Detección de Explosivos con Abejas
Científicos de Los Alamos National Laboratory han desarrollado una nueva técnica para la detección de explosivos basada en la reacción de las abejas ante el ‘olor’ que desprenden ciertos explosivos, lo cual les permite actuar como detectores naturales de explosivos. Esta técnica nace como una capacidad de detección más ante la creciente amenaza de los IEDs (Improvised Explosive Devices) que sufren las tropas desplegadas en países como Irak y Afganistán, y cada vez más la población civil.
El método consiste en el estudio y entrenamiento de abejas de forma que, ante el olor de un determinado explosivo, reaccionan con un acto reflejo consistente en sacar la lengua (del mismo modo que lo hacen cuando detectan néctar). Los investigadores emplean para el entrenamiento de las abejas las técnicas de Pavlov.
Reacción de una abeja cuando detecta el olor de un explosivo. Fuente: Newsletter, Los Alamos National Laboratory.
Siguiendo la misma línea de investigación, una empresa de Reino Unido, Inscentinel Std, ha desarrollado un método de entrenamiento que aprovecha esta habilidad natural de las abejas. Consiste en situar a cada abeja en una jaula individual, sometiéndola a pequeñas concentraciones de vapores de explosivos que detecta su antena, al mismo tiempo que se le recompensa con agua con azúcar. La abeja es capaz de recordar estos olores y, asociarlos a la recompensa. Por ello, una vez ‘adiestrada’, reaccionará sacando la lengua cada vez que los detecte.
Jaula de entrenamiento de la abeja. Fuente: The Earth Report -TVE.org. Handson-.
Se ha desarrollado un prototipo de caja portátil en la que se sitúan tres abejas entrenadas, cuyos movimientos son grabados por una pequeña cámara conectada a un ordenador. Un procedimiento de utilización de este sistema en aeropuertos podría ser el siguiente: la caja se acerca a los equipajes mientras que la cámara registra los movimientos de las abejas; en caso de que éstas detecten algún explosivo la cámara lo registra y se activa una alarma en el ordenador. Cada abeja es entrenada en un tiempo entre cinco y diez minutos y dedica un máximo de cinco días de su vida a la detección de explosivos; posteriormente, se marca y se deja libre.
Equipo de monitorización de las abejas. Fuente: The Earth Report -TVE.org. Handson-.
Otras aplicaciones en las que se pueden emplear estos insectos son la detección de explosivos en el terreno y en vehículos (mediante vuelo libre) así como la detección de drogas. Los inconvenientes que presenta esta técnica es que las abejas no pueden trabajar por la noche, o con tiempo frío o lluvioso.
Más información:
Agrodiario 27-01-09
Página web: www.epeng.com
NewsLetter, Los Alamos National Laboratory.
The Earth Report from TVE.org. Handson














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