Domingo, 22 de septiembre de 2019

SEPTIEMBRE de 2019
Volumen XXXVI 
N° 377
ISSN 1852-317X

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marzo 2012

Patologías y accidentes laborales en los veterinarios.

Un trabajo de investigación de la Universidad Nacional del Litoral, en Argentina, evidencia que uno de cada cinco profesionales sufrió, al menos, un accidente ocupacional grave. La transmisión de zoonosis, los accidentes de tráfico al desplazarse a los campos y las heridas al trabajar con animales de producción son los incidentes más frecuentes.
Existe una alta prevalencia de accidentes y enfermedades transmitidas por animales entre los profesionales de la medicina veterinaria; sin embargo, su percepción del riesgo ocupacional es baja. Así lo reflejó un trabajo realizado por investigadores que encuestaron a cerca de 100 veterinarios de la zona centro-oeste de la provincia de Santa Fe (Argentina). Los resultados arrojaron que los mayores riesgos laborales en la práctica de la medicina veterinaria se vinculan al trabajo con grandes animales, al tránsito con vehículos -relacionado al trabajo en el campo- y a la posibilidad de contraer distintas zoonosis por contacto con fluidos de los animales.
El trabajo indagó en la frecuencia de los accidentes y enfermedades entre los profesionales de la región; también se registró la frecuencia de incapacidad laboral y del uso de elementos de protección. De acuerdo con los datos obtenidos, la quinta parte de los encuestados sufrió al menos un accidente grave a lo largo de su trayectoria profesional. El 28,7% padece, o ha sufrido en algún momento de su carrera, una enfermedad zoonótica. La más frecuente es la brucelosis y le siguen la toxoplasmosis y la leptospirosis. Además, el 53,2% tiene en la actualidad alguna patología atribuible al ejercicio de la profesión.
Las heridas más frecuentes entre los veterinarios encuestados fueron, punciones, hematomas y contusiones. La manipulación de agujas en animales de más de 500 kg pone en riesgo al veterinario. Así lo manifestaron siete de los participantes del estudio que se autoinocularon. Ocho de cada diez accidentes ocurrieron durante la atención a grandes animales.
El estudio concluye con las medidas preventivas simples que pueden cambiar en forma drástica la cantidad de accidentes tanto para los veterinarios como para toda la gente que trabaja con animales.
El desafío tiene que ver con generar una mayor conciencia del riesgo y adoptar prácticas que hagan más seguro el trabajo de los profesionales de la salud animal. Esto se vuelve prioritario al constatar en la investigación que el 74,5% de los encuestados manifestó no haber recibido capacitación alguna sobre peligros ocupacionales.
Fuente: Agromeat