Miércoles, 13 de septiembre de 2017

SEPTIEMBRE de 2017
Volumen XXXIV
N° 353
ISSN 1852-317X

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Febrero 2011

Diagnóstico de Theileriosis en Bovinos.

Vet. Arg. - Vol. XXVIII - Nº 274 - Febrero 2011.
Ebrahim Babaahmady*; Rafael Joa R** y Mohammad Mahmudy***

Resumen.
Los parásitos de los ganados vacunos y transmitidos por garrapatas del género Theileria constituyen importantes restricciones para la mejora de la industria. Theileria annulata y Theileria parva, son responsables de una mortalidad y de pérdidas en la producción, pues al difundirse rápidamente ocasionan lamentables daños económicos. La fase patógena de T. parva y T. annulata es el esquizonte. Al principio causa un proceso linfoproliferativo, y más tarde provoca una enfermedad linfodestructiva.
El objetivo de esta investigación, fue conocer la situación sanitaria y epidemiológica de las enfermedades hemoparásitos de importancia económica en sistemas de producción Animal.
Se trabajó con 15 vacas en tres vaquerías lecheras distintas. A las cuales se estudió los síntomas clínicos y anatomopatológicas antes y después de la necropsia. El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos, el conocimiento de la enfermedad y la distribución del vector, y la identificación de los parásitos en la sangre teñida mediante Giemsa y frotis de ganglios linfáticos. La presencia del esquizonte en frotis de biopsia de ganglios linfáticos es un rasgo diagnóstico característico de las infecciones con T. parva y T. annulata en la provincia de Ilam - IRAN.
Los resultados obtenidos fueron las garrapatas ixodides, las células parasitadas con esquizontes en frotis de impresiones de todos los tejidos y los piroplasmas (fase intraeritrocitaria), y los hallazgos clínicos y anatomopatológicas.
El desarrollo alcanzado por la ganadería en los últimos años ha estimulado la búsqueda de nuevos métodos de diagnóstico que garanticen mayor rapidez, especificidad y sensibilidad en la detección de las enfermedades protozoarias hemáticas y linfoides que afectan al ganado.
Palabras clave: Diagnóstico, Theileriosis, Bovinos, Garrapatas, Esquizonte, Ganglios linfáticos.

Diagnosis of Theileriosis in Bovines.
Summary.

The parasites of the cattles and transmitted by ticks of the Theileria sort constitute important restrictions for the improvement of the industry. Theileria annulata and Theileria parva, are responsible for a mortality and losses in the production, because when spreading quickly they cause lamentable economic damages. The pathogenic phase of T. annulata and T. parva is esquizonte. At the outset it causes a linfoproliferativo process, and later it brings about a linfodestructiva disease. The objective of this investigation, was to know the situation and epidemiologist sanitary the diseases hemoparasits of economic importance in production systems Animal.
We worked with 15 cows in three different milkmaids. To which one studied anatomopathológics the clinical symptoms before and after the post-mortem examination. The diagnosis is based on the clinical symptoms, the knowledge of the disease and the distribution of the vector, and the identification of the parasites in the blood dyed by means of Giemsa and frotis of lymphatic ganglia. The presence of esquizonte in frotis of biopsy of lymphatic ganglia is a characteristic diagnosis and characteristic of the infections with T. annulata stack and T. in the province of Ilam - IRAN.
The obtained results were the ticks of ixodides, the cells parasited with esquizontes in frotis of impressions of all the weaves and piroplasmas (intraeritrocitaria phase), and the anatomopathológics and clinical findings. The development reached about the cattle ranch in the last years has stimulated the search of new methods of diagnosis that guarantee major rapidity, specificity and sensitivity in the detection of the haematic protozoarias diseases and lymphoid that affects the cattle.
Key words: Diagnosis, Theileriosis, Bovines, Garrapatas, Esquizonte, Lymphatic Ganglia.
* Escuela De Medicina Veterinaria. Universidad De Ilam- Iran. [email protected]
**Profesor De Patología Veterinaria De Universidad De La Habana.
***La Red de Veterinaria de Ilam.

Introducción.
Las Theilerias son parásitos protozoarios intracelulares obligados que infectan Bóvidas salvajes y domésticos en la mayor parte del mundo (algunas especies también infectan a pequeños rumiantes). Fiebre de la costa oriental; Theileriosis bovina es una forma gravísima de la piroplasmosis bovina y es causada por la Theileria parva. La Theileria parva (Piroplasma parvum) es el menor piroplasma conocido hasta hoy (0.5 a 3 µ). Su forma característica es la de bacilos finos en los glóbulos rojos. En un extremo contienen 1 grano de cromatina. En un hematíe puede haber hasta 4. Además de las formas bacilares en menos de 20% de los hematíes infectados hay formas de anillo, de coma y disco, pero nunca formas gemelas de doble pera. La enfermedad es conocida desde 1900. El agente patógeno fue descrito por Theiler como una nueva especie de piroplasma [FUJISAKI].
Theileria annulata, la causa de la Theileriosis tropical, se encuentra en grandes zonas de la costa Mediterránea del Norte de Africa,extendiéndose hacia el norte de Sudán, y hacia Europa del sur. También se encuentran afectados el Sur-este de Europa, el próximo y Medio Este, India, China y Asia Central (IRAN). La mortalidad puede ser muy alta, y a veces, casi de 100%. Existen seis especies identificadas de Theileria que infectan el ganado vacuno; T. parva y T. annulata son las dos más patógenas y las más importantes desde el punto de vista económico [FUJISAKI].
La enfermedad directa se transmite por garrapatas ixodides, y presentan ciclos vitales complejos en los hospedadores vertebrados e invertebrados. Su forma característica es la de bacilos finos en los glóbulos rojos [HASHEMI].
Especialmente las alteraciones anatómicas necróticas de los riñones e hígado suelen ser bastante características de la enfermedad. Pero en el animal vivo, el diagnóstico únicamente puede hacerse por la demostración de los parásitos y particularmente de las esferas plásmicas en la sangre [STEPANOVA].
El método más práctico y más ampliamente utilizado para el control de la Theileriosis consiste en el control químico de las garrapatas con acaricidas. Sin embargo, la práctica del control de las garrapatas se ha vuelto menos segura debido a la resistencia al acaricida, el elevado coste de estos, la pobre gestión del control de las garrapatas y el movimiento ilegal del ganado vacuno en muchos países [PIPANO].

Materiales y Métodos.
La totalidad del ganado objeto de estudio perteneció a la raza Holstein. Bovino de aptitud lechera. La recogida de muestras se realizó entre los meses de septiembre y octubre de 2009 para las muestras tomadas directamente en las explotaciones y desde octubre del mismo año para las muestras recogidas en matadero.
Determinación de albumina se realizó por medio de método del reactivo de Robert antes del sacrificio.
La observación de esquízontes se realizó sobre extensiones del material procedente de biopsia de los ganglios linfáticos preescapulares, el material extraído se sometía a una extensión fina y posterior tinción por el método de Giemsa [DARGHOUTH]. También se realizó examen histopatológico del bazo.

Resultados.
En los resultados obtenidos la presencia del esquizonte en biopsia teñidas mediante Giemsa o en frotis de impresiones de tejido de ganglios linfáticos, es un rasgo diagnóstico característico de las infecciones por T. parva y T. annulata. de una garrapatas ixodides que es el factor de transmisión de la enfermedad (Fig. 1).

Fig. 1. Garrapata Ixodide.

La orina antes de la muerte contiene albúmina. En algunas de las vacas en la cumbre de la fiebre tuvieron theilerias 80% de los hematíes (Fig. 2, 3), y presencia de esquizonte en los ganglios linfáticos prescapulares (Fig. 4).

Fig. 2. Hematíes Afectadas.
Fig. 3. Hematíes Afectadas.
Fig. 4. Esquizonte en Ganglios Linfáticos.

Los animales tuvieron fiebre alta, continua, respiración difícil, acompañado de tos, salivación, conjuntivitis, catarro nasal, evacuación de materias fecales muy secas, a veces de color de alquitrán o sanguinolentas, aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, enflaquecimiento y debilidad del tercio posterior.
En la necropsia de una de las más graves sintomatológicamente se halló tumefacción blanda o hemorrágica de todos los ganglios linfáticos, el hígado fiable, amarillento sembrado de pequeños focos gris blanquecinos, los riñones pálidos y salpicados de nódulos y manchas blancas. El bazo engrosado e hipertrófico. El tejido subcutáneo gelatiniforme. La mucosa del cuajar, enrojecida acompañado con ulceras superficiales y en la mucosa del intestino delgados se observó hemorragias puntiformes. En el examen histopatológico se observo muchos linfocitos inmaduros

Discusión.
La Theileria parva y las demás especies del género Theileria se distinguen de las babesias, porque no se multiplican en la sangre circulante, sino en ciertos órganos, en particular en linfocitos del bazo, ganglios linfáticos e higados [PIPANO E].
La infección se produce durante los apacentamientos, con singular facilidad en la época de las lluvias y cuando la hierba esta crecida y alta, pues entonces las garrapatas abundan y pasan fácilmente desde lo alto de las hierbas a las reses [Anónimo].
Las Theilerias transmitidas por la picadura de las garrapatas o bóvidos receptivos, penetran en el sistema vascular linfático y se multiplican especialmente en linfocitos del bazo, ganglios linfáticos e hígado, por esquizogonia, según la antigua opinión [KACHANI.] y según las nuevas investigaciones de [RADLEY], por sucesivas biparticiones. Los numerosos corpúsculos en forma de punto y de coma producidos así en un plazo de 12 a 14 días están contenidos en las llamadas esferas plasmicas (esferas de koch) y una vez maduros del todo, emigran de los linfocitos a la sangre y penetran en los hematíes, en lo que, conforme a la opinión general, opuesta a la de [WATHANGA], ya no se multiplican. Excepcionalmente, también llegan a la circulación hemática esferas plásmicas enteras. Si las larvas o ninfas de una especie adecuada de garrapatas chupan hematíes que contienen Theilerias, estas proliferan en aquellas, las cuales, en fases ulteriores de su desarrollo, pueden transmitir, mediante picaduras, los agentes patógenos a reses receptivos.
Según [ALLSOPP] no se puede desechar la posibilidad de que, en la fiebre de la costa, intervenga también un virus, además de la Theileria.
La infección natural se produce mediante ninfas y formas adultas de Rhipicephalus appendiculatus, simus y capensis, y por R. evertsi adultos que chuparon sangre de bóvidos enfermos, en fases anteriores del desarrollo. Como el parásito no penetra en el huevo de la garrapata, las larvas nunca son infecciosas. También lograron transmitir las Theileria mediante las garrapatas Hyalomma impressum y H. anatolicum y con la Rhipicephalus jeanelli [García].
El animal infectado presenta macroscopicamente un aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, fiebre, un aumento gradual de la frecuencia respiratoria que crece gradualmente, disnea y/o diarrea.
Las lesiones post-mortem más frecuentes consisten en ganglios linfáticos aumentados de tamaño, un bazo notablemente hipertrófico, edema pulmonar, hemorragias en los órganos internos, espuma en la tráquea, erosiones y ulceración en el abomaso, y presencia de linfocitos parasitados e infiltraciones linfoproliferativas en los tejidos viscerales, y enteritis con necrosis de las placas de Peyer. Los tejidos linfoides se hacen más grandes en las fases iniciales de la enfermedad, pero si el animal sobrevive se atrofian durante las fases crónicas de la misma, aunque las fases de piroplasma también pueden ser patógenas, causando anemia e ictericia [Jubb].
Cuando se examinan histológicamente, se encuentran presentes infiltraciones de linfocitos inmaduros en el pulmón, riñón, cerebro, hígado, bazo y ganglios linfáticos. Las células parasitadas con esquizontes pueden encontrarse en frotis de impresiones de todos los tejidos: los frotis de pulmón, bazo, riñón, hígado y ganglios linfáticos son particularmente útiles para demostrar esquizontes, y en casos de más larga duración, infiltraciones linfocitarias de los riñones que recuerdan a infartos. En los animales recuperados aparecen recaídas ocasionales. En las zonas endémicas de T. parva se observa, a veces, un síndrome nervioso denominado “turning sickness”, y se considera que se encuentra asociado con la presencia de agregados intravasculares y extravasculares de linfocitos infectados con esquizontes, trombosis y necrosis isquémica [Jubb].
El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos, el conocimiento de la enfermedad y la distribución del vector, así como el examen de la sangre teñida con Giemsa y de frotis de ganglios linfáticos e impresiones de tejidos. Theileria parva y T. annulata se diagnostican mediante la detección de los esquizontes en las células blanca o de los piroplasmas en los eritrocitos. La fase de piroplasma sigue a la fase de esquizonte y, tanto en T. parva como en T. annulata, generalmente es menos patógena y, por tanto, se encuentra a menudo en casos recuperados o menos agudos [MUSOKE].
La Theileriosis bovina se controla mediante el uso de acaricidas para matar a las garrapatas, aunque este método no es sostenible porque los acaricidas son caros, porque se ha desarrollado resistencia frente a muchos de ellos, porque las normas con respecto a la circulación del ganado vacuno y la cuarentena no se hacen cumplir de manera rigurosa, y porque habitualmente la gestión y el mantenimiento de los baños desinfectantes y los sistemas de pulverización son deficientes [Dyer].
La respuesta inmune frente a estos parásitos es complicada. La inmunidad mediada por células es la respuesta protectora más importante en T. parva y T. annulata. En T. parva, las principales respuestas protectoras se encuentran mediadas a través del complejo principal de histocompatibilidad (MHC) bovino de clase I y restringido a los linfocitos T citotóxicos [RADLEY].
Las vacunas fiables de eficacia conocida, constituyen un desarrollo reciente. La vacuna frente a T. annulata se prepara a partir de líneas celulares infectadas con esquizontes que han sido aislados a partir de ganado vacuno y atenuados durante el cultivo in-vitro. La vacuna contiene células infectadas con esquizontes y debe mantenerse congelada hasta poco antes de la administración. La vacunación frente a T. parva se basa en un método de infección y tratamiento en el cual al ganado vacuno se le administra una dosis subcutánea de esporozoitos derivados de garrapatas y un tratamiento simultáneo con una formulación de tetraciclina de larga duración [Viseras].

Conclusiones.
Igualmente, estas hemoparasitosis son consideradas en el ganado bovino, entidades nosológicas de alta importancia económica en el mundo, por ende, es importante conocer de ellas su comportamiento epidemiológico, para un oportuno diagnóstico y control.

Recomendación.
Para excluir la posibilidad de una infección latente, se toman frotis de sangre del animal diariamente durante un periodo de 4 semanas, se tiñen con colorante de Giemsa y se examinan para detectar la presencia de parásitos [Guglielmone].
Las pruebas serológicas basadas en los enzimoinmunoensayos (ELISA) se están utilizando cada vez más para la detección de anticuerpos específicos frente al parásito. El ELISA se ha adaptado con éxito para la detección de anticuerpos frente a T. annulata, y se ha mostrado que detecta anticuerpos durante un periodo de tiempo más largo que el IFI [GRAY].
Se espera que la combinación del ELISA, PCR y sondas de ADN aumentará enormemente nuestra capacidad actual para identificar a los animales infectados, haciendo posible el seguimiento preciso de las especies de Theileria [ALLSOPP].

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