Miércoles, 18 de marzo de 2015

MARZO de 2015
Volumen XXXII
N° 323
ISSN 1852-317X

Archivo



Links de Interés

Reglamento para Autores

This movie requires Flash Player 9

This movie requires Flash Player 9

VETCOMUNICACIONES isologo fondo color 2012 167x123

 

 

 

 

 

 


julio 2013

Límites y mitos en las indicaciones de estudios ecográficos

Nora Calleja*

*Médica Veterinaria (UBA). Diplomada en Ultrasonografía General (Sociedad Argentina de Ultrasonografía Veterinaria) y Ultrasonografía Doppler (Sociedad Argentina de Ultrasonografía de Medicina y Biología). Directora del Centro de Diagnóstico por Imágenes Dra. Nora Calleja. Miembro de Siavet, de la Asociación Argentina de Diagnóstico por Imágenes y del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios.

Más allá del enorme alcance diagnóstico de la ecografía, existen conceptos que aún no son muy conocidos y crean dudas y falsas expectativas respecto de ella.
En el presente trabajo se enumeran algunas de las situaciones − no todas − que pueden colocar en un aprieto al médico dedicado al diagnóstico por imágenes.
El conocimiento de los alcances y límites de la ecografía diagnóstica facilitará la correcta indicación del método.

Situación 1: solicitud de ecografía abdominal para determinar si el animal está ovariectomizado.
No todos los ovarios normales de felinos y caninos se pueden visualizar ecográficamente. Esto depende en gran medida del momento del ciclo de la hembra, de su conformación y de su posible obesidad.
Los ovarios en general no son visualizables en anestro, pero se los puede ubicar con folículos preovulatorios o anovulatorios, cuerpos lúteos líquidos y patología ovárica, tanto quística como en masa.
Es probable que la zona de bolsas ováricas en anestro no tenga imagen de formas, bordes ni patrones que definan su presencia y posea continuidad con los tejidos blandos de la región, lo que no quiere decir que los ovarios estén ausentes.
Entonces, cuando no esté ante un ovario en proestro, estro o patológico el médico clínico tendrá que valerse de otros métodos diagnósticos.
El mismo concepto rige para los restos ováricos en situación posquirúrgica. Los muñones quirúrgicos ováricos normales tampoco son visualizables, pero con granulomas, quistes o neoplasias el diagnóstico ya es más certero.
En resumen, una región ovárica sin particularidades puede ser indicativa de ovarios normales o ausentes con muñones quirúrgicos normales.

Situación 2: solicitud de ecografía abdominal para búsqueda de testículos ectópicos.
Para la búsqueda de testículos ectópicos se necesitan indicación justa por parte del médico clínico, preparación óptima por parte del propietario y mucha dedicación por parte del operario:
• Es más sencillo encontrarlos en caninos jóvenes de entre 8 y 14 meses. Antes de ese momento, la búsqueda no es recomendable. A medida que el animal tiene más edad, se pierden las chances de visualización por la atrofia paulatina y el aumento de tejido graso corporal.
• En felinos, la visualización es extremadamente difícil. Se necesitan equipos de muy altas resolución y frecuencia, que habitualmente no se usan en la clínica ecográfica de rutina.
Otra situación posible es la que ocurre sobre todo en felinos con criptorquidismo unilateral que en primera instancia son orquidectomizados del testículo escrotal y después son sometidos a diagnóstico ecográfico para la búsqueda del testículo ectópico.
• No encontrar testículos ectópicos no asegura su ausencia.
En resumen, se requiere optimizar las condiciones de preparación, tener en cuenta la edad de la mascota y trabajar con un equipo con la mayor resolución posible.

Situación 3: solicitud de ecografía abdominal con especial interés en el parénquima hepático.
La ultrasonografía es de gran utilidad en el diagnóstico de lesiones tanto focales como difusas. Los problemas empiezan cuando hay que definir con “nombre” la patología.
Respecto de las lesiones focales, con un solo estudio es imposible diferenciar, por ejemplo, una lesión focal consecutiva a un hematoma de una zona de necrosis, una incipiente hiperplasia nodular o una neoplasia.
La diferenciación es aún más difícil cuando se trata de lesiones difusas infiltrativas, en las que los cambios de textura y los patrones en forma generalizada parenquimal son muy subjetivos y no suelen desestructurar la glándula. Una infiltración metabólica difusa, como una esteatosis con signos marcados, y una incipiente infiltración difusa de neoplasia pueden poseer imágenes muy semejantes.
Por esta razón, las expectativas del diagnóstico rápido deben desaparecer. En esta situación, deben respetarse los límites del método, sin que por ello se lo pueda calificar como ineficiente.

Situación 4: solicitud de ecografía abdominal con especial interés en el grado de insuficiencia renal.
La ecografía es muy generosa en la definición de la estructura renal y la identificación de diferentes situaciones patológicas en los riñones, pero no puede determinar en ellos ningún grado de insuficiencia.
Riñones con imágenes dentro de parámetros estructuralmente conservados pueden ser insuficientes mientras que riñones con imágenes muy difusas pueden corresponder a valores sanguíneos conservados.
En resumen, es el conjunto de los resultados de los métodos complementarios, incluidos los análisis de laboratorio y otras modalidades por imágenes, son los que permite la aproximación al diagnóstico.

Situación 5: solicitud de ecografía abdominal para determinar la naturaleza del líquido libre.
La ecografía detecta con facilidad el líquido libre en las diferentes cavidades a partir de 4 ml/kg, pero no puede diferenciar si se trata de sangre, linfa, exudado o trasudado.
En resumen, la ecografía puede confirmar la presencia o ausencia de contenido o acúmulos celulares, bridas, etc. y dar datos sobre su cantidad y ubicación, pero no acerca de su naturaleza.

Situación 6: solicitud de ecografía Doppler abdominal.
Antes de la evaluación Doppler, es necesario realizar un estudio del abdomen en modo B, que es el que se utiliza con más frecuencia en medicina veterinaria. Con este modo se ven en detalle todos los órganos abdominales y, si se detecta alguna anomalía, se la puede evaluar luego con Doppler.
La ecografía Doppler conlleva dedicación y atención y, si no se precisa cuál es el órgano afectado y su patología, puede resultar en un estudio innecesariamente largo.
Un error clásico es indicar directamente la evaluación Doppler para la búsqueda de derivaciones venosas. Sin embargo, es imprescindible detectar primero esta anomalía −o al menos sospechar su existencia− con una ecografía en modo B, para después confirmarla con un estudio Doppler.
En resumen, la ecografía en modo B siempre debe preceder a la evaluación Doppler específica de la patología sospechada

Conclusiones.
La ecografía es un método noble, inocuo, no irradiante ni invasivo, que colabora en forma muy eficiente en el diagnóstico de múltiples patologías.
Las evaluaciones de las cavidades abdominal y torácica, así como las oftalmológicas, las de tejidos superficiales y las de cuello han hecho posible que con el tiempo y gracias a la interacción disciplinaria esta herramienta evolucionara en su precisión diagnóstica.
El conocimiento de los alcances y límites de la ecografía ayuda a su optimización y permite dar el justo valor a la expectativa diagnóstica.

Fuente: seleccionesveterinarias.com