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abril 2014

Enriquecimiento ambiental en perros.

Cuando un perro presenta una alteración de conducta y se realiza la visita de etología una parte importante de la historia clínica se dedica a profundizar sobre aspectos de la vida del perro que acude a la consulta: tiempo que se dedica al juego, conductas de exploración, ejercicio físico y paseos que realiza, alimentación, entorno en el que vive, personas con las que convive. Todos estos aspectos forman parte del enriquecimiento ambiental y se suelen corregir en la mayoría de los casos.

Hay dos objetivos básicos en un programa de enriquecimiento ambiental:

• Mejorar el bienestar físico y mental del perro, sobre todo si es joven y activo o pasa muchas horas solo en casa.

• Prevenir la aparición de  alteraciones de comportamiento o ayudar a su tratamiento si ya están presentes. En casos de destructividad, exceso de actividad, animales jóvenes, trastornos relacionados con la separación del dueño, conductas compulsivas, estereotipias, síndrome de disfunción cognitiva, los programas de enriquecimiento ambiental son una parte muy importante del tratamiento.

Dentro de un programa de enriquecimiento, los tipos de técnicas utilizadas se pueden dividir en varios grupos:

Ejercicio físico

• Juego e interacción social

• Actividades relacionadas con la comida

• Estimulación sensorial

Ejercicio físico
Es aconsejable realizar ejercicio diario con el perro en función de su edad, raza y estado de salud. Un perro adulto y sin problemas de salud debería pasear al menos dos o tres veces al día en un tiempo total de hora y media aproximadamente. Estos paseos también permiten realizar conductas naturales y muy estimulantes, totalmente necesarias como son olfatear y explorar el entorno. No Se debe pasear con el perro sin permitirle oler y explorar los diferentes objetos que encuentra en su camino.

Juego e interacción social

• Con otros perros

La interacción con otros perros es fundamental porque consume energía y permite aprender habilidades sociales que mejoran su comportamiento. Es muy importante una buena socialización con otros perros para que su conducta sea adecuada con el resto de individuos y puedan tener la oportunidad de jugar con ellos, si puede ser a diario.

• Con personas

La interacción social con personas se realiza a través de las rutinas diarias como la alimentación, el cepillado, el paseo y puede ser ampliada con el juego y ejercicios de obediencia. Teniendo en cuenta todo esto, se debe evitar dejar a los perros solos durante largos periodos de tiempo. Muchos autores aseguran que el contacto humano puede ser incluso más importante  que el contacto con sus congéneres o el ambiente que les rodea.

Además de interaccionar con otras personas, es fundamental dedicar periodos de juego. Estos periodos deben ser estructurados, deben seguir una rutina y ser iniciados por el dueño. Se recomienda dedicar un par de momentos de 15-30 minutos al día a actividades de juego. Son múltiples los juegos que se pueden utilizar: tira y afloja, busca, trae, escondite, rueda de llamadas.

Actividades relacionadas con la comida

• Juguetes rellenos de comida

A los perros les encanta buscar restos de comida. Si la comida se encuentra dentro de un juguete, se mantendrá entretenido durante bastante tiempo. Hay muchos juguetes en el mercado de este tipo (Kong, Buster Cube, Active Ball…) y se pueden rellenar tanto de alimentos sólidos como de pasta.

La utilización de estos juguetes debe estar sujeta a horarios,  se pueden utilizar 2-3 veces al día normalmente cuando el perro se queda solo en casa, en momentos en que está más activo o cuando se reciben visitas.

• Juguetes para morder

A muchos perros les gustan los juguetes para morder, sobre todo los cobradores. Los huesos pueden ser naturales o sintéticos. El uso de unos u otros depende de la preferencia del animal.

• Siembra del pienso

Si disponemos de un jardín con césped se puede “sembrar” la dosis diaria de pienso. Esto estimula a buscar cada una de las bolas de pienso, incrementando el tiempo que dedica a alimentarse y su actividad diaria.

Estimulación sensorial
La estimulación sensorial a través de estímulos auditivos y olfatorios también ha sido probada en perros. Se ha demostrado que provoca un aumento en el tiempo de descanso y disminuye el tiempo que pasan ladrando. Aceites esenciales de lavanda o camomila provocan una disminución de la actividad en los perros.

En este campo debemos de tener en cuenta las feromonas caninas (DAP). Estas substancias ayudan a detener o prevenir los signos relacionados con el miedo y el estrés en cachorros y adultos modificando la percepción del estímulo y reduciendo los síntomas de destructividad, vocalización, eliminación inadecuada o lamido excesivo.

Fuente http://etologiaveterinaria-almar.blogspot.com.ar/2014/04/enriquecimiento-ambiental-en-perros.html
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