La carne de conejo como una alternativa saludable.
Vet. Arg. – Vol. XXXI – Nº 319 – Noviembre 2014.
*Trigo, M. S.1-2; Muro, M.G.1 Arias, R.O. 1 Cordiviola, C.A.1 Borras, M.M.1 Cattaneo, A. C. 2 Antonini, A.G. 1-2
Resumen
El objetivo de este trabajo fue obtener información sobre el grado de conocimiento que posee la población universitaria, acerca de las cualidades de la carne de conejo y su incorporación en las dietas. En el ámbito de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, se realizó una encuesta a 250 personas en la cual se relevó edad, sexo, ocupación y lugar de procedencia del encuestado. En la misma, se formuló una serie de preguntas cerradas a partir de las cuales se pretendió recopilar información sobre: frecuencia y lugares de consumo de carne de conejo, motivos de no consumir, conocimiento sobre las cualidades de dicha carne, grado de interés por incorporarla a la dieta, consumo de derivados y estilo de vida del encuestado teniendo en cuenta la realización o no de actividad física y de controles médicos periódicos. A partir de los resultados de la encuesta, se puede concluir que si bien existe un desconocimiento generalizado de las bondades de la carne de conejo con un bajo porcentaje de incorporación en la dieta, existe una buena predisposición a su incorporación con una mayor tendencia en aquellas personas que llevan un estilo de vida más saludable.
Palabras claves: carne, conejo, consumo
Rabbit meat as a healthy alternative.
Summary
The aim of this study was to obtain information about the knowledge of the university population, about the qualities of rabbit meat and its incorporation in the diets. In the Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, UNLP and the Facultad de Ciencias Vterinarias, UNLP, 250 people were surveyed. Age, gender, occupation and place of origin was suspended. Closed questions were conducted. Information was collected: frequency and places of consumption of rabbit meat, reasons not to consume, knowledge about the qualities of the meat, level of interest in incorporating it into the diet, consumption of derivatives and lifestyle respondent considering the realization or not of physical activity and regular medical checks. Widespread ignorance of the benefits of rabbit meat with a low percentage of incorporation in the diet was observed. There is a willingness to joining with a greater tendency in those who lead a lifestyle healthier.
Key words: meat, rabbit, intake
1Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, UNLP. 60 y 119 La Plata. [email protected]
2IGEVET Facultad de Ciencias Veterinarias, UNLP. 60 y 118 La Plata.
Introducción
La carne de conejo es considerada como una carne magra y saludable, debido principalmente, a su bajo contenido de grasa (inferior al 4%) y de colesterol (71 mg/100 g de carne) y a su elevado contenido proteico de alto valor biológico (superior al 20%). Por otra parte, la carne de conejo contiene lípidos caracterizados por un elevado grado de insaturación mejorando el perfil lipídico. Comparándola con otro tipo de carne de consumo habitual, la carne de conejo es una importante fuente de minerales tales como el fósforo, calcio, magnesio, zinc y vitaminas del grupo B. Al mismo tiempo, se destaca por su bajo contenido en sodio (40mg/100g de carne) y en purinas (38mg/100g de carne) y su alto contenido de hierro (2,4mg/100g de carne). Esto, junto con su gran capacidad para ser digerida, la convierte en una fuente de proteína ideal en la dieta de todos los grupos poblacionales; niños y adolescentes por su alto contenido de aminoácidos para el fortalecimiento del cerebro; deportistas, personas en edad avanzada; con sobrepeso; mujeres lactando o embarazadas (1,3)
Además de sus características nutricionales, la carne de conejo posee agradable sabor, color y textura. Todas estas cualidades son buenas razones para ser utilizada en la elaboración de platos saludables para personas que desean mantener o mejorar su salud, sin sacrificar sabor y calidad (3).
El mercado interno del conejo posee un escaso desarrollo debido en parte al bajo consumo local de este tipo de carne, por lo que se trata de un producto destinado a mercados externos (4).Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo per cápita fue de 2,93 gr para el año 2013 verificándose una disminución del 54% con respecto a datos de 2000.(2) Existe un desconocimiento generalizado de la importancia de consumir carne de conejo así como de sus características nutricionales, lo que entre otras razones dificulta la inserción del hábito del consumo de esta carne en la cultura alimenticia argentina. (3)
El objetivo de este trabajo fue obtener información sobre el grado de conocimiento que posee la población universitaria, acerca de las cualidades de la carne de conejo y su incorporación en las dietas.
Materiales y Métodos
En el ámbito de las Facultades de Ciencias Agrarias y Forestales y de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata, se realizó una encuesta a 250 personas en la cual se relevó edad, sexo, ocupación y lugar de procedencia del encuestado. En la misma, se formuló una serie de preguntas cerradas a partir de las cuales se pretendió recopilar información sobre: frecuencia y lugares de consumo de carne de conejo, motivos del no consumo, conocimiento sobre las cualidades de dicha carne, grado de interés por incorporarla a la dieta, consumo de derivados y estilo de vida del encuestado teniendo en cuenta la realización o no de actividad física y de controles médicos periódicos.
Resultados y discusión
Mediante un análisis descriptivo se observó, que la causa más relevante del no consumo de carne de conejo en el total de encuestados, fue la disponibilidad de dicha carne en el mercado, si bien el mascotismo constituyó la causa principal dentro de la población femenina (Tabla 1 y el Gráfico 1). La mayoría de los encuestados que optaron por la opción “otros” especificaron que el motivo por el cual no consumen es la falta de conocimiento de sus diferentes alternativas culinarias.
Como se observa en la Tabla 1 y el Gráfico 2, la mayor parte de los consumidores (90%) lo hacen ocasionalmente y conocen escasas alternativas para su cocción (72% entre conejo a la cacerola ó al escabeche).

Tabla 1: Hábitos de consumo de la carne de conejo.
Del total de encuestados, solo un 15% aseguran conocer las cualidades de la carne de conejo. De las personas que aseguran conocer las cualidades, si bien la mayoría (80%) afirma que la carne de conejo es baja en colesterol, solo un 30% la considera adecuada para personas con hipertensión, por su bajo contenido de sodio y un 20% la considera apta para personas con anemia por su alto contenido de hierro (Gráfico 3).
Del total de encuestados el 65% estarían dispuestos a consumir los derivados y de los no consumidores, 50%, si tuviera la posibilidad, incorporaría esta carne a su dieta.
Los resultados fueron analizados mediante Chi cuadrado utilizando el programa Statgraphics 5.1. A partir de dichos análisis, se encontraron diferencias significativas en las siguientes respuestas: En cuanto al lugar de procedencia del encuestado, aunque la mayoría desconoce las cualidades en cuanto al contenido de colesterol, existe mayor conocimiento en las grandes ciudades que en el interior de la provincia. Las personas que aseguran conocer sus cualidades, pero no la consumen con frecuencia, si tuvieran la posibilidad la incorporarían a su dieta incluyendo sus derivados, en cambio las que no las conocen, no demuestran interés en incorporarla.
En el gráfico 4 se puede observar, que las personas con un estilo de vida más saludable (realización de actividad física y controles médicos periódicos), poseen un mayor consumo de carne de conejo que el resto de los encuestados.

Gráfico 3: Respuestas del total de encuestados en función de sus conocimientos sobre las cualidades de la carne de conejo.
Conclusión
A partir de estos resultados se puede concluir que si bien existe un desconocimiento generalizado de las bondades de la carne de conejo con un bajo porcentaje de incorporación en la dieta, hay una leve tendencia a una mayor incorporación en aquellas personas con un estilo de vida más saludable.
La predisposición entre los no consumidores a incorporar la carne en la dieta permite suponer que existe una cierta posibilidad de expandir el mercado interno. Asimismo deberían abordarse aspectos relativos a los sitios de expendio, cualidades y posibilidades culinarias de este producto, a la vez de estimular el consumo especialmente en la población más joven, la potencial consumidora de este tipo de carne.
Bibliografía.
1 DE LUIS R. D. 2011. Carne de Conejo: Equilibrio y salud. Revista Científica de Nutrición. N°18.
2 Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca. Dirección Nacional de Producción Ganadera. Dirección de Porcinos Aves de Granja y No Tradicionales. Área Cunicultura. Boletín Anual – Diciembre 2013
3 SAGPyA-Dirección de Ganadería, Área de Cunicultura-2008 http://64.76.123.202/SAGPYA/economias_regionales/_conejos/_estadisticas/Produccion_Cunicultura_en_la_Argentina.pdf
4 Tissera F. 2007. Tesis conejos y Pollos S.R.L Maestría en Evaluación de Proyectos Universidades CEMA e ITBA.
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