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diciembre 2009

Brucelosis Canina, un Dilema.

Wanke, Magdalena.
Área de Teriogenología, INITRA, Facultad de Ciencias Veterinarias, UBA.
InVet. 8(1). 2008.

Son pocas las enfermedades en medicina veterinaria capaces de producir tanto desconcierto entre los propietarios de los perros y entre los mismos veterinarios como la brucelosis canina. Varios son los factores que conllevan a esta situación:

1. Muchos animales afectados no tienen síntomas de infección.

2. No hay un método diagnóstico que otorgue una seguridad total de que un perro no está infectado.

3. Hay tratamientos que son efectivos en algunos casos pero no hay ninguno que lo sea en un 100% de ellos.

4. Las implicancias que tiene la aparición de la enfermedad en un criadero son tan severas que constituyen en la mayor parte de los casos una real tragedia para el criador involucrado.

Si combinamos estos cuatro factores, nos damos cuenta de que la mayoría de las veces la aparición de esta enfermedad en perros de importancia reproductiva nos lleva a laberintos intrincados de los cuales es imposible salir. La infección se puede adquirir a través de las mucosas (conjuntival, digestiva, oral o genital) o por vía transplacentaria y afecta a cánidos y ocasionalmente a humanos. Los principales síntomas son  el aborto, mortalidad perinatal e infertilidad en las hembras, epididimitos, orquitits, prostatitis e infertilidad en los machos, y discoespondilitis, y uveítis en ambos sexos, además de linfadenopatías y ocasionalmente fiebre y síntomas generales. El diagnóstico puede hacerse por técnicas de aglutinación, ELISA e inmunodifusión, y cada uno de ellos puede utilizar diferentes tipos de antígenos (de membrana, citoplasmáticos, proteínas específicas).

A media que la sensibilidad de las pruebas aumenta, disminuye su especificidad y los ejemplares con una respuesta inmune leve, suelen quedar con un diagnóstico incierto, salvo que la enfermedad se confirme por bacteriología.

Se han analizado las incidencias por edad, sexo y raza de los 1155 sueros analizados, provenientes de 731 perros diferentes de los cuales se sospechó brucelosis, sea por síntomas o por ser contacto de animales enfermos. También se han realizado varios relevamientos poblacionales, resultando una tasa de infección baja 0, 0,34 y 0,79% en las tres encuestas realizadas que comprendieron 219, 316 y 884 muestras respectivamente.