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abril 2021

Terapéutica basada en el diagnóstico etiológico de las lesiones en la piel en bovinos.

Vet. Arg. – Vol.  XXXVIII –  Nº 396–  Abril 2021.
Ernando Castro Frías1; Elvira Rosaría Funa2; Gladisneidis Estrada Labrada1; María Celia Carvajal Mena1; Lázaro E. Valdez Izaguirre1.

Resumen
El presente trabajo fue realizado durante el período de mayo a julio de 2015, en el complexo agroturístico São José, municipio Chicala Choloanga, provincia Huambo, Angola. Tuvo como objetivo evaluar la recuperación clínica a través del tratamiento de bovinos con lesiones de la piel. Se realizó la evaluación clínica de toda la población (75 animales), se detectaron 30 animales con lesiones los que fueron agrupados en tres grupos atendiendo la clasificación descritas por Feitosa (2008). De ellos se seleccionaron 15 (13 con lesiones severas y 2 moderadas) para enviar las muestras al laboratorio para la determinación del agente etiológico, las muestras de la piel fueron obtenidas mediante raspado en el centro de la lesión y en el límite de la zona lesionada y la sana. Luego se conformaron tres grupos para el tratamiento, de 4 animales cada uno: I: Ourotetra Plus, II: Estreptomax + Penfort® PPU, III: Ivermectina. Fue hecha la evolución clínica a los 7, 10, 15 y 21 días.  Se aplicó un procedimiento matemático para la conversión de los datos buscando uniformidad. El procesamiento de los datos se realizó mediante análisis de varianza con el programa Statistic para Windows y el grado de significación mediante el test de Tukey. Se obtuvo como resultado la recuperación clínica de los animales. Se concluyó que las lesiones de la piel fueron clasificadas mayoritariamente en severas y estuvieron provocadas por Sarcoptes escabiei Var. Bovis y Dermatoplilus congolensis. Los esquemas terapéuticos aplicados fueron eficaces, especialmente el tratamiento con asociación de antibióticos.
Palabras clave: antibiótico, antiparasitario, bovinos, lesiones, piel, tratamiento.

Etiological diagnosis based therapeutics of skin lesions in bovines.
Summary
The present work was accomplished in the period from May to July 2015, in the agroturistic complex São José, municipal district of Chicala Choloanga, province of Huambo, Angola. Had the objective of evaluating the clinical recovery by treatment of bovine with lesions of the skin. The clinical evaluation of the whole population (75 animals) was made, detecting 30 animals with lesions which were grouped in three groups assisting the classification of the lesions described by Feitosa (2008). 15 animals were selected (13 with severe lesions and 2 moderate) to send samples to the laboratory for the etiological agent’s determination, the samples of the skin were obtained by scratching in the center of the lesion and in the limit between the injured and the healthy areas. Once made the diagnosis to three groups were conformed for the treatment, of 4 animals each one: I: Ourotetra Plus, II: Estreptomax + Penfort® PPU, III: Ivermectin. The clinical evolution was followed to 7, 10, 15 and 21 days.  A mathematical procedure was applied for the conversion of the data looking for uniformity. The data processing was made using an ANOVA with the program Statistic for Windows and the significance level by the Tukey’s test. It was obtained as result the clinical recovery of the animals. It was concluded that the lesions were mostly clinically classified as severe and were caused by Sarcoptes escabiei Var. Bovis and Dermatoplilus congolensis. The applied therapeutic plans were effective, especially the treatment with association of antibiotics.
Key words: antibiotic, antiparasitic, bovine, lesions, skin, treatment.
1Facultad de Ciencias Agropecuaria. Universidad de Granma. Cuba.
2 Medico de Campo, Huambo. Angola. ecastrof@udg.co.cu

Introducción
La piel es el mayor órgano del organismo, que determina las formas y características de las razas, mantiene el recubrimiento piloso, tan noble en algunas especies que aun hoy, queremos usarla como vestimenta. Es la barrera anatómica y fisiológica entre el organismo y el medio ambiente, promoviendo protección contra agentes físicos, químicos y microbiológicos. Es sensible al calor, al frio, al dolor, y a la presión (Feitosa, 2008).

Las infecciones de la piel constituyen un problema serio en la economía pecuaria, independientemente de los agentes etiológicos que la provocan. Dada su agresividad y contagio rápido debilitan los animales, alteran el desarrollo, hasta provocar muertes elevadas en los rebaños efectivos cuando no se toman medidas urgentes. Estas infecciones poden ser producidas por una amplia variedad de microorganismos que forman parte de la microflora de la piel y también pueden surgir del medio ambiente (Jones et al., 1997)

Estos microorganismos penetran en el organismo a través de soluciones de continuidad en la piel o en las mucosas, el espectro de este tipo de infecciones abarca desde procesos leves asta cuadros graves con grandes afectaciones sistémicas que precisan de una intervención inmediata. Entre esas infecciones se encuentran la sarna, la dermatofilosis, las dermatofitosis (tiña), la dermatosis nodular, la papilomatosis y la dermatitis, estas causan grandes perjuicios económicos como consecuencia de las alteraciones que provocan en la piel y pelos de los animales desvalorizándolos (Topa et al., 2001).

Según Radostitis et al. (2010), los animales portadores son las principales fuentes de las enfermedades. Los microorganismos pueden ser transmitidos por contacto directo por el hospedero reservorio, por fómites contaminados o por artrópodos chupadores. El agente persiste en costras, en el medio ambiente, lo que acarrea repetidos surtos en los rebaños.

El diagnóstico de la infección es generalmente clínico, se efectúa por exploración y en muchos casos es preciso el diagnóstico de laboratorio. Este se reserva para los casos, que se precisa conocer la etiología de la infección y para dirigir el tratamiento. Por el contrario, los resultados de la clínica son sugestivos de alguna enfermedad, debe efectuarse un diagnóstico de certeza por medio de la visualización del agente etiológico mediante el diagnóstico de laboratorio y este ser positivo para conseguir identificar el agente (Rossow, 2001).

En los casos donde exista más de un animal afectado y el diagnóstico no pueda ser confirmado por examen clínico o de laboratorio, se debe realizar el tratamiento presuntivo dada la gran variedad de lesiones cutáneas secundarias que pueden aparecer como las máculas, pápulas, vesículas, pústulas, nódulos, que pueden dar lugar a otras enfermedades dermatológicas más complejas (Guaguere, 2002).

Existen muchas enfermedades de la piel que ocasionan lesiones entre las que se encuentra, la sarna que es una parasitosis externa de carácter contagiosa, que afecta todos los animales de sangre caliente incluyendo el hombre, causando sintomatología con características de una dermatitis descamativa con alopecia y prurito. En el ganado bovino la infección es de tal magnitud que lleva a un rápido depauperamiento de los animales, irritación, anorexia, pérdida de peso y de producción (Guaguere, 2002).

Álvarez (2010), afirmó que el tratamiento es recomendado con el objetivo de minimizar el contagio de otros animales. Individualmente, el tratamiento puede ser realizado tópicamente con solución yodada, pomadas o cremas. En algunas condiciones el tratamiento de las lesiones de la piel en bovinos ha sido efectuado utilizando indistintamente antifúngico para fines agrícolas, Captan (N-triclorometilmercapeto-4-ciclohexano-l,2-dicarboxamida), en baños por aspersión, en las diluciones de 1:300 a 1:400. Se utilizan 4-7 litros por animal, dependiendo de la edad, en dos aplicaciones con intervalo de dos semanas.

El mismo autor afirmó que son empleados tratamientos tópicos o sistémicos, este último en el caso de lesiones generalizadas, y describe que las dificultades encontradas son debido a la falta de conocimientos en la dosificación correcta, por lo que considerando la naturesa regresiva de las lesiones, no se recomienda el tratamiento. Para la aplicación tópica, las costras deben ser removidas por medio de raspado o de un cepillo con pelos delicados, el medicamento es aplicado con un cepillo o friccionándolo vigorosamente sobre el área afectada.

La dermatofilosis es una enfermedad infecto-contagiosa, cuyo agente etiológico es el Dermatophilus congolensis, un actinomiceto, filamentoso y ramificado, que produce una epidermitis exudativa con formación de costras que se separan con facilidad (Scott, 1996). Esta dolencia, es de evolución aguda o crónica, ha sido descrita en 88 especies animales, siendo su ocurrencia considerada frecuente en los bovinos, equinos y caprinos, en la especie porcina es considerada rara (Arantes, 2010).

Oliveira (2006) refirió que los antibióticos administrados parentalmente constituyen el tratamiento más eficaz para el control de la dermatofilosis. La penicilina o la estreptomicina son recomendadas en dos formas, una única aplicación en altas dosis (70.000 UI/kg PV de penicilina o 70mg/kg PV de estreptomicina) o en dosis diarias (5.000 UI/kg PV o 5 mg/kg PV, respectivamente), durante cinco días. También puede ser usada la oxitetraciclina en el control de brotes de la enfermedad en dosis de (20mg/kg PV) vía intramuscular profunda. Las aplicaciones tópicas generalmente son poco recomendadas, debido a la dificultad para que llegue a las camadas más profundas de la piel.

Según Clare (2002), en el caso de lesiones de la piel provocadas por enfermedades bacterianas o virales, frecuentemente para el tratamiento individual, se recomienda aplicaciones parenterales de tetraciclina, en la dosis de 5mg/kg de PV, repetidas semanalmente o tetraciclina de larga acción en dosis única de 20mg/kg.

En las condiciones de Angola las lesiones de la piel de los animales son muy frecuente dado por las características de crianza, donde se sitúa en el mismo local animales de diferentes especies y dentro de la misma especie de categorías diferentes, en otras ocasiones se introducen animales de otras regiones, sin tener documentos que garanticen, que son libres de enfermedades que pueden ser contagiosas, aún no se establecen normas sanitarias elementales; como la cuarentena del ganado nuevo introducido en la manada y durante el pastoreo que se realiza con especies diferentes al mismo tiempo.

Problema científico
Animales con lesiones dermatológicas que no responden a los tratamientos aplicados.

Hipótesis
Conociendo los agentes etiológicos que provocan las lesiones de la piel de los bovinos permitirá aplicar esquemas de tratamientos adecuados.

Objetivo general
Evaluar la recuperación clínica al tratamiento de bovinos con lesiones de la piel en el complejo agroturistico São José.

Material y métodos
Caracterización del lugar de estudio: El trabajo fue realizado durante el período de mayo a julio de 2015, en el complejo agroturístico São José, municipio Chicala Choloanga, provincia de Huambo.

Muestreo: Se realizó la evaluación clínica de toda la población bovina (75 animales), se detectó 30 animales con lesiones en la piel, que representa el 40 %.

Metodología utilizada: Inicialmente se realizó el diagnóstico clínico de las lesiones de la piel en 30 animales que fueron distribuidos en tres grupos, atendiendo la clasificación descrita por Feitosa (2008) en leves (L), moderadas (M) y severas (S).

De los 30 animales se seleccionaron 15 (13 con lesiones severas y 2 moderadas) para enviar las muestras al laboratorio del IIV para la determinación del agente etiológico, la selección fue atendiendo que desde el punto de vista clínico eran los más afectados.

Las muestras de la piel fueron obtenidas mediante raspado con una lámina de bisturí en el centro de la lesión y en el límite entre la zona lesionada y la sana, de manera que contara con una parte del tejido lesionado, fueron colocado en frascos estériles, identificados y enviados al laboratorio.

El diagnóstico de la Dermatophilosis se realizó por el método directo con frotis realizado con el producto de raspado, después coloreada con Giemsa.

Para el diagnóstico de la Sarna las muestras obtenidas por raspada fueron tratadas con 5 mL de solución de hidróxido de potasio al 10%, cuidadosamente enriquecida, decantando el sobrenadante y colocando el material sedimentado en una lámina y visualizado al microscopio.

Una vez realizado el diagnóstico se separó en tres grupos para el tratamiento acorde al esquema definido. Se evalúo la recuperación clínica de las lesiones y de los animales a partir de los 7 hasta los 21 días.

Tratamiento aplicado: De las 15 muestras seleccionadas que fueron enviadas, se realizó el diagnóstico etiológico a 12 animales que se distribuyeron en tres grupos de 4 animales, para aplicar el tratamiento siguiendo el esquema:

  • Grupo I (Dermatophilosis): Ourotetra Plus.
  • Grupo II (Dermatophilosis): Estreptomax + Penfort® PPU.
  • Grupo III (Sarna): Ivermectina.

Para los tres grupos fueran aplicados dos tratamientos atendiendo el siguiente esquema:

  • Antibióticos: primera dosis se aplicó el día cero y la segunda aplicación a los tres (3) días después de la primera.
  • Ivermectina: primera dosis se aplicó en el día cero y la segunda aplicación siete (7) días después de a primera.

Las dosis aplicadas fueron:

  • Ourotetra Plus: 1 mL por cada 10 kg de peso corporal (20 mg de Oxitetraciclina y 1 mg de Diclofenaco por kg de peso corporal) vía intramuscular profunda.
  • Estreptomax: 1,5 mL para cada 50 kg de peso corporal (10 mg de estreptomicina por kg de peso corporal) vía intramuscular profunda.
  • Penfort® PPU: 1 mL para cada 10 kg de peso corporal (20 UI de penicilina por kg de pesos corporal). Vía intramuscular profunda.
  • Ivermectina: 1 mL por 50 kg de peso corporal (800µg de ivermectina). Vía subcutánea.

Los animales fueron evaluados desde el punto de vista clínico a los 7, 10, 15 e 21 días para determinar la recuperación de las lesiones de la piel.

Análisis y procesamiento de los datos:  Se aplicó un procedimiento matemático para la conversión de los datos buscando uniformidad en los resultados, dividendo cada valor alcanzado por día entre el total de la muestra de animales por tratamiento. Luego se realizó el análisis de varianza con el programa Statistic para Windows y el grado de significación mediante el test de Tukey (SC tipo III). Los gráficos fueron realizados con el programa Microsoft Excel 2010.

Resultados y discusión
Caracterización clínica de las lesiones de la piel atendiendo la distribución.

Según la evaluación clínica de las lesiones fueron agrupadas en tres categorías, leves (L), moderadas (M), severas (S).

Gráfico 1. Clasificación de las lesiones de la piel atendiendo la distribución.

El gráfico 1 muestra la clasificación de las lesiones de la piel atendiendo la distribución descrita por Feitosa (2008), pudiendo apreciar que se agrupan en tres tipos, el mayor número fue para las severas con 13 (43%), en estos animales el área afectada afectó más del 50% de la piel; con lesiones extensas, activas, húmedas, secreciones abundantes, escamosas, costras elevadas, redondeadas, espesas, prurito, se observaron también lesiones generalizadas rugosas en la cabeza, hombro pescuezo, pared torácica, en el flanco, ubre, y a lo largo de la línea media, con perdida abundante de tejidos. Seguido de los animales con lesiones moderadas 9 (30%), donde el área afectada afectó 20% de la piel; con lesiones aisladas, poco secas, rugosas, se observó ligeros surcos formando áreas mayores, se encontró a ambos lados perdida localizada de tejidos y poco prurito. Por último, los animales con lesiones leves 8 (27%), en este grupo se encontró al menos 10% de la piel afectada; con lesiones secas, aisladas, pequeños abultamientos separados por tejido sano, sin secreciones, sin prurito ni perdida de tejidos.
La presentación de lesiones en la piel de acuerdo al porcentaje expresadas puede estar dado por la presencia de factores predisponentes que favorecen la presentación como:

  • Condiciones higiénicas inapropiadas de los establos o corrales, abecés sin techo siendo los animales expuestos a los factores ambientales desfavorable de forma permanente como la lluvia.
  • Acúmulo exagerado de heces en los corrales donde permanecen la mayor parte del tiempo los animales, acostándose durante la noche sobre estas.
  • Los animales enfermos se rascan en los troncos de árboles, paredes, para aliviar el escozor.
  • Ausencia de medidas para el control de los ectoparásitos (baños y desinfecciones).
  • No existe separación de los animales por categorías, mesclando las vacas preñadas junto con los otros animales en el mismo local.

Al realizar la clasificación de las lesiones encontradas teniendo en cuenta el diagnóstico etiológico pueden ser de cualquier origen, por lo que se consideró lo descrito por Yager et al. (1993) cuando expresó que las lesiones de Dermatofilosis pueden afectar cualquier región de la piel en los bovinos, usualmente se inicia a lo largo de la línea media dorsal, extendiéndose lateralmente para los flancos, pared torácica, hombros y pescuezo. Las lesiones características bien desarrolladas consisten en costras elevadas, redondeadas, espesas, laminadas y de coloración marrón castaño, que son penetradas por grupos de pelos aglomerados.

Coinciden con Feitosa (2008) cuando expresó las características clínicas de cada tipo de lesión atendiendo la distribución, en este caso se pudieron apreciar similitud en las características en cada grupo.

Los resultados en cuanto a los factores predisponentes coinciden con lo descrito por Chakrabarti y Pardhan (1985) al referenciar que la transmisión de la Dermatofilosis ocurre normalmente de animal a animal, por contacto directo, o indirectamente a través de fómites, tales como: instrumentos, esporas, instalaciones, cercas y comederos.

Por su parte Burd et al., (2007) expresaron que la Dermatofilosis es una enfermedad que se manifiesta cuando ocurre una reducción o alteración de las barreras naturales existentes en la piel. Estas alteraciones están relacionadas a factores ambientales (lluvia, humedad y altas temperaturas) que influyen en el desarrollo, incidencia y prevalencia.

Diagnóstico de los agentes etiológicos que producen las lesiones de la piel.

 

Gráfico 2. Porcentaje de infestación atendiendo los agentes etiológicos.

El gráfico 2 muestra el porcentaje de infestación atendiendo los agentes etiológicos, se aprecia que la Dermatophilosis es la de mayor, causada por el Dermatoplilus congolensis, seguidos de la sarna producida por el Sarcoptes scabiei Var. Bovis y en el último lugar las muestras sin diagnóstico con 20%, que son aquellas que no se pudieron diagnosticar por falta de técnicas diagnósticas adecuadas para tales fines.

Los resultados obtenidos para la Dermatophilosis coinciden con los publicados por Oliveira (2006), cuando afirmó que el diagnóstico debe ser basado en el cuadro de lesiones presentado poe el animal y confirmado laboratorialmente, a través de la presencia de Dermatophilus congolensis en raspados de la costra de las lesiones. El histórico de la presencia de la enfermedad en periodos anteriores puede auxiliar el diagnóstico.

Por otra parte, McClure et al. (2010) al diagnosticar el primer caso de Dermatofilosis en macacos, encontró lesiones características en varias regiones del cuerpo y observó la presencia de Dermatophilus congolensis en frotis realizados a partir de las muestras. Las lesiones tienden a desarrollarse después de ser comprometida la integridad de la epidermis, causada por traumatismo, maceración de la piel, ectoparásitos, inflamación o infección, lo que determina el desequilibrio de las barreras superficiales de defensa, permitiendo la invasión del tegumento por el Dermatophilus congolensis.

Los hospederos son los propios animales enfermos, la transmisión ocurre por contacto directo, indirecto y a través de vectores mecánicos y biológicos. En áreas endémicas, más del 50% de los bovinos aparentemente saludables pueden ser portadores.

Los resultados obtenidos para la Sarna son similares a los descritos por Gomes et al. (2010), cuando afirmaron que es una parasitosis externa de carácter contagioso, que afecta todos los animales de sangre caliente incluyendo el hombre, que puede aparecer durante todo el año, que se agrava en los meses más fríos y lluviosos.

Por su parte Chakrabarti y Pradhan (1985), describieron que existen varios factores que pueden intervenir en su diseminación como las camas, los arreos, las raspaderas y cobertores. Los esporos pueden vivir sobre la piel sin causar lesiones, este tipo de animales portadores pueden ser una importante fuente de infección.

Determinación de la respuesta clínica a esquemas terapéuticos aplicados con base en el diagnóstico etiológico.

Tratamiento I (Ourotetra Plus), II (Estreptomax + Penfort® PPU)
Gráfico 3. Porcentaje de recuperación de los animales con Dermatophilosis en los tratamientos I e II por días de evolución.

El gráfico 3 muestra el porcentaje de recuperación de los animales con Dermatophilosis en los tratamientos I y II por días de evolución. Como se puede observar en los primeros 7 días de tratamiento no hubo recuperación de las lesiones de la piel para ningún tratamiento; a los 10 días comenzó la recuperación en el tratamiento II con el 25% de los animales. A los 15 días continuó la recuperación, 25% en el I y 50% en el II, a los 21 días 75% en el I y 100% en el II. Es de destacar que desde el punto de vista clínico se apreció recuperación de las lesiones que se presentaban al inicio, en el tratamiento I a los 21 días permaneció un animal que su recuperación no fue completa. Al realizar la evaluación de los tratamientos podemos apreciar que el II (Estreptomax + Penfort® PPU.) fue el mejor porque permitió la recuperación clínica de las lesiones de la piel en el 100% de los animales tratados.

Los resultados alcanzados pueden estar dados, por la acción de los medicamentos empleados en el caso del Penfort tiene como principio activo la penicilina. Coincidiendo con lo descrito por Jones et al. (2006) que como todos los antibióticos β-Lactámicos, destruyen las bacterias por inhibición de la síntesis de la pared celular. Para ejercer su acción se unen a las proteínas fijadoras de penicilinas (PFP), bloquean la producción del peptidoglicano, principal componente de la pared bacteriana y son bactericidas, destruyendo las bacterias que están en crecimiento activo.

En el caso de los resultados obtenidos con el Estreptomax están dados porque tiene como principio activo la Estreptomicina que pertenece a los aminoglúcosidos que según López et al. (2006) son antibióticos bactericidas de espectro limitado. Alcanza el citoplasma bacteriano para poder ejercer su acción a nivel ribosomal, haciendo su efecto al unirse a la subunidad 30S a nivel de las proteínas S12, S3, S4, S5, bloqueando el inicio de la síntesis proteica al fijar el complejo 30S-50S al cordón de inicio del ARN mensajero acumulándose como complejos de inicio anormales (impidiendo el alargamiento), ocasiona la terminación prematura e induce la síntesis de proteínas anormales en la bacteria. Las proteínas anormales se insertan en la membrana alterando la permeabilidad y favoreciendo el ingreso de más antibióticos y ejercen un efecto potenciador de los betalactámicos.

Por su parte Jones et al. (2006) expresaron que a diferencia de los β-lactámicos, la capacidad bactericida de los aminoglucósidos depende de la concentración sérica alcanzada. cuanto mayor es esta, más rápida es la acción bactericida. Eso conduce a una rápida reducción del inóculo bacteriano y explica los resultados alcanzados en el sinergismo con los betalactámicos, cuya actividad se relaciona indirectamente con el agente y permite disminuir el surgimiento de resistencia.

Los resultados obtenidos coinciden con los encontrados por (Grunder y Musche, 2003) al aplicar tratamientos en un grupo de animales afectados con Dermatophilosis emplearon la asociación de estreptomicina y esperimicina como procedimiento escogido para afecciones de la piel, también se obtuvo alto índice de cura que corresponde al de 100 %, en 10 bovinos tratados con administración intramuscular de clorhidrato de tetraciclina (6,6 mg por Kg de peso vivo) durante tres días consecutivos.

Estos resultados son diferentes a los reportados por Cattáneo et al. (2009), que en sus estudios no encontró buenos resultados al aplicar tratamiento con oxitetraciclina a bovinos afectados con infección de la piel en Estado de São Paulo, Brasil. Por su parte Fonseca (2008) expresó que, por la lógica del tratamiento la combinación de antibióticos, el más eficaz en relación al tratamiento realizado solamente con un antibiótico. En muchos casos estas enfermedades (afecciones de la piel) favorecen al aparecimiento de cierto grado de resistencia que se evita cuando se aplica tratamiento combinado.


Tratamiento III (Ivermectina)
Gráfico 4. Porcentaje de recuperación de los animales con Sarna en el tratamiento III por días de evolución.

El gráfico 4 muestra el porcentaje de recuperación de los animales con Sarna en el tratamiento III por días de evolución. Como se puede observar en los primeros 10 días de tratamiento no se apreció recuperación clínica de las lesiones, comenzó a los 15 días, dos animales para 25%, a los 21 tres (75%) quedando uno que no se recuperó totalmente, disminuyendo la severidad de las lesiones. Los resultados son similares a los resultados del tratamiento I en cuanto al porcentaje de recuperación de las lesiones, con la diferencia que es provocada por otro agente etiológico y tratado con otro fármaco.

Los resultados obtenidos son similares a los reportados por McClure et al. (2010), en los estudios efectuados en bovinos empleando la Ivermectina en la dosis de 200 µg/kg de peso vivo, vía subcutánea, reporta una alta efectividad en la cura de las lesiones de la Sarna Sarcóptica (96.5%) a partir de los 15 días después de tratamiento.

Estos resultados fueron posible dada la observación de los aspectos descritos por Chakrabarti y Pradhan (1985), en el que destacó que el problema en el control de la sarna es que no existe un acaricida capaz de destruir con eficacia todos los huevos de los ácaros, por lo que es necesario un segundo tratamiento para matar las larvas que eclosionaran después y el intervalo de tiempo óptimo entre los dos procedimientos es de 7 días en la sarna psoróptica y corióptica. De 14 días en la sarna sarcóptica.

Gráfico 5. Porcentaje de recuperación clínica según tratamiento.

El gráfico 5 muestra el porcentaje de recuperación según tratamiento, se aprecia que en las tres variantes hubo recuperación clínica de los animales, dado a que desaparecieron las lesiones, siendo mayor el II que se logró el 100% de recuperación de las lesiones de la piel.

Los resultados expuestos en el gráfico 5 coinciden con los postulados de Yager et al. (1993) cuando afirmaron que la principal fuente de transmisión de estas enfermedades lo constituyen los animales infectados, además de aquellos que presentan manifestaciones clínicas, los portadores saludables y los aparentemente recuperados, registrados como responsables por la perpetuación de la enfermedad y aplicando tratamientos combinados ayudó a eliminar los agentes etiológicos, hubo la recuperación de 100%.

Goodwin et al. (1993) afirmaron que, los animales con infección logran la cura rápida, cuando se aplica el tratamiento. El microrganismo es susceptible a una amplia variedad de antimicrobianos, entre ellos la penicilina G, ampicilina, estreptomicina, amoxicilina, tetraciclinas e novobiocina. Generalmente, las crónicas pueden ser curadas rápida y eficazmente con una inyección IM única de penicilina-procaina (22 000 UI/kg) y estreptomicina (22 mg/kg).

Yeruham et al. (2000) expresaron que se puede administrar la combinación de penicilina-estreptomicina durante 5 días o sustituirla por oxitetraciclina de larga acción (20 mg/kg) y se obtiene buena recuperación y eficiente relación costo-beneficio.

Acrecentar que el tratamiento sólo con antibióticos o antiparasitarios puede lograr la recuperación de las lesiones de los animales, es necesario controlar todos los factores que interviene en la diseminación de este tipo de lesiones. Coincidiendo este con los postulados de Oliveira (2006) cuando afirmó que la profilaxis consiste prácticamente en medidas terapéuticas y auxiliares, entre las cuales se destaca no introducir animales con enfermedades cutáneas en crianzas endémica, sin antes obtener el diagnóstico y tratarla convenientemente.

Por otra parte, Del Sol (2006) citó que es necesario el aislamiento y el tratamiento de los animales afectados, la separación de los utensilios usados en la alimentación, la desinfección de todos los instrumentos después del uso en animales afectados. Se recomienda la limpieza, donde fuera posible, la desinfección de los establos con detergente comercial, solución fuerte de desinfectante fenólico (2,5 a 5%) o hipoclorito de sodio (solución al 0,25%).

Conclusiones

  1. Las lesiones de la piel fueron clasificadas clínicamente mayoritariamente en severas.
  2. Las lesiones de la piel fueron provocadas por Sarcoptes escabiei Var. Bovis y Dermatoplilus congolensis, este último en mayor cantidad.
  3. Los esquemas terapéuticos aplicados fueron eficaces en la recuperación clínica, especialmente el tratamiento con asociación de antibióticos.

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