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junio 2013

Alimentos para mascotas, estadísticas. Argentina.

La inflación ladra y muerde, pero la industria de los alimentos para mascotas no retrocede. Ocurre que el negocio del Pet Food creció de tal modo que hoy mueve alrededor de $6.000 millones anuales, según estimaciones del sector. Las razones son obvias: en CAENA (Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal), aseguran que el consumo de comida balanceada ronda las 570.000 toneladas anuales, cuyos responsables son los 14,5 millones de perros y gatos que tienen los argentinos.

Lo más significativo es el enorme potencial del mercado. Aunque el alimento industrializado viene creciendo fuerte en los últimos años, en CAENA calculan que hoy sólo el 40% del conjunto de perros y gatos consume productos balanceados. Y en el sector sostienen que en el mediano plazo podrían abarcar al 90% de ese universo, tal como ya ocurre en los mercados más desarrollados.

La inflación, advierte un informe de la consultora Claves, constituye un desafío y pone en riesgo ese objetivo. En los últimos cinco años, la suba promedio de los alimentos balanceados fue del 22,6% anual y por tal motivo, el estudio pronostica para 2013 una caída del 1,4% en el consumo. De todos modos, en el mercado se muestran optimistas con respecto a las características de la demanda: tal como ocurre con los humanos, los consumidores privilegian las primeras marcas, a pesar de sus elevados costos.

En esta coyuntura cruzada por la mayor demanda y también por la mayor inflación, operan unas 50 empresas. Entre las de origen extranjero se destacan la multinacional francesa Mars (Pedigree, Champ, Whiskas, Kitekar, y Royal Canin a través de Marc Inc.); la suiza Nestlé (Pro Plan, Dog Chow, Dogui), y la norteamericana Procter & Gamble, que desde 2002 produce en su planta de Pilar para su marca insignia: Eukanuba. En el listado de jugadores nacionales figuran Agroindustria Baires (Kongo, Old Prince), Molino Chacabuco (Raza, Mapu, Gaucho y Pampa); Gepsa Grupo Pilar (Tiernitos y Winner´s), y Metriver (Sabrositos, entre otras).

En la marca Kongo puntualizan que la inflación perjudica más a las compañías nacionales en la tarea de afrontar los mayores costos de producción y destacan que los consumidores observan cada vez más la calidad de los productos. “El segundo semestre del año pasado no fue bueno como el primero. Hubo una baja en el volumen de ventas total, pero esto podría ser por la desaceleración económica”, explica Soledad Marcón, gerente comercial de Kongo, marca de Agroindustrias Baires. La ejecutiva añade que hoy los clientes prefieren comprar menos sin resignar la calidad.

Desde Nestlé coincidieron. “En nuestra producción, los segmentos que más crecieron en 2012 fueron el premium y el súper premium”, dijo a iEco Víctor Perlberger, gerente de Marketing de la compañía. “Cada vez hay menos interés en los alimentos económicos. Hoy por hoy, todas apuntamos desde los productos estándar para arriba”, completó Marcón, de Kongo.

En general, la premisa entre los grandes fabricantes consiste en introducir mejoras en la calidad de los productos, que han sido direccionados a segmentos de un buen poder adquisitivo. La otra pata de la estrategia es expandirse en el mercado a través de la acción publicitaria y la captación de los canales de venta especializados (veterinarias y petshops).

Las calidades de los alimentos se dividen según los segmentos económicos, que actualmente acaparan casi la mitad de la demanda, seguido de los estándares, premium y súper premium. En el sector estiman que estos últimos, en el que participan marcas como Eukanuba, Pro Plan y Royal Canin, representan el 10% del mercado total. Tal segmentación, además, define el canal de comercialización: por lo general, las marcas top se destinan principalmente a las veterinarias y comercios especializados y las otras, a los supermercados y negocios generales.

“Si bien estamos muy bien en la distribución, en el segmento súper premium tenemos un doble desafío: por un lado, debemos retener nuestros clientes y por el otro, continuar reclutando nuevos consumidores para nuestras marcas. Para eso es necesario continuar fortaleciendo los vínculos con veterinarias, criadores y pet shops”, explicó Romina Matorras, ejecutiva de Royal Canin.

“Si bien los pet shops y ls forrajeras controlan el 60% de la demanda, las veterinarias avanzan como canal de distribución. En términos generales, las ventas totales crecieron 5% en 2012. Y podríamos decir que ya representan el 20% del total”, señaló Soraya Dolián, de la veterinaria Honorio. En este sentido, la ejecutiva aportó otro dato: “Es notable cómo han crecido las compras de alimentos determinados para un problema de salud en particular”. La segmentación es tal que es posible encontrar comidas light, para animales diabéticos o específicos para la vejez, entre otras cosas.

Tamaños y costos En CAENA calculan que un kilo de alimento, en promedio, cuesta alrededor de $10. Pero la variación de precios es enorme. Los precios de un bolsón de 15 kilos puede superar los $400 en los productos de alta gama. Mantener un perro grande, en este sentido, puede costar unos $500 mensuales.

Un perro puede costar un Perú. En teoría, los gatos deberían ser más económicos. “El mercado felino representa el 25% de nuestra facturación”, dice Matorras, y agrega: “Es un sector interesante para desarrollar, porque esos animales se perfilan para ser las mascotas urbanas de preferencia”.

La fabricación nacional de alimentos, por otro lado, también crece, lo mismo que la exportación. Tanto es así, según la CAENA, que la Argentina se posiciona como el octavo exportador mundial en volumen. Según indica la revista especializada Agroindustria , Chile es principal destino de las exportaciones locales, con el 63%, seguido por Uruguay, con el 11%.

Fuente: Agromeat