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junio 2021

La condición corporal del ganado y la oferta forrajera.

El invierno es una etapa crítica en la producción ganadera, puesto que coinciden en la misma época una baja oferta de pasto y una alta necesidad de alimento de calidad de parte del rodeo. Esto hace indispensable que se deba evaluar la oferta de forraje y la condición corporal de los vientres, ambas son herramientas estratégicas para mejorar el manejo ganadero. Desde la Agencia de INTA Feliciano, se trabaja junto a productores asesorando, acompañando y evaluando ambos parámetros.

Escalas para evaluar la condición corporal
La condición corporal se evalúa con escalas de apreciación visual y palpación de las vacas. La escala permite establecer el nivel de reservas corporales de los vientres al ingreso del invierno. Hay 2 escalas una que va del 1 al 5 y otra de 1 a 10. Una condición menor de 2.5 (en la escala de 1-5)  es crítica  para entrar al invierno. Las reservas de grasas son las que permitirán al animal afrontar la etapa de escases de alimento.  Establecer la condición permite determinar una estrategia adecuada para evitar la pérdida de peso del rodeo.

Reserva otoñal
La reserva de potreros o de pasturas es una herramienta útil que consiste en clausurar la entrada de animales evitando el pastoreo durante unos meses con el fin de acumular forraje para ser utilizado durante el invierno. Ésta es  una práctica de muy bajo costo que se puede realizar con boyero eléctrico.
Llegar a buena de condición corporal es normalmente difícil debido a varios factores: no es frecuente la gestión de pasto en los establecimientos, las cargas son excesivas, no hay reservas de pasturas (escasa división del campo), la distribución de aguadas son insuficientes y los destetes son tardíos. Precisamente en este último punto, se pueden  lograr mejoras significativas sin modificar la infraestructura del campo si se desteta tempranamente y se reserva algún potrero.

Un seguimiento durante todo el año de la producción de pasto permite tomar decisiones de gestión de este recurso que inciden favorablemente en todo el sistema. La Agencia de Extensión de INTA Feliciano tiene experiencia de mediciones de producción del pastizal  en  campos de productores en la que se estima que, si la oferta de pasto es de 1800kgs – 2000 kg de ms/animal (lote clausurado o reservado en otoño) este volumen de forraje permitiría que la recría incremente  de 200 – 250 gramos/día. De esta manera la condición corporal de las vacas no se deterioraría tanto como para afectar la preñez de la primavera. No solo la cantidad de pasto es importante, también de la calidad del forraje, que ante la pérdida de calidad en invierno, es común la suplementación proteica.

Fuente: TodoAgro.com.ar