogramos de peso.

Las tortugas de tierra pueden vivir tranquilamente en hábitats muy diferentes, bien sea en los bosques de regiones tropicales, o en las regiones más desérticas.

La Tortuga Mora es la que más subespecies tiene, con unas 16 regadas por el planeta, especialmente en continentes como Europa, Asia y África. Miden unos 18 centímetros pero las hembras suelen ser más grandes que los machos.

Entre las especies más comunes se cuentan:

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Mide un máximo de unos 18 centímetros. Su caparazón es de color negro y amarillo oro. Su promedio de vida ronda los 75 años.

Los subgrupos más conocidos se hallan en Francia, España e Italia.

Tortuga de Asia Central (Testudo horsfiel)

 

Puede medir entre 13 a 25 centímetros esta especie también conocida como Tortuga rusa. Su caparazón es negro y amarillo. Vive unos 40 años.

Tortuga del desierto (Gopherus agassizi)

 

Mide entre 25 a 36 centímetros. Sus colores son: verdoso o marrón oscuro. La esperanza de vida oscila entre 50 a 80 años.

Tortuga morrocoy (Chelonoidis carbonaira)

Tiene un tamaño de unos 30-40 centímetros. Su color va de amarillo pálido a rojo ladrillo. Se la conoce también como Tortuga de la Sabana. Vive unos 50 años.

Otras muy populares son las tortugas Sulcata, Patas Rojas, Patas Amarillas, Griega y Estrella de la India.
El caparazón de las tortugas: una armadura muy singular

A grandes rasgos, la morfología de las tortugas, sean terrestres o acuáticas, es muy parecida y única en todas las especies. Consta de un caparazón muy sensitivo provisto de escamas protectoras y tienen patas muy resistentes.

Dicha armadura tiene una rigidez tal que contiene y protege a todos los órganos de este reptil de sangre fría, no siendo separable. Tiene una zona dorsal algo convexa llamadas espaldar y otra ventral y aplanada conocida como plastrón.

No hay otro animal con semejante cáscara protectora. Tanto el espaldar como el plastrón son conectados por un puente ligamentoso o conexión ósea, pero al mismo tiempo quedan dos aberturas libres: por la delantera el animal saca y retrae la cabeza y las extremidades delanteras, mientras que por la trasera puede salir la cola y las patas traseras.

El caparazón es una armadura de dos capas. Una superficial compuesta de un material córneo formado por escamas o placas protectoras y, debajo de estas, se encuentra una estructura ósea, dura que confiere la rigidez característica, contabilizada en unas sesenta placas óseas conectadas entre sí.

Curiosamente, los anillos que bordean los escudos indican la edad de la tortuga y el color del caparazón depende del género y subgénero a que pertenecen, pero también al hábitat y clima donde vivan.

Por ejemplo, las tortugas de caparazones claros provienen de lugares cálidos. Tan es así, que por ejemplo la Tortuga Sulcata del desierto tiene un tono marrón claro muy característico de la arena.

La mayoría tiene tonos verdosos, rojizos, amarillentos o marrones y hasta colores exóticos derivados del hábitat donde permanezcan.

De la misma manera, muchas especies terrestres en invierno son capaces de entrar en hibernación para preservarse.

¿Cuál es la alimentación de las tortugas de tierra?
Una característica clave de las tortugas que las ayuda a ser muy longevas es su lento metabolismo, el cual permite asimilar efectivamente todo lo que ingieren, administrando de esta forma muy bien sus reservas energéticas.

Pudiera decirse que la mayoría de las tortugas terrestres son herbívoras, porque comen preferiblemente plantas, aun cuando vivan en desiertos o bosques tropicales y en regiones más templadas del planeta.

La comunidad científica ha logrado establecer que muchas han logrado admitir en su dieta, gracias al devenir evolutivo de las especies, variedades florales de plantas, pero también es verdad que tienen la capacidad de adaptarse a casi cualquier ecosistema,

En otras palabras, son capaces de vivir prácticamente en cualquier zona del planeta, así que siempre se las ingeniarán para conseguir comida.
Problemas en la alimentación

En cautiverio, status nada ideal para ningún animal, es importante cuidar la dieta porque suelen cometerse excesos nada recomendables para la salud de las tortuguitas, especialmente en el primer año de vida.

La carencia de proteínas y calcio derivada de desequilibrios alimentarios, fragilidad la salud de las tortugas.

Sin embargo, pueden vivir muchos años si la alimentación está basada en vegetales verdes ricos en calcio y otros minerales.

Aunque las tortugas no tienen muchas exigencias, suelen cometerse muchos errores cuando son adoptadas como mascotas.

Lo primero que debe conocerse es que hay dos grandes grupos de tortugas en cautiverio: las herbívoras y omnívoras.

Evidentemente, las primeras suelen basar su dieta en la ingesta de vegetales y las segundas consumen no solamente plantas, sino también restos de animales tales como insectos, otros invertebrados y hasta carroña.

Pero hay que destacar que ninguna tortuga terrestre es exclusivamente carnívora.

Dieta de las herbívoras
La dieta ha de contener alimentos ricos en fibra, calcio y vitaminas presentes en los vegetales.

En menor medida, deben estar presentes las grasas y las proteínas.

Lo ideal en condiciones de cautiverio, es permitirles pastar en un terreno amplio, de buena iluminación.

Las hierbas del campo son perfectas. Hojas de Diente de León, brazas o Coles de Bruselas, lechugas, brócolis, perejil, achicorias, trébol, hojas de zanahorias, colza, entre otras como rosas, geranios, malvaviscos en el género floral son muy apetecibles para las tortugas.

También pueden consumir frutas y hortalizas como melones, mango, peras y manzanas, coliflor, calabacines, pimientos rojos y verdes.

Muchos de estos ingredientes pueden picarse en trozos pequeños para facilitar la ingesta. Y en los primeros años, así como en hembras embarazadas, es prudente rociarlos con un suplemento vitamínico de calidad que contenga vitamina D3 y calcio en concentraciones adecuadas.

Ciertamente, no darán batalla, pero pueden enfermarse si en la dieta diaria incorporamos muchas frutas, muy apetecible para ellas gracias al olfato tan desarrollado que poseen, pero a la vez indeseables si se dan en exceso: el azúcar o la fructosa tiende a dañar los órganos del animal a largo plazo.

Hay que dosificar y mezclar las frutas con vegetales, etc.

Sin embargo, especies como la G. denticulada y la G. carbonaria suelen reaccionar muy bien ante el poder azucarado de las frutas, que las energizan al punto de acelerar el crecimiento.

De resto, otras especies sufren problemas digestivos.

Así que los alimentos prohibidos son las proteínas de origen animal, o la comida para perros y gatos, derivados lácteos, pastas, arroz, biscochos, aguacates, pan, guisantes y alubias.

Tampoco las tortugas omnívoras soportan una dieta abundante en proteínas de origen animal. Lo prudente en estas especies es suministrarles apenas una vez a la semana (o menos) algunos alimentos de este grupo.

En realidad, un consumo elevado de estas proteínas genera un crecimiento acelerado a veces completado con una carencia de calcio muy negativa, porque se producirán distorsiones en la forma del espaldar del caparazón, con un aspecto apiramidado y blando.

¿Por qué?
El organismo de estos quelonios no sabe procesar ni asimilar las proteínas de origen animal.

También los riñones sufren ante el exceso de proteína animal y pueden morir de insuficiencia renal y hasta de “gota”, el mal de la realeza.

Otros daños se reflejan en el hígado, porque estas proteínas suelen ser ricas en grasas.

Una opción muy conveniente se consigue en tiendas especializadas, donde es muy recomendable la llamada “mezcla de primavera”, compuesta de hojas mixtas de vegetales.

Alfalfa y trébol son ricas en proteínas asimilables por el organismo de las tortugas.

Cuando están pequeñitas o bebés, hay que proporcionarles alimentos blandos porque sus mandíbulas están muy débiles aun.

Errores en la alimentación de tortugas terrestres
La clave consiste en proporcionarle a la tortuga una dieta alimentaria natural, parecida a lo que consiguen por sus propios medios en libertad.

Algunas vegetales tienen un alto contenido en ácido oxálico o taninos, componente que en exceso puede ser muy dañino por lo que se recomienda no consumir en exceso brócolis, coles, coliflor, berzas, berenjenas, hojas de acelgas y otras como alubias y guisantes, que caen muy mal en el organismo de las tortugas del género Testudo.

También es errado no incluir fibra en la dieta de las tortugas, que abundan en las hierbas del campo, porque ayudan a mantener una flora y movilidad intestinal óptimas y evita la aparición de diarreas.

Igualmente, hay que evitar la carencia de calcio, logrando un equilibrio con el fósforo, porque este es uno de los mayores problemas que acusan las tortugas en cautiverio. Si este último es excesivo entonces el calcio desciende.

Las tortugas mediterráneas, por ejemplo, consumen vegetales compuestos de una relación entre cuatro a seis partes de calcio por una de fósforo. Invertir esta proporción les trae problemas de crecimiento y el desarrollo de huesos blandos.

El consumo de agua
Aunque hay especies que viven en el desierto capaz de sobrevivir un año sin beber agua gracias a sus grandes reservas, el suministro del vital líquido es también muy importante.

Deben acceder a suficiente agua para mantenerse hidratadas y saludables. De lo contrario, pueden enfermar y padecer cálculos renales, gota,

En cautiverio eso se resuelve fácilmente. Se puede colocar un cuenco o envase a ras de tierra, a fin de que la tortuga pueda sumergirse y consumir agua rápidamente. La aspiran por sus fosas nasales, no actúan como perros o gatos al tomar agua.

Por eso hay que cambiar el suministro de agua a diario, ya que al beberla también orinan o defecan.

Cuando son jóvenes la hidratación implica sumergirlas en agua unas dos veces por semana para que siempre estén bien, cuidando de mantener la cabeza por encima del agua.

Asumir la responsabilidad de mantener en cautiverio a una tortuga terrestre no es poca cosa. Son de los pocos seres vivos que más tiempo han soportado los cambios ambientales del planeta. Es más bien un privilegio, un símbolo de longevidad que todos debemos honrar.

Bibliografía

  • [LIBRO] Las tortugas terrestres, M Avanzi – 2016 – books.google.com
  • ¿Qué comen las tortugas terrestres? MiTortuga.net
  • [PDF] Manejo y alimentación de tortugas y galápagos en cautividad, J Soler, A Martínez – amasquefa.com
  • [LIBRO] Las tortugas, H Wilke – 2010 – books.google.com
  • [LIBRO] El gran libro de las tortugas, M Avanzi, M Millefanti – 2019 – books.google.com
  • [PDF] Estudios en hábitats de alimentación: captura y manejo de tortugas, KL Eckert, KA Bjorndal, FA Abreu-Grobois… – … de las Tortugas …, 2000 – portals.iucn.org

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*Artículo patrocinado.