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marzo 2020

Arteritis proliferativa del filtro nasal en un Basset Hound.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVII –  Nº 383–  Marzo 2020.
Patricia Losada1
Caso clínico en un canino de raza Basset Hound.

Resumen
La Arteritis Proliferativa del Filtro Nasal es una vasculopatía que produce lesiones en el surco nasolabial, de rara presentación en Argentina o su diagnóstico no es reportado frecuentemente. A continuación, se desarrolla un caso clínico en un canino de raza Basset Hound, con descripción de su presentación, causas, patogenia, diagnóstico y terapia implementada.
Palabras Clave: Arteritis, Vasculopatía, Surco Nasolabial, Basset Hound.
Proliferative Arteritis of the Nasal Filter ln a Basset Hound.
Summary
Proliferative Arteritis of the Nasal Filter is a vasculopathy that produces lesions in the nasolabial groove, of rare presentation in Argentina or its diagnosis is not frequently reported. A clinical case is then developed in a Basset Hound breed canine, with description of its presentation, causes, pathogenesis, diagnosis and implemented therapy.
Keywords: Arteritis, Vasculopathy, Nasolabial Groove, Basset Hound.
1Médica Veterinaria, Universidad Nacional de Tucumán, Argentina. Especialista en Dermatología. Profesional Independiente. mvpatricialosada@gmail.com

Introducción
Algunas vasculopatías son causa poco frecuente de dermatosis en caninos y felinos. A veces producen anomalías en vasos cutáneos y lesiones en piel.

La vasculitis cutánea es una enfermedad inflamatoria de los vasos sanguíneos, que normalmente se presenta secundaria a depósitos de complejos inmunitarios dentro de las paredes de los vasos. No es un diagnóstico específico, si no que suele ser una manifestación de un proceso patológico subyacente.

Se puede producir mediante mecanismos no inmunológicos (quemaduras y traumas) o, en la mayoría de los casos, mediante mecanismos inmunológicos (debido a infecciones, ciertos desórdenes metabólicos, neoplasias malignas, hipersensibilidades a fármacos, vacunas o alimentarias, enfermedades autoinmunes, exposición al frío, entre otras).

Al producirse la inflamación, las células inflamatorias migran fuera del sistema vascular a través de las vénulas postcapilares llegando a otros vasos, esto se provoca una disminución de la irrigación con posterior necrosis y desarrollo de lesiones, que en algunas presentaciones son características.

Etiopatogenia
Como se mencionó anteriormente, las causas de vasculitis son variadas, pero como enfermedad cutánea suelen estar mediadas inmunológicamente a través de reacciones de hipersensibilidad Tipo III, en donde se producen anticuerpos dirigidos contra un amplio rango de antígenos, formando inmunocomplejos circulantes que pueden alojarse en la membrana basal y en el colágeno de las paredes de los vasos sanguíneos. La presencia de estos inmunocomplejos puede activar el complemento, reclutar células inflamatorias, provocando inflamación y lesiones consecuentes, que conllevan al posterior infarto produciendo la pérdida de la irrigación sanguínea, necrosis de los tejidos dependientes (células endoteliales y musculatura lisa) y depósitos de fibrina.

Participan además en la patogénesis, alteraciones en el flujo sanguíneo y en la permeabilidad del vaso, con la activación de receptores inmunes de las células endoteliales de las vénulas, o autoanticuerpos.

En el caso de la Arteritis Proliferativa del Surco Nasal se sospecha que la lesión primaria es una inflamación de las arteriolas y arterias exclusivas del filtro nasal, dando como resultado isquemia, necrosis y ulceración del mismo, pudiendo presentarse episodios de hemorragias intermitentes.

La lesión es una úlcera bien delimitada que sólo abarca el surco nasolabial, con su eje axial paralelo al labio y, que puede ser de forma lineal u ovalada.

Cabe destacar que existen razas predisponentes a padecer esta patología, entre ellas San Bernardo, Basset Hound, y Schnauzer gigante, por lo que se cree que la genética juega un rol importante en la aparición de las lesiones.

Diagnóstico
Para el diagnóstico de una vasculitis cutánea se debe descartar cualquier causa que produzca la misma. Para ello se debe llevar a cabo una reseña y anamnesis minuciosa, en donde se tenga en cuenta la raza del paciente, edad de presentación de la patología, enfermedades previas con sintomatología y medicaciones instauradas, historial de vacunaciones pasadas. Además, evaluar lesiones, forma, lugar de aparición, evolución y si presenta sintomatología sistémica concomitante.

El diagnóstico definitivo se lleva a cabo a través de la histopatología, cuyos resultados variarán dependiendo del síndrome vascular presente y deberán demostrar un infiltrado inflamatorio dirigido hacia la pared de los vasos sanguíneos.

Las enfermedades vasculares también se pueden reconocer por otros cambios cutáneos como colágeno tinción pálida, atrofia de folículos pilosos, dermatitis de interfase pobre en células, leucocitoclasia en las paredes de los vasos y un aumento en la cantidad de células en la pared vascular que en la dermis adyacente.

El inconveniente es diferenciar la vasculitis real de la migración fisiológica de los leucocitos a través de los vasos que se observa en cualquier respuesta inflamatoria, y teniendo en cuenta las variables que se pueden presentar en una biopsia de piel, ya que la selección de las lesiones para la muestra la hace el clínico, y que el sitio y etapa de la enfermedad pueden alterar la confirmación del diagnóstico, dado que el proceso inflamatorio es dinámico.

Caso Clínico
Asiste a consulta un canino macho entero de ocho años de edad, raza Basset Hound, presentando como única lesión una úlcera en el surco nasolabial con poca secreción nasal serosa y algo de hiperqueratosis.

Se procede a realizar una detallada anamnesis, en donde la propietaria comenta que la evolución de la lesión es de un mes y medio aproximadamente, y que previo a la aparición de la misma, presentó un cuadro febril en meses pasados sin ninguna causa ni sintomatología aparente.

Recibió como terapia antibióticos inyectables de amplio espectro y esteroides, sin resolución, por lo que decide consultar con un especialista.

A la exploración clínica se observa que el animal está en buena condición corporal, constantes fisiológicas normales y no presenta sintomatología sistémica.

Para llevar a cabo el diagnóstico se practicaron pruebas de primera intención en dermatología incluyendo raspado de piel con resultado negativo y citología sin alteraciones. Se extrae sangre y orina para laboratorio arrojando valores normales.

Ante la imposibilidad de realizar una biopsia de piel (debido al costo de la misma y distancia al laboratorio de histopatología), se emite un diagnóstico presuntivo de Arteritis Proliferativa del Filtro Nasal, teniendo en cuenta la raza y edad, la lesión y su ubicación, y el estado general del paciente.

Se instaura tratamiento con pentoxifilina 10 mg/kg cada 12 hs., prednisolona 1 mg/kg cada 24 hs, doxiciclina 5 mg/kg cada 12 hs, Vitamina E 400 UI cada 24 hs. y ácidos grasos esenciales.

Resultado
La evolución fue favorable en los primeros siete días de iniciada la terapia, con gran cambio en el aspecto de la nariz ulcerada, y se continúa una semana más con resultados nuevamente exitosos con buena respuesta y tolerancia a los medicamentos (Figura 1 y 2).

Foto 1: Aspecto de la nariz antes de iniciar el tratamiento.

A                                                   B

Foto 2: Imagen A: aspecto de la nariz a la semana de iniciada la terapia. Imagen B: evolución a los quince días.

Durante la tercera semana se disminuye la dosis de prednisolona a 0,5 mg/kg cada 24 hs., y se intentará llegar a la dosis mínima efectiva.

Se continúa la terapia durante 3 semanas más, cumpliendo los 45 días en que el paciente se presenta con remisión de la lesión. Luego se comienza con un tratamiento de sostén pasando el corticoides a días alternos hasta lograr dar la mínima dosis, y en caso de recidiva se tiene en cuenta agregar un tratamiento tópico. (Fotos 3, 4 y 5).

Foto 3.

Foto 4.

Foto 5.

Fotos 3, 4 y 5 Evolución a 45 días luego del tratamiento con remisión de las lesionesñ

Conclusión
La Arteritis Proliferativa del Filtro Nasal es un tipo de vasculopatía de muy rara presentación, y dado que las vasculitis cutáneas tienen múltiples causas, el manejo clínico requiere de la identificación de las posibles etiologías.

Se produce por un mecanismo inmunológico de tipo III, que aparentemente afecta solo la irrigación del filtro nasal provocando las lesiones ulcerativas (ramas laterales de la arteria infraorbitaria, de la arteria maxilar, y rama rostral y septal de la arteria palatina).

Se debe tener en cuenta que hay razas predispuestas y que probablemente se deba a la participación de la genética en el desarrollo del cuadro.

Como terapia generalmente se utilizan inmunosupresores como los esteroides vía oral y en forma tópica, siendo la más utilizada la prednisolona, e inmunomoduladores como la pentoxifilina, derivado de la metilxantina, que mejora el flujo sanguíneo en la zona isquémica y disminuye el proceso inflamatorio, siendo una molécula antagónica del Factor de Necrosis tumoral alfa (TNF alfa), una de las citoquinas responsable de los efectos de destrucción de la pared de los vasos.

Además, se combinan antibióticos, vitaminas y ácidos grasos esenciales, también con propiedades antiinflamatorias y regeneradoras de la dermis.

Cabe destacar que se puede asociar vía tópica Tacrolimus al 0,1%, inhibidor de la calcineurina, pudiéndose aplicar en conjunto con la terapia vía oral, o como preventivo de recidiva, luego de la remisión.

No existe un solo tratamiento para esta patología, y siendo de aparición muy escasa, se reporta éste caso, para que se tenga consideración de que algunas vasculopatías suelen presentarse en la clínica diaria y que es oportuno abordar el cuadro para la pronta recuperación del paciente.

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