Se realizó la primera esquila de vicuñas en la Cordillera. Argentina.
Fuente: El Ancasti.
El pasado diciembre, y por intermedio del emprendimiento Arka Mikuy, se realizó la primera esquila y liberación de vicuñas en el lugar conocido como Las Peladas, en inmediaciones de la cordillera de los Andes, y en el cual se pudo recoger alrededor de 95 kilos de fibra.
Este emprendimiento que ya tiene 10 años desde su conformación, no había podido realizar esta producción debido a las demandas judiciales que se presentaron desde el consorcio de Regantes de Fiambalá, donde se lo acusaba al emprendimiento, entre otras cosas, de realizar el desvió de las aguas.
Las presentaciones judiciales llegaron hasta los estrados judiciales de la provincia de Tucumán, donde hubo un fallo favorable a la empresa, aunque la contraparte aún se reserva el derecho de hacer las presentaciones ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Mas allá de este procedimiento en los Tribunales, uno de los representantes de Arka Mikuy, el ingeniero Juan Carlos Rodríguez explicó que “esto se hace en la provincia hace dos años y es en esta época, en los meses de noviembre y diciembre, cuando nosotros vamos al último porque acá es mas frío y las pariciones de los animales son más tardes, por eso somos los últimos en hacer la esquila en Catamarca”.
Rodríguez comentó que dentro del emprendimiento “el año pasado se hizo una esquila muy reducida de prueba”, aunque aseguró que este año fue mejor de lo que esperaban teniendo en cuenta que era la primera experiencia.
“Fue muy bueno porque capturamos alrededor de 300 vicuñas y se esquilaron alrededor de 246, mientras que se obtuvo unos 95 kilos de fibra, de los cuales el 20 por ciento va para el Estado Provincial y el resto queda para nosotros. Es decir que esta es nuestra primera producción y fue totalmente exitosa, estamos muy contentos porque no murió ninguna vicuña en el procedimiento”, remarcó.
Objetivos conjuntos.
Rodríguez dijo que el objetivo del Estado es promover que se trabaje la vicuña en la provincia y que “con el 20 por ciento de fibra lograda, se le fía al artesano para que lo pague después cuando venda su producto a un precio promocional de 400 pesos el kilo. La idea es competir con la venta de la fibra clandestina que viene de la cacería ilegal, porque un cuero se vende a unos 200 pesos. Entonces la idea del Estado es que los artesanos no trabajen fibra clandestina, sino fibra legal haciendo una prenda que se pueda exportar al mundo y venderla muy bien, y no con fibra clandestina que se vende por bajo de la mesa a precio muy bajo”, aseguró.
La prioridad es esquilar y tejer en Catamarca.
En otro momento del diálogo con este diario, Rodríguez remarcó que “somos los primeros catamarqueños que cosechamos fibra legal porque hay otra empresa que lo hace en Antofagasta de la Sierra, y son del sur del país, además de que se especializan en guanacos. Esa materia se exporta a Italia para hacer tejidos. En el caso nuestro aun lo estamos armando, queremos que parte se trabaje en la provincia, por eso está la profesora de tejido y de telar en la municipalidad de la Capital y se está armando un centro de servicio para poder hilar y tejer la vicuña en Catamarca. Parte de esta fibra o toda, tendrá ese destino y cuando haya más producción supongo que venderemos afuera”, comentó.














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