El Mejor Amigo del Hombre
Desde los albores de la historia, el ser humano ha mostrado una tendencia a ser gregario, es decir acercarse a otros, buscando mutua protección. Podríamos pensar que ellos son como los comienzos para fomentar una amistad. A medida que transcurrieron los siglos, se llegó a la domesticación de ciertas especies animales y en un momento determinado el hombre buscó allí nuevos “amigos”. Es así que comprendió el valor del perro como animal dócil que seguramente podía significarle alguna utilidad. Siguieron pasando las centurias y algunos pueblos ya contaban con distintos tipos de caninos que facilitaban también distintos tipos de tareas.
Llegados a nuestros días los perros ya cercanos al hombre se emplearon, previo aprendizaje, y según raza y aptitud, para la cacería, en algunas zonas utilísimo como pastor, como formidable y respetado guardián, insustituible como lazarillo de los no videntes, en países fríos para arrastre de trineos, irremplazable al lado de ancianos y personas solitarias, valioso auxiliar de guerra, el mejor detector de drogas ocultas, capacitado en hallar personas sepultadas en terremotos y derrumbes, utilísimo para fuerzas policiales y bomberos, compañero de juego de los niños y en numerosas ocasiones y actos dependiendo de la habilidad que desplegara su entrenador.
Es verdad que también es responsable de transmitir a las personas ciertas enfermedades, algunas de cuidado, que los profesionales veterinarios conocen muy bien, pero que a la luz de las modernas investigaciones y conocimientos, van disminuyendo. Todo esto no altera el cariño, el afecto, que el ser humano le dispensa. Creemos sin duda que sigue siendo el más cercano y el mejor amigo del hombre.
E.G.M.














Últimos comentarios