Jueves, 23 de abril de 2015

ABRIL de 2015
Volumen XXXII
N° 324
ISSN 1852-317X

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agosto 2014

Descripción anatómica de un ternero con tres cabezas.

Vet. Arg. – Vol. XXXI – Nº 316– Agosto 2014.
Buich, N(1);; Mattei, N. (1);; Andreotti, C. (1); Ferraro, M.C.(2)

Comunicación corta

Cátedra de Anatomía Veterinaria I (1) ; Anatomía Veterinaria II (2)
Facultad de Ciencias Veterinarias. 3080 Esperanza Santa Fe.

Nuestra intención es la de transmitir la anatomía de un ternero raza Holando Argentino extraído mediante cesárea, debido a la carencia de signos vitales. El profesional interviniente fue el M.V. Gustavo Flores, de la localidad de María Juana, Pcia. de Santa Fe, egresado de nuestra Facultad, quien nos facilitó el animal, para determinar el grado de participación de los diferentes sistemas.

Durante la disección, se observó que el cuerpo presentaba la cintura pelviana única con un par de miembros posteriores normales. A partir de la región sublumbar la columna vertebral se bifurcaba, dando lugar a la articulación de las costillas y conformando las paredes de la caja torácica. Los miembros anteriores se encontraban totalmente desarrollados.

En la región cervical, la columna duplicada se continuaba por un lado, en un cuello con una cabeza normal; y por otra parte, otro cuello le prestaba soporte a dos cabezas más pequeñas reunidas por su región occipital. Estas últimas presentaban un desarrollo incompleto de la mandíbula con cierre parcial de la cavidad bucal. Las estructuras bucales internas se hallaban dentro de los parámetros normales.

Con respecto a las cavidades, dentro de la región abdominal se constató el desarrollo de un solo aparato digestivo completo; pero presentando como particularidad, la de poseer tres esófagos que establecían continuidad desde sus cavidades faríngeas hasta el atrio ruminal.

Otro detalle significativo, fue el hallazgo de un hígado inusualmente voluminoso aproximándose al doble de lo normal en estos casos.

Separado por el diafragma, a la altura de la entrada del tórax, se encontraba el aparato respiratorio, el cual presentaba tres tráqueas completas que arribaban con gran imprecisión a varias estructuras similares a pulmones (aproximadamente 5), alargados sin lobulación precisa y poco desarrollados.

Fotografía Nº 1 vista de la región anterior del ternero

Foto Nº 2: Cavidad abdominal y torácica en su conjunto.

Foto Nº 3: región sublumbar, con riñones pares.

Respecto del aparato urinario, se constató la presencia de dos riñones aparentemente normales en ubicación, tamaño y desarrollo. Los uréteres y vejiga se encontraban en apariencia normales.

En la región ventral del cuello y envuelto por una suerte de pericardio, se encontraban dos corazones: ambos con un desarrollo completo, pero con gran dimorfismo. El mayor era aproximadamente el doble de su homólogo pero evidenciaban un patrón circulatorio común, es decir, unidos simultáneamente a los grandes vasos, siendo estos únicos.

Foto Nº 4: vista de la región anterior.

Foto Nº 5: vista de la cavidad torácica mostrando ambos corazones mostrando un evidente dimorfismo.

Discusión
Si bien se describen teratologías más comunes, se puede expresar que las malformaciones del desarrollo fetal son inimaginables. Algunas las podemos llamar “clásicas” y se ven con cierta frecuencia. Algunos casos más comunes y clásicos son: hernia umbilical congénita, anoftalmia, braquignatismo inferior, entre otras. También se observan malformaciones en los recién nacidos extremadamente raras y de presentación casi única, o en ocasiones y para referirnos a ellas, se emplean términos como “caprichos teratológicos” o “rarezas teratológicas” (Rojas, 2010) producto de una agresión por agentes teratógenos durante el desarrollo intrauterino, expuesta por Arey.

En relación a la incidencia de las malformaciones congénitas, el índice real es difícil de proponer, continúa Rojas, pues en la mayoría de las investigaciones generalmente se informan las malformaciones que dieron lugar a las denominadas “llamativas” por ser letales y alterar considerablemente el fenotipo del animal o su incidencia ser tan elevada que se hace imposible ignorarlas.

No existen malformaciones congénitas menos importantes, todas en un momento dado lo son.

Conclusión
Compartimos que la capacitación pertinente de veterinarios y criadores sobre las malformaciones congénitas brinda las herramientas que hará posible encararlas con un mínimo de conocimientos y que les permitirá considerarlas como patologías, describirlas y asentarlas en un “Registro de Malformaciones Congénitas”, lo que indicará que se están considerando en las crías y se lucha por su disminución y erradicación. La Teratología Veterinaria puede ser un arma más en el arsenal del veterinario en pos de una mejor salud animal.

Bibliografía
Rojas Lleonart, Isaías. 2010. Malformaciones congénitas: consideraciones sobre su presentación fenotípica. Congenital malformations: considerations on their phenotypic presentation. REDVET Rev. Electrón. Vol. 11, Nº 04, Abril/2010. http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n040410.html