Puntuación del tracto reproductivo e IATF, más repaso con toros en vaquilonas de carne.
Antonio Jiménez
Ceva Salud Animal
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Resumen:
Teniendo en cuenta que la cría de vaquillonas o novillas hasta su primer parto es uno de los gastos más importantes de una explotación, la edad a la pubertad es uno de los factores más importantes para la eficiencia productiva de las explotaciones de vacas de carne, ya que influirá notablemente sobre cuándo tienen las novillas ese primer parto. Así, las que quedan gestantes al principio de su primera época de cubrición, no solo lo hacen antes y destetan terneros mayores que las que lo hacen más tarde, sino que además tienen más posibilidades de mantener ese adelanto durante el resto de su vida productiva, aumentando el número de partos por reproductora presente en la explotación. Sin embargo, aunque las novillas pueden alcanzar la pubertad a los 15 meses de edad o antes y pueden parir con 24 meses, un enorme número de ellas no lo logran.
Aunque para la selección de novillas se suelen usar criterios como el tipo, el peso vivo y la condición corporal, es deseable trabajar con una selección que incluya la edad a la pubertad debido a su correlación con los resultados de fertilidad y con la producción vitalicia de las vacas. Además, las tasas de concepción son inferiores en novillas cubiertas en su primer celo en comparación con las que son cubiertas en los siguientes. Así, adelantar la edad a la pubertad en relación con la cubrición asegura que un alto porcentaje de novillas esté ciclando y que los efectos de una fertilidad baja de primer celo se minimicen.
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Fuente: PV














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