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diciembre 2021

Producción y utilización de vacunas irradiadas contra enfermedades helmínticas.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVIII – Nº 404 – Diciembre 2021

Reporte técnico, Serie Nº 30, de un panel sobre la Producción y Utilización de Vacunas Irradiadas contra Enfermedades Helmínticas desarrollado en Viena. 
Agencia Internacional de Energía Atómica. Viena 1964.
Traducción Dr. Eduardo Francisco Bonazzi.

  1. I) incidencia y significancia de las enfermedades helmínticas
  2. a) Infestaciones helmínticas en el hombre

MAY (1) ha publicado mapas helmintogeográficos por sobre toda la distribución de los gusanos en todo el mundo.

A nivel mundial en 1947 (STOLL {2}) parece ser que fue cuando hizo el intento integral más reciente para definir cuál es la incidencia de infestaciones helminticas en el hombre.  Entonces luego, en el resumen, se indicaron tantas infecciones individuales como personas había en 1940, es decir para poco más de dos mil millones. En 1947 la población mundial se estima que ha crecido un 50%.  Dado que en el intervalo no ha habido evidencia de una reducción en la incidencia de alguna de las especies de gusanos, Homo sapiens por extrapolación, es al presente huésped de más de 3000 millones de infestados.

Por lo tanto, se puede suponer en ausencia de otra mejor información sobre la cantidad y distribución de helmintiasis humanas, es sustancialmente como se menciona en «Este Mundo Agusanado» («This wormy World»). Allí los subtotales, basados sobre la población de 1940 con una cantidad de 2.170 millones de personas, muestran 257 millones de infestados. Un extensión de un 50 % de estos datos no sería seriamente engañoso para la presente evaluación.

Las incidencias helmínticas más altas ocurren en la trasmisión de la forma a través del suelo: Ascaris, Ancilostoma y Trichuris. Además de estos, luego seguimos con Strongyloides (a pesar de que los datos sobre este fueron inadecuados). También es apropiado el incluir en esta categoría al Oxiurus y Enterobious. Esta cuenta de cinco hace alrededor del 75% de todas las helmintiasis humanas. (El agregado de Trichostrongylus en el hombre es relativamente de menor importancia).

Estas cinco son todas las especies de nematodes, de un grupo de parásitos, particularmente ingeniosos en mantener su lugar en la naturaleza. Todas las cinco vidas como parásitos maduros definidos a nivel del intestino del ser humano y sus huevos, eclosionan en el lumen y viven en la excreta. (Hembras Grávidas de Enterobious como sacos vivos de huevos, también migran desde el ano y dispersan huevos en el área perianal).  Para el caso de Anquilostoma y Strongyloides es requerido un período de vida libre para una renovación de la existencia parasitaria, alcanzada como larva infestante que penetra a traves de la piel, sin embargo también puede penetrar por boca.  Para el caso de Ascaris, Trchuris y Enterobious es necesario un período de eclosión a partir del huevo. Esto varía a partir de unas pocas horas hasta lo más lento como puede ser de unos días o semanas, con el primer caso, al ser ingeridos los huevos eclosionan y los gusanos vuelven a ser liberados como parásitos.

Los siguientes nematodes más numerosos son las filarias, incluyendo Onchocerca que juntos se estiman como el 11% de de las helmintiasis humanas. Todos estos requieren un período de desarrollo en una mosca picadora o mosquito, mediante el cual los períodos infestantes, nuevamente son trasmitidos a la piel del humano, lo cual luego penetran en forma de parásito. Con ellos se puede considerar también al Dacunculus, el gusano de Guinea, que hace otro 2%. Estos reinfestan pasivamente mediante la ingestión en agua de bebida que contiene cyclops dentro de la cual alcanza la infectividad.  El último de los nematodes considerados, Trchinella spiralis, es una infección en el hombre, con una estimación de incidencia mundial de alrededor del 1%.

La Esquistosomiasis comprende el siguiente gran grupo de infestaciones. Aquí se estima que alrededor del 5% del total, cifra quizas muy pequeña. Como un trematode el Schistosomiasis es exepcional en su propio grupo porque después de un estadío intermediario en un pequeño caracol huésped, sus cercarias emergen muy activamente para penetrar por la piel y reestablecer su ciclo de vida en la fase en mamíferos.

Todos los otros trematodes del hombre, entran en el huésped pasivamente, mediante la comida conteniendo metacercarias : Clonorchis y Opistorchis en peces, Paragonimus en cangrejo o cangrejo de río y Fasciolopsis en castañas de agua. Combinados su cuenta da menos de 2% más de todas las helmintiasis humanas. En la escena mundial son los gusanos chatos a pesar de que debido a su tamaño, algunos están dentro de los más viejos conocidos por nosotros. Estos mayormente habitan en forma de estróbilos dentro del intestino y llegan al hombre con las comidas infestadas: Taenia saginata en el músculo del bife de  la carne, T. solium en cerdos, Diphylobotrum latum en el pescado.  Ocasionalmente T. solium puede utilizar al hombre como huesped intermediario.

Otras dos especies de cestodes son especiales en su trayectoria. Los huevos de Hymenolepis nana que a  partir de las heces contaminan a la comida y dedos del hombre donde ambos se establecen como intermediarios y estadíos de estróbilos en el mismo intestino del hombre, y los huevos de Echinococus, típicamente a partir de heces de perros contaminan comida o dedos en el momento que desarrollan un estadío de hidátide intermediario a la infección.

Todos juntos, la cuenta de gusanos chatos da por menos del 4% de las helmintiasis por gusanos en humanos. Las infestaciones hidatídicas con mucho, son las más baja en la tasa de incidencia total, es el tema de una de las publicaciones científicas más grandes sobre cualquier parásito humano.

Salvo las infecciones de Trichinella y Echinococus, se debería enfatizar que, mientras que alguno de estos helmintos tienen rangos de hospedadores más allá del hombre mismo, los hospedadores reservorios como tales juegan un papel relativamente insignificante y despreciable en el mantenimiento de las infestaciones en humanos. El hombre como huésped perpetua las propias especies que lo parasitan, a traves del mantenimiento de una variedad de métodos asociativos con los ciclos de vida de ciertos parásitos en particular.

  1. b) Las interrelaciones entre incidencia y enfermedad en infestaciones helmínticas.

Mientras que la incidencia, en graduación, representa la cantidad enfermedad causada por parásitos, los dos necesitan ser diferenciados.

Con infestaciones causadas por protozoos, bacterias o virus un pequeño inóculo puede desarrollar una gran población de agentes parasitarios mediante multiplicación dentro del huésped sin ir más allá de incrementos desde afuera.  A menos que el huésped responda con alguna defensa que inhiba la multiplicación de acumulación intra huésped de agentes, continua idealmente a una tasa geométrica, y podría abrumar al huésped. La enfermedad puede considerarse un signo de acumulación excesiva.

Para el caso de gusanos parásitos hay una diferencia profunda. Las acumulaciones de helmintos dentro del huésped no es por multiplicación adentro del mismo pero es por parásitos que provienen desde afuera. Buscar excepciones es más aparentes que reales. Muchas infestaciones helmínticas son aditivas siendo que pueden ser de menor grado y no clínicas. Esto es porque en términos generales, y variando con las especies de parásitos, los efectos clínicos de helmintiasis están relacionadas con el número de helmintos que cargan. Pequeños números, en general significan pequeña o no enfermedad, grandes números significan correspondientemente grandes daños.

Así es que, otra vez hablando en forma general, la cantidad de helmintiasis clínica está relacionada con la incidencia de una forma particular de en un área determinada por cuanto dado que la protección construida para especies parásitas es su enorme fecundidad. La baja incidencia generalmente es un reflejo de una cantidad proporcionalmente pequeña de enfermedad helmíntica, mientras que alta incidencia significa grandes oportunidades para un asalto parasitario renovado y acumulación individual de gusanos. En sentido contrario, es probable considerando los riesgos de vida desde el punto de vista del parásito, que la alta incidencia podría no mantenerse sin la presencia de algunos individuos altamente infestados. Sin embargo, por el contrario, un gran número de enfermedades parasitadas pueden producir infestaciones concatenadas en el ambiente que podrían resultar en un incremento de serias infestaciones. El parasitismo en animales domésticos  es algo que tiene una ocurrencia bastante frecuente.

Quizás un ejemplo de resultados de baja y alta incidencia es la comparación de Trichuris y Ascaris. Trichuris es una forma que está frecuentemente asociada con Ascaris, pero característicamente con baja incidencia. Un desarrollo de larvas infestantes exitoso dentro de los huevos y su posterior transferencia pasiva al huésped parecería mucho más pobre de ser encontrada en Trichuris que en Ascaris, sin embargo los estadíos de huevos de las dos especies tienen algunos requerimientos ecológicos similares. Trichuris también es una forma mucho menos fecunda que Ascaris. Generalmente resulta que las infestaciones por Trichuris son de menor grado y no clínicas, pero Ascaris, pueden rivalizar incluso con Anquilostoma en la cantidad del daño clínico que causan. Sin embargo, debería recordarse que hay áreas y localidades donde la trichuriasis clínica es severa, y esa parte del daño causado por ascariasis está asociada con los Ascaris residuales dentro del cuerpo del huésped, un hecho que no es cierto para Trichuris

En la siguiente lista de enfermedades helminticas del hombre están dispuestos en una serie diseñada para reflejar el orden de magnitud en el cual ellos causan hoy daño y enfermedad humana en el mundo.

  1. Anquilostoma
  2. Ascaris
  3. Las filarias (incluida Onchocerca)
  4. Schistosoma
  5. Trichuris
  6. Strongyloides
  7. Dracunculus
  8. Enterobious
  9. Trichinella
  10. Trematodes además de Schistosoma
  11. Gusanos chatos

Una helmintología nosologíca tan simplificada debe considerarse sugerente más que definitiva. Por ejemplo, surge la complicación que, en áreas de infección endémica, y estas son la principal preocupación, es la excepción y no la regla que un individuo albergue o padezca una sola especie helmíntica. La Polio o Tifoidea pueden diseminarse en una región y ser rastreable como una entidad de enfermedad distinta en forma epidémica. Este no es el caso con infestaciones helmínticas las cuales, en su lugar son característicamente endémicas y múltiples.

Deberían resultar requerimientos inusuales para endemicidad de unas determinadas especies helmínticas en áreas limitadas, pero excepcionalmente son solas.  Esto es especialmente cierto en áreas tropicales y subtropicales húmedas, donde las primeras seis infestaciones mencionadas anteriormente estan seriamente diseminadas (Anquilostoma, Ascaris, las filarias, Schistosoma, Trichuris y Strongyloides). El encuentro de una de estas en el huésped o localmente, generalmente significa el hallazgo de las otras u otra. En realidad ellas deberían operar sinérgicamente desde el punto de vista clínico.

  1. c) Las infestaciones helmínticas en animales domésticos

 Las infestaciones helmínticas en animales domésticos también ilustran esto. Las grandes infestaciones de gusanos en el ganado vacuno, ovejas, cabras y equinos, son contraidas mientras los animales se encuentran en pastoreo o confinados en pasturas. La mayoría de sus helmintos penetran o viven en el tracto gastrointestinal. Los huevos o estados larvas desarrollan en los huéspedes y lo abandonan a través del estiércol.  Sobre el suelo de la pastura desarrollan los estadíos infestantes y estos son ingeridos con el forraje. Entre los rumiantes el gusano del «alambre enrollado», Haemonchus , tiene una mala reputación en todos los terrenos donde los rodeos y rebaños pastan, pero no ocurre por sí solo. Una o más de las especies de estos géneros relacionados como Trichostrongylus, Cooperia, Nematodirus, Ostertagia, Strongyloides, Bunostomum y Oesofagostomum, todos los cuales su historia de vida en parte son paralelas con la del Haemonchus y se pueden encontrar con él.

Dependiendo de una variedad de factores, varios helmintos pueden aumentar periódicamente en ataques parasitarios en relación con los demás. También se contraen en el área de pastos gusanos pulmonares, trematodos y los huevos de gusanos chatos. La capacidad de producción de anemia de Hemonchus dondequiera que ocurra a nivel clínico sin duda aumenta la patogenia de las formas asociadas.

Una situación algo similar ocurre en caballos y mulas, con sus numerosos tipos de especies de strongylos.  FOSTER (3) observó que «no todas las 40 diferentes clases de strongylos alguna vez se han encontrado en un caballo o mula pero cualitativamente las infestaciones de equinos varían ligeramente solo en diferentes partes del mundo, y cuantitativamente la carga promedio en caballos o mulas, a partir de un cuarto o un medio de las especies de strongylideos conocidos».

Quizás más familiar es el problema en borregos donde el Ascaris lumbricoides  es la mayor forma cosmopolita.  Cabe señalar que, aunque morfológicamente similar a la «gran lombriz intestinal del hombre», no se caracteriza por la infección cruzada. El anuario de 1956 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (4) reporta que los «ascaridios ..el costo del criador de cerdos en los Estados Unidos un estimado de 50 millones de dólares por año». Rara vez están solos en el huésped, donde la forma predominante es Strongyloides donde la pérdida anual estimada es de 25 millones de dólares y donde está Stephanurus dentatus, el gusano del riñón el daño anual está calculado como más de 72 millones de dólares.

BOUGHTON (5) cita una valoración del Servicio de Investigación Agrícola de US (1954) de pérdidas anuales de U$S 227 672 000 de la producción de ganado debida a helmintos. En la discusión de la publicación de Boughton, Foster observó en 1954 el Departamento de Agricultura estimó que los parásitos son responsables de alrededor del cuarenta por ciento  del total de las enfermedades animales también las pérdidas por parásitos a nivel de los establecimientos en los Estados Unidos. Una pérdida que excede un billón de dólares anuales fué atribuida a parásitos tanto internos como externos. Estas estimaciones no tuvieron en cuenta los costos por investigación, tratamientos y medidas correctivas, inspección, cuarentena, erradicación o pérdidas intangibles a través de la devaluación. Tampoco permitió saber el tipo de pérdida, enfatizó el Dr Boughton, o costo a la producción a partir de los helmintos.

  1. d) Importancia de las infestaciones helmínticas según se refleja en la literatura.

Un método de evaluar independientemente la opinión mundial actual sobre la seriedad relativa de varias infestaciones helmínticas en el hombre y los animales podría ser la encuesta de la cantidad relativa de prestaciones a la atención del problema de su tratamiento. Para los parasitólogos existe un excelente Abstract Helmintológico (6) el cual ayuda a cubrir la literatura mundial. Unas examinaciones recientes han sido hechas en desde los volúmenes 29 a 32, parte 3 publicados entre 1960 y 1963, en el cual el 92 % de 10667 abstracts se refieren a las publicaciones originales en los cinco años 1958-1962. De estos 1247 o alrededor de 1 en 8. Concierne a antihelminticos y tratamiento de helmintiasis  aquellos con especial referencias a las verminosis del hombre numerados 696, y a los animales domésticos 551. Concediendo  aquellos reportes de aquellas áreas de cierta extención a favor de tópico de drogas o métodos de tratamientos, y admitiendo también que el resúmen de una literatura mundial ha tendido a enfatizar la actividad Europea y Estadounidense en este campo, el muestreo ha producido algunos puntos que vale la pena considerar.

Los 696 artículos en el período 1958-1962 referidos al tratamiento de helmintiasis en humanos ya se trate de estudios en el hombre o en animales de experimentación con aplicaciones humanas a la vista, se analiza como sigue: Mucha atención se le brinda a Ascaris y Schistosoma, con más de cien artículos sobre cada uno; alrededor de cien artículos adicionales se refieren a Ancilostoma ; un número algo similar a gusanos chatos; y cerca de todas las formas de filarias; hay 50 de ellos de oxiurus y trematodes que no sean esquistosomas, principalmente Paragonimus y Clonorquis; los restantes totalizan alrededor de 60, tienen que ver con Trichuris, Strongyloides, Trichinella y otros. (Donde más de una helmintiasis tiene que ver con el artículo semejante, se asignó al tema de aparente interés principal).

Los 551 artículos sobre tratamiento de helmintiasis en animales domésticos donde no fueron fácilmente clasificados. El énfasis más frecuentemente establecido sobre el efecto en el huésped de la droga (en dosificaciones, gustos, etc.) que se está probando para alcanzar las características múltiples infecciones comunes al huésped. Quizás esto podría llamarse el énfasis en la cría de animales. Así, aproximadamente el 70% de los artículos, a saber 382, se referían a tratamientos de ganado vacuno y ovino, pero solo 198 estaban dirigidos a helmintos particulares. Los especificados fueron 91 para Fasciola y otros trematodos hepáticos, 64 para Dictiocaulus y otros gusanos pulmonares, y 43 para Haemonchus y estrongiloides gastrointestinales relacionados.

Tratamientos para aves domésticas, principalmente, pollos fue el tema de 79 artículos. Los restantes 90 artículos de los 551 fueron igualmente alrededor divididos entre equinos, cerdos, perros y gatos y animales de zoológico y laboratorio.

Si una encuesta de la literatura técnica veterinaria habría revelado una clasificación diferente de preocupación con respecto a los helmintos de animales domésticos no fue determinada. Sin embargo, en el campo de los parásitos del hombre un relevamiento posterior de publicaciones recientes en medicina tropical respecto al tratamiento de los helmintos parecía indicar que los Abstracts Helmintológicos presentan una imagen justa de interés actual.

Si nosotros consideramos que tal interés actual refleja en cierta medida el grado de gravedad de las helmintiasis, luego un índice de que tal interés actual refleja en cierta medida el grado de gravedad de las helmintiasis, entonces podría decirse que un índice de preocupación profesional por el hombre de hoy en día se centra particularmente en Ascaris y Schistosoma.  El próximo, en orden, viene ancilostoma, gusanos chatos, las filarias, oxiurus, trematodesotros que no sean esquistosomas, Trichuris, Estrongiloides y Trichinella.

De manera similar, un índice de mayor a menor preocupación de los animales domésticos como centros de acogida primero en gusanos de los bovinos y ovejas, con referencia en particular a :  Fasciola, Dictiocaulus y Haemonchus, luego en gusanos en aves domésticas y en orden decreciente en aquellos de equinos, cerdos y en perros y gatos.

  1. e) El rol de la inmunidad en infestaciones helmínticas

Sería irrelevante considerar la vacunación en un sistema huesped-parásito en el cual la inmunidad funcional no ocurre. Por lo tanto será apropiado examinar el problema de las helmintiasis del hombre y en animales domésticos desde el punto de vista de la ocurrencia de inmunidades protegidas.

Una vez que, más o menos impensable para el huésped, el estar inmunizadamente protegido por sí contra parásitos metazoos a través del proceso de infestación o más bien a través de reinfestación. La demostración de inmunidad llegó gradualmente entre los años 1920 y 1930 y ha cambiado el centro de gravedad en la helmintología (STOLL {7}).

La mayor dificultad es que no hay medios para determinar si o no una inmunidad obtenida en un determinado huésped a través del proceso de intento de infección o reinfección de ese huésped.  Los datos epidemiológicos sobre la incidencia es derivada mayormente a partir de examinaciones simples. Para el hombre este dato probablemente se puede obtener durante un programa de salud pública o en hospitales para el tratamiento cuando se efectúan test positivos.

En el caso de los animales la mayor información proviene de los exames de material de los mataderos. Así, las encuestas generalmente representan información única, transversal, inadecuada para los examinados, estén o no en condiciones de reinfección, y también inadecuada para su estado de inmunidad.

Cuando las helmintiasis manifiestas son menores en grado y subclínicas esto es un signo de baja exposición o una pequeña infestación residual en un huésped ya sustancialmente inmune ?. Sobre este punto debe tenerse en cuenta que, en los estudios sobre la epidemiología del nematodo transmitido por el suelo, realizados durante muchos años, se consideró que la cantidad de infección individual constituía una medida de la cantidad de exposición. Sólo en raras ocasiones y de forma vaga se implicó alguna vez una fuerza contraria a la inmunidad individual. Incluso ahora no existen pruebas in vitro o in vivo que midan la inmunidad.

Quizás la aproximación más cercana a esos tests resulta del clásico estudio de SARLES (8), pero aún no está claro si la precipitación de larvas actuales registran o no anticuerpos que juegan un rol en la protección. La microprecipitación  larval el test de ascariacis (LEJKINA {9}) en la forma presente parece fuertemente positivo dentro de los 20 a 30 días después de la infestación inicial pero más tarde desaparece rápidamente. Una situación similar ocurre con el test de precipitación circumoval en la infestación de Schistosoma mansoni (OLIVER- GONZALES, {10}). por supuesto que hay, un número de otros tests, algunos de ellos razonablemente específicos, la cual dicha señal en que el huésped podría albergar o haber albergado un helminto determinado, pero esto no equivale a un registro de inmunidad del huésped.

Por lo tanto, no hay evidencia directa que una inmunidad protegida desarrolla en el hombre contra ancylostomiasis, a pesar de que la evidencia es clara que esta ocurre en el sistema de ancylostomiasis del perro. Basándose en la analogía, parece probable que eventualmente se obtengan datos positivos para el hombre, no solo con respecto a la anquilostomiasis sino también con otros helmintos. La evidencia se acumula sobre Schistosoma.

Más investigadores mostraron un interés en investigar en el problema de la inmunidad de helmintos. El interés por el cual está creciendo quizás se pueda ilustrar mediante un resumen de las publicaciones dedicadas a la inmunidad de la serología de las infecciones por gusanos listadas a partir de una serie reciente de Abstracts Helmintológicos ya mencionados.

Tiene que recordarse que el 92% de los trabajos fueron publicados entre 1958 y 1962. De los 10.667 abstracts involucrados, 508 tratan el problema el cual 49 son de carácter general. Alrededor de los dos tercios de los restantes se refieren a las reacciones del huésped con los gusanos como interés primario en helmintología humana, sin embargo muchos de los estudios fueron con animales de experimentación. El material de estos temas estan publicados en numerosos trabajos y fueron : Schistosoma 97; Gusanos Chatos, con referencia especial y énfasis en Hidatidosis, 67; Ascaris 47; Trichinella 39; filarias, todas las formas incluyendo Litosomoides, 33; trematodes otros que no sean schistosomas, 20; ancylostomas,18; oxiurus, Strongyloides y Trichuris respectivamente 6, 4 y 2, en un total de 333.

Los restantes 126, representan alrededor de otros tres, fueron primariamente concernientes a los helmintos de animales domésticos y de laboratorio: Dictyocaulus, 44; Haemonchus y otros gastrointestinales, strongyloides, 37; Fasciola y otras parásitos del hígado, 25; Nippostrongylus y Nematospiroides, 20.

Estos artículos luego fueron reclasificados para diferenciarse de aquellos sobre serología versus aquellos sobre inmunidad per se. De los 459, el tema de 281 se refieren a los test serológicos o a análisis inmunológicos de infestaciones huésped-gusano, y 178 con inmunidad como tal. Los últimos tuvieron que ver con la cuestión si los fenómenos de inmunidad podrían ser demostrados en forma de infestación natural o experimental y por los intentos de producirlo con varios agentes biológicos. Estos van desde productos derivados a partir de estadíos de ciclo de vida de los gusanos, hasta el uso de estadíos infestantes cuya habilidad de infestar fué anormal debido a la fuente o previamente al tratamiento, incluyendo la irradiación. Estudios sobre producción artificial de inmunidad están destinados a aumentar como atestigua el interés de este panel.

Desde el lado serológico, en el que la experimentación es frecuentemente más simple y más fácil, es de esperar que el interés y la actividad aumenten particularmente en la dirección de diseñar una prueba que mida la presencia y el grado de inmunidad protectora en un huésped, idealmente algo tan confiable como el anticuerpo neutralizante prueba de virus.

El desarrollo de inmunidad y el desarrollo de enfermedad con gusanos parásitos representan en algunos aspectos, el anverso y el reverso biológicos de la misma medalla. La probabilidad de erradicación de cualquier especie de gusano en un futuro próximo es dudosa. Sin embargo, debe haber un tiempo intermedio en el que los hospedadores puedan, en mayor medida, vivir en una paz aproximada con infecciones menores a un nivel no clínico. A estas alturas, se ha alcanzado un cierto grado de comprensión de la relación general involucrada en la inmunidad helminto-huésped en condiciones endémicas.

  1. f) Algunas consideraciones en la interrelación «huésped-gusano»(STOLL, 11,12})

(1) Durante un período el cual favorece el desarrollo de estadíos infestantes de los gusanos, los huéspedes bajo condiciones endémicas deberían encontrarse con una corriente continua de ingreso de parásitos. Esto es lo que se encuentra con la reinfestación.

(2) El huésped debería biológicamente lidiar con esta reinfección o está en problemas por los efectos patógenos de la carga acumulada de gusanos, que teóricamente es paralelo al proceso de infección con el proceso biológico en un huésped enfrentado a organismos tan auto-multiplicadores como las bacterias.

3) Las observaciones indican que un «huespismo» que muestre una capacidad de resistir para ser inmune, depende de la presencia continua y la entrada continua de algunos gusanos para desarrollar y mantener dicha resistencia. Probablemente esto no sea más misterioso que la necesidad de retroalimentación de un tipo de antígeno de gusano en los mecanismos protectores del huésped. Una suposición similar es, por supuesto, ampliamente aplicable a los agentes infecciosos, incluidos los de carácter bastante diferente a los parásitos.

4) Una inmunidad adquirida es específica operando independientemente contra especies de helmintos individuales en infestaciones múltiples.  Esto es alguna evidencia que la calificación entre ciertas formas estrechamente relacionadas pueden ser necesarias.

5) Los efectos protectivos parecen darse mejor cuando la tasa de entrada de gusanos no es demasiado grande. Es mejor si primero llegan lentamente. Si llegan demasiado rápido y especialmente cuando el huésped se enfrenta a una cantidad potencialmente mortal de infección a la mayor tasa (es decir, como una dosis única), el huésped puede ser incapaz de movilizar sus defensas biológicas e incluso sucumbir. La utilización de una sola, o sólo unas pocas infecciones, para probar si se puede desarrollar una inmunidad en un huésped, ha sido un factor decisivo para dilucidar las relaciones normales entre gusano y huésped que ocurren en condiciones endémicas.

6) La protección o inmunidad puede penetrar bajo estrés, p. Ej. En la hembra durante el embarazo y la lactancia. Por supuesto, todas las inmunidades contra los agentes infecciosos pueden romperse.

7) El rol de la nutrición en el huésped es vital. Esto ha sido bien ilustrado experimentalmente en algunos de los estudios de Baltimore con el gusano del perro Ancylostoma caninum.  Las dietas deficientes pueden prevenir el desarrollo de una respuesta protectora o hacer inefectiva la protección bajo un ataque. Los experimentos aún no han proporcionado la información crítica sobre qué componentes dietéticos y qué cantidades umbral de ellos constituyen una nutrición adecuada o inadecuada, en relación con la respuesta del huésped de inmunidad contra cualquier helminto.

Estos son algunos de los factores básicos que deberían ser considerados cuando se estudie la vacunación como un sustituto para infestaciones naturales con helmintos para lograr protección inmunológica contra ellos. Justamente como los virus hay aquellos que, la fiebre amarilla es un ejemplo, son capaces de proveer una protección durable, y también hay otros, como son los virus de la gripe común, los cuales que instigan una protección meramente transitoria. La experiencia obtenida con Dictyocaulus es con un sistema gusano-huésped en el que se desarrolla una excelente calidad de inmunidad en condiciones naturales. No todas las inmunidades helmínticas son tan buenas cualitativamente.

  1. II) Desarrollo de vacunas irradiadas contra enfermedades helmínticas.

Es paradójico que, cuando una pastura sea mejorada para llevar una mayor cantidad de ganado, el riesgo de helmintiasis se incremente; en contra posición con muchas enfermedades helminticas en humanos, los riesgos se incrementan cuando los estándares de manejo crecen.  Por diferentes razones no debería asumirse que proveyendo apropiada sanidad y educación las enfermedades en el hombre como la esquistosomiasis y el anquilostoma rápidamente puedan erradicarse. La expansión de la población marginal aumenta el riesgo en cuanto a estándares de vida en países en desarrollo lo que indica que esto no es posible  en un futuro previsible.

  1. a) Méritos relativos de prevención y tratamientos

El tratamiento de enfermedades por helmintos siempre es secundaria a la mejor prevención por varias razones. Primero, el huésped puede morir antes que la enfermedad sea diagnosticada, por ejemplo en el caso de Haemoncosis y Nematodiriasis en ovejas. Segundo, las lesiones residuales, como en bronquitis parasitaria u Ostertagiasis bovina, pueden permanecer hasta producir la enfermedad clínica. Tercero, los focos de la enfermedad causan una alta contaminación de las pasturas y esto probablemente pueden asegurar un segundo foco en un rodeo susceptible. Y finalmente, los regímenes de tratamiento generalmente están reservados para las enfermedades francas, mientras que en las subclínicas, las pérdidas en producción de carne y lana, son ignoradas.

Por lo tanto la profilaxis debería ser una ayuda y al presente el principal método para alcanzarla es mediante el uso de drogas en el momento justo para minimizar el desafío a los rodeos susceptibles. Estas técnicas han sido parcialmente exitosas en gran parte en el control de las nematodiasis gastrointestinales de bovinos y ovinos, sin embargo en muchas áreas el tratamiento requerido por intervalos de varias semanas.

Ha sido conocido por varios años que el bienestar de ovinos y bovinos, en áreas de desafíos es muy grande debido al desarrollo de una inmunidad muy fuerte adquirida, por ejemplo TAYLOR (13) ha demostrado que a campo borregos inmunes pueden permanecer completamente saludables mientras diariamente ingieren una u otra manera números letales de larvas de tricostrongylideos (ver también {e} y {f}, en la sección 1)

  1. b) Control inmunológico de enfermedades helmínticas

A la vista de las evidencias sobre la adquisición de inmunidad en infestaciones helmínticas es sorprendente que en el control artificial la inmunización ha probado ser muy dificultosa. Esto es en parte debido a la complejidad inmunológica de la relación huésped-gusano. En general los intentos de inmunización basados en vacunas preparadas a partir del material de gusanos muertos ha dado resultados decepcionantes cuando se compara con la inmunidad la cual puede ser estimulada mediante infestaciones experimentales. Por lo cual ha sido aceptado que las sustancias antigénicas asociadas con la actividad metabólica de parásitos activos es importante para producir una inmunidad fuerte. Empleando larvas irradiadas como vacunas le permite a uno el tener la ventaja de propiedades inmunológicas especiales de los parásitos vivos: el tratamiento con la radiación puede suprimir enormemente el efecto patogénico de las vacunas y la capacidad reproductiva de los parásitos involucrados.

El primer éxito en vacunas larvales irradiadas fue el desarrollado contra el parásito del pulmón de bovinos Dictyocaulus viviparus. Los pasos involucrados en este trabajo se establecen a continuación.

  1. c) El desarrollo de una vacuna larval irradiada contra Dyctiocaulus viviparus

Este organismo es el causante de la bronquitis parasitaria en el bovino. En muchos sentidos esto representa un sistema ideal en el cual los intentos de control inmunológico en el fueron evidencia fuerte y buena de una gran inmunidad adquirida (TAYLOR,{14}; WETZEL, {15}; GREGOIRE, {16}). Esto fue fácilmente comprobado bajo condiciones de laboratorio. Los resultados de este experimento específico se pueden ver en la Tabla 1.

El éxito en el uso de larvas de helmintos irradiadas como vacunas depende del hallazgo de una dosis de irradiación la que reduzca significativamente el efecto patogénico de la larva sin perjudicar significativamente su fuerza inmunogénica.  Los experimentos preliminares con larvas de D. viviparus demostraron que las dosis de rayos X de menos de 20 kr no produjeron suficiente grado de atenuación. Los experimentos llevados adelante con dosis de 20, 40 kr con rayos X y 60 kr (JARRETTT, et. al. {17}) indicaron que 40 kr fue la dosis más adecuada; las vacunas de 20 kr también fue patogénica, la vacuna de 60 kr fue sobreirradiada.

Tabla 1. Número de gusanos desarrollados a partir de 4000 larvas de D .viviparus en terneros «inmunes» y «susceptibles»

Una vacuna basada en una dosis simple de larvas de D. viviparus fue testeada bajo condiciones de campo y se encontró que brindó una significativa protección (JARRETT et al,{18}). Una inmunidad mucho más mejorada se obtuvo cuando el calendario consistió en dos dosis de larvas irradiadas con un intervalo de seis semanas entre dosis (JARRETT et al. {19}). Algunos resultados de esas dobles vacunaciones se pueden observar en la Tabla II.

Tabla II. Resultados de los experimentos de doble vacunación.
Resultados Clínicos, parasitológicos y patológicos cuando 10 terneros vacunados* y 10 controles fueron desafiados con 10.000 larvas de D. viviparus y sacrificados 33 días posteriores.

* Dos dosis de larvas irradiadas con un intervalo de seis semanas entre sí.

En pruebas experimentales subsecuentes en los Estados Unidos de Norteamérica (ENGELBRECHT, {20}), Suecia (OLSON, {21}), Holanda (VAN ECK et al.,{22}) y Francia (PIERRE et al., {23}), han confirmado que la vacuna ha brindado un alto de protección contra la descarga. Esta vacuna ahora ya ha sido puesta en el mercado y se vende comercialmente durante muchos años empleada en cientos de animales.

Debido al éxito con D. viviparus se han hecho varios intentos de desarrollar vacunas irradiadas contra un gran número de otros parásitos.

  1. d) Vacunas irradiadas contra Haemonchus contortus

En ovejas de siete meses o más, dos dosis de 10.000 larvas irradiadas de H. contortus administradas con un mes de intervalo le va a conferir un marcado grado de protección contra un desafío de 10.000 a 50.000 larvas un mes más tarde. Veinticinco de esas ovejas necropsiadas 30 a 40 días después del desafío tuvieron un promedio de 40 gusanos/oveja comparadas con una media de 1948 en ovejas control (URQUHART et al., {24}). Desafortunadamente en corderos de dos a tres meses de edad vacunados en forma similar no se produjo inmunidad. Varios procedimientos diseñados para mejorar la respuesta inmunitaria de corderos jóvenes fueron infructuosos.  Estos incluyeron el plano nutricional de los corderos, la inyección de adyuvantes, la inyección intraperitoneal de larvas normales y una reducción diez veces en el número de larvas inmunizantes; ahora también se conoce que los corderos expuestos a una dosis infestante simple con H. contortus normales no desarrollan ninguna resistencia a subsecuentes reinfestaciones (MANTON et al. {25}). Es interesante especular sobre las razones de esta aparente inmadurez inmunológica a una edad en la que los corderos van a responder normalmente a otros estímulos antigénicos e importante que significativo, debería ser investigado bajo condiciones de campo en áreas donde la Haemoncosis es prevalente.

  1. e) Vacunas irradiadas contra Trichostrongylus colubriformis

Empleando larvas irradiadas con rayos X de T. colubriformis en corderos de seis meses de edad JARRETT et al., {26} y MULLIGAN et al., {27} produjeron un alto grado de inmunidad en infestaciones experimentales. El primer grupo en experimentos preliminares demostraron que la doble vacunación con 5000 o 10000 larvas reducen el número del desarrollo de los gusanos a partir de una descarga infestante de 10000 larvas en aproximadamente 97%.  La dosis de rayos X empleada fue insuficiente como para prevenir que numerosas larvas desarrollen a adultos una gran parte hembras estériles.  Sin embargo, Mulligan et al., empleando altas dosis preparó una vacuna cuyo resultado fué el bajo número de gusanos.  Esta fué administrada a 10 corderos en dos dosis de 10000 larvas con un  intervalo de un mes.  Cada uno fue desafiado un mes después con 30000 larvas; en la necropsia nueve corderos mostraron un grado muy llamativo de resistencia y por otro lado un grado moderado.

  1. f) Vacunas irradiadas contra Cysticercocis bovina

Desde que la práctica vacunal probablemente podría ser muy valorable para controlar la Cysticercosis bovina en áreas endémicas algunos experimentos han sido realizados con huevos irradiadas con dosis de 40 kr. de T. saginata. Terneras que recibieron estos huevos no mostraron evidencia de cisticercos en la autopsia 50 a 80 días posteriores y si fueran desafiadas con 1000 a 40000 huevos 34 a 42 días después de la vacunación, mostraron siete a 20 veces de cisticercos menos vivos que los terneros no vacunados.  En el campo dos dificultades potenciales estan asociadas con el uso de esta vacunas; primero, los huevos deben ser obtenidos a partir de fuentes humanas y segundo, hay una dificultad en asegurar que los terneros no fueron infestados previamente a que la vacunación haya producido resistencia (URQUHART, {28}).

  1. g) Vacunas irradiadas contra Anquilostomas caninos

Experimentos para producir vacunas mediante irradiación X, contra dos especies de Anquilostomas canino, han sido reportados.  DOW et al., (29, 30) perros inmunizados contra U. stenocephala mediante vacunación a dosis simple y doble con larvas irradiadas con rayos X. El procedimiento empleando vacunación y dosis de desafío con 1000 larvas brindaron buena protección (tres perros control tuvieron 512 más/menos 34 gusanos en comparación con 2,4 más menos 2,9 gusanos en cinco perros vacunados), pero a la dosis de rayos X empleada (40 kr) desarrollaron a partir de la vacuna un pequeño número de adultos y estos dieron origen al crecimiento de algunos huevos en heces.  Experimentos actuales para producir un vacuna de rayos X contra A. caninum es descripta por Miller en otra parte.

  1. h) Observaciones generales

Una de las ventajas la cual facilitó el desarrollo de vacunas contra la bronquitis parasitaria en la Universidad de Glasgow fue la amplia oportunidad de estudiar la enfermedad a campo, y la evaluación de la vacuna pudo llevarse adelante y unas millas muy de cerca del laboratorio.  Además un problema en el desarrollo técnico de vacunas contra, por decir, haemonchosis, trycostrogyloidosis pura, cysticercosis bovina y anquilostosomiasis ningua de las cuales son comunes en el Reino Unido de Gran Bretaña, es la pérdida de personal entrenado en las especialidades necesarias y la pérdida de financiación para experimentos en el extranjero.

Larvas irradiadas, aparte del valor práctico como vacunas, son una herramienta muy útil en las investigaciones de los mecanismos biológicos que controlan la estimulación y acciones de respuestas inmunes.  Por ejemplo hay una evidencia que las larvas irradiadas estimulan un alto grado de inmunidad más que las larvas normales, posiblemente es una indicación de la significación de material somático a partir de desarrollo de formas larvales.

Un punto final es el uso de irradiación X como un medio de inmunización contra enfermedades de protozoos. Esto ya sido desarrollado exitosamente en laboratorio contra Eimeria tenella en pollos (HEIN, en preparación). Al presente en el Este de África un intento se está haciendo para producir una vacuna contra la Fiebre de la Costa del Este, una enfermedad de los bovinos comunes y usuales causada por Teileria parva.

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