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agosto 2013

Medidas de control para mejorar la productividad durante la preñez y el parto en vacunos.

Plan sanitario para un rodeo de cría

Por Arturo Almada*
Hay diversas causas infecciosas que pueden ocasionar mermas productivas durante el período preñez-parto y el nacimiento-destete en el rodeo de cría. Y de acuerdo a la causa, existen diversas herramientas que permiten mejorar la sanidad de la cría para disminuir la aparición de ciertas patologías para así aumentar los nacimientos y su consecuente ahorro económico para el productor.
Las mermas productivas durante el período preñez-parto están enfocadas principalmente a un grupo de enfermedades que ocasionan infertilidad, muertes embrionarias y abortos.
Biológicamente existe una tasa de mortandad del 3% que se debe a reabsorciones embrionarias y que es considerado un fenómeno normal. Por esto es importante llevar los registros de los diagnósticos de preñez (tacto – ecografía) y de los nacimientos para controlar que los valores no superan el 3% ya que si esto ocurre los animales podrían estar afectados por alguna patología, desbalance nutricional o problemas en el manejo de los animales.
El aborto bovino, que es la interrupción de la gestación o de la llegada a término del feto y su consecuente muerte peri-natal, es ocasionado por causas infecciosas o no infecciosas, y son clasificados en:
Muerte embrionaria (desde la concepción hasta 3 meses de gestación que algunos lo llaman aborto temprano)
Aborto en la mitad de la gestación
Aborto en el último tercio de la gestación
Por su parte, en el caso de las enfermedades que causan la interrupción de la gestación se detectan en un determinado momento, lo que permite facilitar el diagnóstico. Algunas de las enfermedades pueden ser:
Brucelosis: es ocasionada por una bacteria llamada Brucella abortus y causa abortos generalmente en el segundo tercio de la gestación (usualmente 7mo. mes), que llegan al 80% de hembras no vacunadas. El feto puede estar normal o en cierto grado de descomposición con bronconeumonía. El diagnóstico se puede hacer por análisis serológico de las madres combinado con aislamiento fetal (cuajo/pulmones) de la Brucella abortus o detección por inmunofluorescencia de anticuerpos en placenta. Es importante vacunar a todas las terneras entre 3 y 8 meses de edad.
Rinotraqueitis infecciosa bovina: es la mayor causa de abortos en USA con porcentajes de abortos del 5% al 60% en rodeos no vacunados. La enfermedad es ocasionada por un virus (herpes virus bovino 1) que está ampliamente diseminado. El aborto puede ocurrir en cualquier momento de la gestación, pero usualmente ocurre luego del 4to. mes hasta el término y el diagnóstico se puede realizar por análisis serológico de las madres (conversión serológica). La prevención se realiza mediante una vacuna que debe aplicarse antes del inicio de la temporada de servicios.
Diarrea Viral Bovina: la patología de esta enfermedad en el desarrollo fetal es muy compleja. La infección del feto entre el día 42 y el día 125 de gestación puede causar muerte fetal, aborto o resorción, pero también el feto puede hacerse inmunotolerante y con  infección persistente. Después de los 125 días de gestación puede causar aborto o la respuesta inmune fetal puede limpiar el virus. También la momificación fetal o deformaciones. El diagnóstico es difícil porque esta enfermedad no ocasiona lesiones fetales específicas y la presencia del virus en el feto puede ser accidental. Existen vacunas que deben ser aplicadas antes de inicio de período de servicios.
Leptospirosis: usualmente causa aborto en el último trimestre de gestación y el porcentaje de abortos en hembras no vacunadas puede rondar entre el 5% al 40% o más. El feto usualmente muere 1-2 días antes de la expulsión y luego se autolisa. El diagnóstico se puede hacer mediante un análisis serológico de las madres o a través del cultivo de la orina de hasta 2 semanas después del aborto. Las vacas pueden mantener por mucho tiempo la Leptospira y ser el origen de futuras infecciones en el rodeo. Existen vacunas con diferentes serovars de leptospira y se recomienda vacunar cada 6 meses.
Histophilus somni: esta bacteria puede ocasionar una enfermedad aguda, septicémica y fatal, pudiendo involucrar el sistema nervioso, circulatorio, músculo-esquelético, respiratorio y reproductivo. El aborto puedo ocurrir en cualquier período de la gestación. El diagnóstico se hace por aislamiento del germen. Existe una vacuna que debe aplicarse antes de iniciar el servicio.
Campylobacteriosis: es de transmisión venérea y causa abortos e infertilidad. El diagnóstico en los toros se realiza mediante el raspado prepucial y la detección de la bacteria. Existe una vacuna y se recomienda aplicarla a todos los animales (machos y hembras) antes del inicio de los servicios. Como medida preventiva es necesario realizar al menos 2 raspajes prepuciales a los toros y descartar los positivos. También es posible realizar un tratamiento con oxitetraciclina de larga acción, pero se debe volver a realizar los raspados 15 días posteriores a finalizado el tratamiento para confirmar su efectividad.
Trichomoniasis: es de transmisión venérea y también puede causar infertilidad y aborto en el primer tercio de la gestación. La inseminación artificial o la realización de raspajes prepuciales a los toros antes de la temporada de servicio pueden prevenir esta enfermedad. Se ha desarrollado una vacuna pero aún no presenta resultados confiables.
En resumen, existen vacunas polivalentes que incluyen IBR, DVB, Campylobacter, Leptospira e Histophilus, que deben ser aplicadas en vaquillonas y toros primo-vacunados con 2 dosis con un intervalo de 21-30 días antes del inicio de la temporada de servicio y en caso de revacunación anual se recomienda hacerlo 15 días antes del inicio de los servicios. También es importante aplicar una dosis de refuerzo a las vaquillonas y vacas cuando se hace el tacto para diagnóstico de  preñez.
Para estas afecciones, Merial dispone de Alliance®  Reproductiva , una vacuna para la prevención de Rinotraqueitis infecciosa bovina, Diarrea viral bovina, Campylobacteriosis genital bovina, Leptospirosis y Histophilosis.
Su formulación está diseñada con los antígenos en cantidad y calidad adecuada para lograr una efectiva protección contra los principales agentes que en los bovinos ocasionan pérdidas reproductivas, tales como infertilidad, muerte embrionaria, aborto y/o muerte perinatal. El esquema de vacunación sugerido es la aplicación de dos dosis de Alliance®  Reproductiva con intervalo de 2 – 4 semanas (primo-vacunados) 45 y 15 días antes de la entrada a servicio. Cuando se necesite aumentar la inmunidad contra leptospira se recomienda aplicar una dosis de refuerzo a los 4-6 meses (al tacto). La revacunación debe realizarse anualmente (1 vez/año), y se recomienda el refuerzo en los animales antes de la época de servicio. El intervalo entre vacunaciones con Alliance®  Reproductiva puede modificarse, dependiendo del desafío viral y bacteriano, a criterio del veterinario a cargo.

*MV, Coordinador de Servicios Técnicos de Grandes Animales de Merial Argentina S.A.