keyboard_arrow_up
febrero 2012

La inversión en sanidad animal en Argentina.

A lo largo de su disertación frente a los 215 empresarios que asistieron a la jornada, el presidente de Caprove, Dr. Carlos Molle, enumeró una serie de situaciones a partir de las cuales demostró que en 2011 y a nivel local se ha utilizado la misma cantidad de productos veterinarios -medidos en dosis- que en 2010. “En lo que hace a grandes animales, tenemos aún un mercado veterinario adicional, similar al actual, que no estamos atendiendo”, enfatizó.

A los precios.
Más allá de esto, el objetivo central de la intervención de Molle estuvo ligado a presentar un informe que la Cámara elaboró con el asesoramiento de un estudio contable privado respecto de la evolución de los precios de los productos en los últimos años. En primer lugar, el empresario remarcó que la inversión en sanidad (medicamentos y honorarios profesionales) continúa siendo muy baja en las distintas explotaciones animales de nuestro país. “En el caso de la cría, para  este 2011 se necesita cerca de un 15% menos de inversión por hectárea y por año en dólares- que en 2008, haciendo referencia siempre a la inversión que se requiere para instrumentar una política sanitaria adecuada sobre el rodeo.
Asimismo y para el caso de la invernada, la misma fue valuada en un 9% menos que  el año de referencia”, remarcó.
Otro análisis interesante expuesto por Molle fue el ligado a la evolución de distintos insumos agropecuarios (incluidos los medicamentos veterinarios), en relación con los incrementos en el precio de la carne (Ver Gráfico N° 1).
“Vemos que mientras el gasoil ha sido el ítem que más a incrementado su valor desde 2008, dos moléculas como la Ivermectina y el Fenbendazole evidencian una  caída muy evidente en su precio de venta. Lejos de intentar recomponer esta situación, desde 2006 los laboratorios hemos decidido seguir impulsando una baja en los precios salida de fábrica”, explicó.

Dibujo


Dibujo

Dibujo

3% de los gastos generales de una empresa pecuaria, el también médico veterinario destacó que a la luz de los resultados y con buenos precios para la hacienda y la leche, “el productor se muestra abierto a incorporar herramientas que le permitan mejorar su eficiencia. Es por ello que valora no sólo los costos de sus insumos, sino también el asesoramiento y la calidad que recibe. Esto tiene que comenzar a ser tenido en cuenta en las estrategias que trasladamos al mercado”.
Asimismo, ejemplificó la situación (Ver Gráfico N° 2): “Hoy para cumplir con un plan sanitario completo se requiere del equivalente en dinero a un kilo menos de novillo que hace tres años y algo similar ocurriría si tomamos como referencia el valor del kilo de ternero”.

La industria.
Luego de hacer referencia, tal cual se expresa en el Gráfico N° 3, a la pérdida de rentabilidad que afronta el sector industrial veterinario por su incapacidad de trasladar el constante incremento en sus costos al precio de los productos finales, Molle culminó propiciando un profundo debate interno en las compañías, a fin de al menos intentar revertir la situación actual. “Entiendo que nos debemos un tiempo de discusión interna en nuestras compañías, a fin de dejar de tomar decisiones en base a lo que los otros hacen y avanzar realmente sobre lo que el mercado necesita. Debemos presupuestar mejor nuestros crecimientos estimados, tomando como punto de partida la realidad de la actividad en la cual intervenimos. Este año los productores ganaderos han vuelto a medir sus inversiones en cuanto a resultados y calidad y no solamente por precio. Estamos en el ámbito propicio para demostrar que nuestros productos son mejores que los de la competencia, aunque no sean los más baratos del mercado. Este, sin dudas, es uno de los puntos en el cual queda demostrado que aún debemos seguir debatiendo qué políticas instrumentará la industria veterinaria de cara al futuro inmediato”.

Fuente: Motivar.