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octubre 2021

Las tres mejores razas para perros de terapia.

Si bien la aptitud depende de las características y perronalidad
(personalidad) individual de cada perro,
hay algunas razas que suelen adaptarse
con mayor facilidad
a la hora de cumplir su
maravillosa misión.

Todos los perros pueden ser compañeros ideales de vida -sean de raza o unos humildes mestizos- como animales de compañía. Sin embargo, es importante saber que, cuando hablamos de perros de terapia, existen una serie de requisitos imprescindibles que deben cumplir para poder desarrollar su tarea de una manera correcta. Además esto está condicionado a las características individuales del perro y al trabajo que llevará a cabo.

Al hablar de perros de terapia, hay que diferenciar su función de los perros de asistencia, que dan soporte a personas con discapacidades físicas y psíquicas para ayudar a superar sus limitaciones diarias. Según datos de la Oficina de Intervención Asistida con Animales de La Universidad Rey Juan Carlos, los perros durante las sesiones aportan entre otras cosas: distencisón, espontaneidad y facilita emociones.

¿Qué cualidades deben cumplir?

Los expertos de Purina explican a ABC que requisitos imprescindibles se deben cumplir para que estos héroes de cuatro patas puedan desarrollar su trabajo correctamente.

-Ser fiable: ha de estar acostumbrado a vivir con el humano. Así es más fácil que su comportamiento se adapte a lo que es vivir en sociedad, por lo que será más fiable.

-Ser adecuado: debe ser un animal entrenado, preparado y seleccionado para poder disfrutar de las sesiones en distintos ambientes, colectivos…

-Ser capaz de inspirar confianza: ser un perro que, por su carácter, además de su entrenamiento y preparación, sea capaz de inspirar confianza y de establecer un vínculo con los usuarios con los que trabaja.

-Tener fuerza de voluntad, ser resiliente: gracias a la selección y entrenamientos previos al trabajo, un perro de terapia tiene mayor capacidad para sobreponerse a estímulos que puedan generar inseguridad y desconfianza.

Tras la selección comienza el trabajo

Una vez se comprueba que están correctamente socializados y encajan con las características necesarias, los educadores expertos en terapias asistidas con perros, empiezan a trabajar con ellos mediante el adiestramiento con refuerzo positivo, orientada a educarlos para las labores que deberán desarrollar en el futuro. En el caso de formación temprana, es muy importante el trabajo desarrollado en la fase de socialización de los cachorros, de manera que se puedan asegurar unas buenas bases que faciliten el período de formación específicos. La intervención de un profesional, formado en el ámbito y manejo de intervenciones con perros de terapia asistida, será fundamental durante el proceso de aprendizaje, y también a posteriori, cuando desarrollen su trabajo con las personas que lo necesiten, velando en todo momento por el bienestar físico y mental de los perros.

Los tres recomendados

Conociendo que las características individuales de cada perro son el factor prioritario de selección. No obstante, lo importante a la hora de seleccionar el perro de terapia, no es solo la raza o el tamaño, sino el carácter que muestra cada uno durante el proceso de selección, entrenamiento y durante las sesiones. Algunas de las razas más recomendables, por sus aptitudes generales son

1- Labrador Retriever: sociales e inteligentes. Responden con mucha efectividad a las labores de adiestramiento.

2- Golden Retriever: A pesar de su tamaño, son muy tranquilos. Gozan de una sensibilidad especial para detectar emociones, tanto en adultos como en niños. Por ese motivo, suelen ser la raza con la que más se trabaja cuando se realizan intervenciones en hospitales, colegios o residencias de la tercera edad.

3- King Charles Spaniel: pequeño tamaño. Obediente. Extremadamente cariñoso y sociable. Es ideal para interactuar con aquellas personas que muestran cierto «miedo» ante los perros de tamaño grande.

Factor a determinar

Por último, es importante mencionar un aspecto que puede determinar la elección de una raza u otra. Los perros de terapia suelen actuar en programas y ámbitos de interacción humano animal (hospitales, centros escolares, penitenciarios, geriátricos, etc ), de forma puntual o periódica, en pro de unos objetivos seleccionados previamente. De aquí que optar por uno u otro no será lo mismo que si se trata de perros de asistencia, que suelen vivir con la persona a la que ayudan.

No hay que olvidar que la terapia no es únicamente el animal, ya que la función del perro es dar apoyo al profesional socio sanitario durante las sesiones para conseguir los objetivos previamente marcados. Son los especialistas y profesionales de la salud que definen que diagnóstico, tratamiento y necesidades tiene el paciente: médicos, enfermeros, terapeutas ocupacionales, psicólogos, fisioterapeutas, etc. Cada caso debe ser evaluado de manera individual por los expertos, para poder definir si se incluye la terapia con perros y que ejercicios son los más beneficiosos para colaborar y ayudar en la recuperación.

Fuente:
https://www.abc.es/sociedad/mascotas/abci-tres-mejores-razas-para-perros-terapia-202109300830_noticia.html