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junio 2011

Boehringer Ingelheim y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Se llevó a cabo una alianza entre la UNAM y Boehringer Ingelheim para desarrollar una vacuna recombinante contra la influenza aviar subtipo H5N1.
El proyecto fue encabezado por Laura Alicia Palomares y Octavio Ramírez, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, y Mauricio Realpe Quintero, de Boehringer Ingelheim Vetmedica, la división veterinaria de esa transnacional.
Esta vacuna, que podría estar en el mercado el próximo año, obtuvo el Premio Canifarma Veterinaria 2010, en la categoría de Desarrollo Tecnológico que, desde 1987, otorga la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica, para estimular la labor de la comunidad científica mexicana.
«El galardón es un orgullo porque representa llevar la investigación que se hace en la Universidad a las empresas y que reditúe en beneficio para el país», comentó Palomares Aguilera.

Proteína Recombinante.
La influenza es una afección con un considerable impacto para la salud de diversas especies animales. Su control en el ámbito veterinario es fundamental para evitar pérdidas económicas y cuidar el padecimiento de los seres humanos, debido a que las cepas con mayor patogenicidad en el hombre son las que llegan de un hospedero animal.
Tradicionalmente las vacunas utilizadas para su control se preparan en embriones de pollo, el inconveniente es la baja disponibilidad de huevos, la posible transmisión de enfermedades, la ineficiente inactivación del virus, el manejo de este último potencialmente patógeno y la imposibilidad de diferenciar animales inmunizados de los que no lo están.
Una opción son las vacunas recombinantes, en las que se expresan solo una o varias proteínas del virus de la influenza. Las obtenidas por este medio son altamente eficientes y no generan reacciones adversas en los vacunados.
Para hacerla, los investigadores produjeron en laboratorio una proteína recombinada producida por células de insecto, mediante un gen recombinante que se tomó del virus original.
Alianza de éxito.
Hace tres años la UNAM y la transnacional firmaron un convenio de colaboración, y desde entonces, los investigadores de ambas instancias han trabajado estrechamente. 
«Nuestro grupo del Instituto de Biotecnología es de Ingenieria de bioprocesos, y lo que hacemos es proporcionar a la compañía el apoyo en las partes analítica y de escalamiento», precisó Palomares Aguilera.  
Actualmente la firma hace pruebas químicas en animales y continúa el proceso para estar en el mercado en un año.
Los investigadores universitarios estimaron que este modelo entre universidad e industria tiene ventajas, en especial en el desarrollo de inoculaciones. «Nos permite tener una respuesta muy rápida. Si hoy tuviéramos una contingencia como la de hace unos años con la influenza, podríamos responder rápidamente con una vacuna», destacó.

Fuente: www.dgcs.com.mx